A DAR EL GOLPE


Llegar a Rusia era lo máximo y más importante para el entrenador, el colombiano Hernán Darío Gómez, que logró inculcar el valor del trabajo y el compromiso para cumplir el objetivo de sus dirigidos.

Por Mathias Pacheco (@mpache97) y Franco Moreno (@franmoreno10_)

Panamá es la tercera selección que el Bolillo logró llevar a un Mundial. Había llegado a mediados de 2014 para suplantar a Julio Dely Valdés, delantero histórico panameño. Se encontró con falta de infraestructura y un equipo inexperto a la hora de jugar campeonatos de nivel.

La idea de Gómez era plantar a un equipo sólido, que no diera ventajas desde lo físico y siempre rindan al máximo. El entrenador colombiano encontró las bases de su equipo con futbolistas con mucho recorrido, experiencia y ganas de hacer historia en el país. Jaime Penedo, desde el arco y con 36 años, fue fundamental en el hexagonal con 36; el liderazgo de Román Torres, de 32, sirvió de nexo con los jóvenes de la plantilla; y la regularidad defensiva de Felipe Baloy, de 37, inspiró confianza y seguridad para sus compañeros. Gabriel Gómez, capitán y dueño del mediocampo, fue vital en el choque decisivo contra Costa Rica; Blas Pérez y Luis Tejada, de 36, aportaron goles y juego ofensivo combinado para incomodar a los rivales.

“Jugar lindo o ganar es una comparación muy cruel e injusta. Siempre deben existir ambos componentes para realizar un buen espectáculo”, afirmó César Luis Menotti, el director técnico campeón del mundo con Argentina en 1978 y creador del histórico Huracán de 1973. Algo de eso va a querer implementar el Bolillo en Rusia. Primero, y por una cuestión lógica, va a querer asegurar su arco para luego pensar en el rival. Un esquema clásico de 4-4-2, con Bárcenas, Gómez, Godoy y Quintero en la zona de medios para evitar que los defensores sufran. Van a proponer quitar el balón en esa zona, para que luego entre la fase “atractiva” del juego con la potencia y gran entendimiento de sus delanteros al cual se puede sumar la juventud de Ismael Díaz de León.

En los amistosos recientes, el cuerpo técnico decidió cambiar el esquema a un 5-4-1. De esta forma, intentó salir de contraataque rápido, porque las características de los volantes externos eran de peso en ataque, ya sea por los desbordes o las rupturas con diagonales.

De todas formas, es muy probable que el combinado centroamericano, con el Bolillo a la cabeza, opte por la primera opción: mucho roce e intensidad para contrarrestar rivales y, con esa esa fórmula, confían en ser la revelación del Mundial.


De 1966 a 2017: la historia del `gol fantasma´

En julio de 1966 se disputó el Mundial de Inglaterra y el equipo local enfrentó a Alemania en la final. Allí nació el término “gol fantasma”. El encuentro fue emotivo hasta el minuto 90, cuando Inglaterra sostenía una ventaja de 2-1, pero la mística alemana entró en escena y un gol de Wolfgang Weber empató el choque 2-2 y lo mandó al suplementario. La historia cambió en el minuto 101 cuando llegó el gol decisivo y más recordado: Geoff Hurst, luego de un control orientado, remató desde la puerta del área chica, el balón pegó en el travesaño y rebotó en el césped. El asistente afirmó que el balón había cruzado la línea de meta, pero al verse la repetición no queda claro si fue así o no.

El mismo fantasma se hizo presente 51 años después, en el último partido del hexagonal de la CONCACAF. Panamá perdía 1 a 0 contra la ya clasificada Costa Rica y, de marcar dos goles se aseguraba un lugar en el Mundial. El tanto llegó por un cabezazo de Gabriel Torres tras un córner y Blas Pérez, desde el piso, mantuvo el esférico casi sobre la línea, ni siquiera logró tocarla. El árbitro, Walter López, a vistas del ayudante marcó el círculo central y el empate transitorio del conjunto de Hernán Darío Gómez.

“Cuando balón se aproxima a la línea de gol, en ese momento, pierdo el contacto visual entre tantos jugadores que había. Luego, el asistente es quien me dice por medio del intercomunicador que el balón había pasado la línea en su totalidad, creí en él y avalé la decisión”, fue lo que comentó López tras el alboroto que generó su decisión.

La última acción del partido fue en el minuto 43 del segundo tiempo: Román Torres, tras una peinada del 9, le rompió el arco a Keylor Navas y le dio por primera vez la clasificación a Panamá a una Copa del Mundo.

Después del regreso del “gol fantasma”, las autoridades de la FIFA, incluyendo su presidente Gianni Infantino, dijeron que el video y la tecnología (VAR) tendrán que usarse pronto en todas las competiciones para asistir a los árbitros.

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