BÉLGICA PASÓ UN SUSTO PERO LOGRÓ LLEGAR A CUARTOS


Por lo demostrado en primera ronda, donde lograron ganar todos sus partidos, parecía; en el papel, un encuentro fácil para los belgas. Los japoneses llegaban a octavos gracias a la regla/premio del Fair Play, con dos amarillas menos que Senegal. Aun así el equipo más bajito del campeonato se las arregló para complicar a los Diablos Rojos.

Por Diego Jutinico

Bélgica venía como favorito no solo por lo hecho en primera ronda, sino por el nivel mostrado en el Mundial pasado y las eliminatorias rumbo a Rusia 2018. ¿Y cómo no? cuando se lee su plantilla se encuentran nombres rimbombantes como: Lukaku, De Bruyne, Kompany, Hazard, Courtois, entre otros; todos estrellas indiscutidas en grandes clubes  europeos. Además convencía como colectivo y exhibía un juego claro y vistoso. Con todo esto Japón supo plantarse en el terreno y jugarle casi un mano a mano a los dirigidos por Roberto Martínez .

Aferrados a la disciplina, característica innata de la cultura oriental, lograron por momentos inquietar y a su vez neutralizar a los europeos en los primeros 45 minutos. Bélgica atacaba constantemente pero sin la contundencia que se le vio frente a Panamá o Túnez a los que despachó por 3-0 y 5-2 respectivamente en primera fase. Japón parecía haber entendido a la perfección como desdibujar equipos que tocan muy bien el balón, ya había dado la sorpresa frente a Colombia en primera fase, donde la derrotó por 2-1.

Los nipones tenían un objetivo claro, pasar a cuartos de final por primera vez en su historia y esa gesta se empezó a materializar en el minuto 48’ por medio de Haraguchi, tan solo cuatro minutos después Inui marcaba el 2-0. Japón se montaba en el partido y como si fuera poco subía su nivel, los “Kamikazes” nipones empezaron a bombardear el área belga con remates y cabezazos, cada contragolpe era aprovechado al máximo para causar la mayor cantidad de daño posible en la defensa roja y de paso bajar la confianza europea. Bélgica apenas podía reaccionar, se le veía aun mareada por el primer golpe y de manera paulatina comenzó a volver en si e intentaba por medio de su torre más alta, Lukaku, intimidar un poco el arco defendido por Kawashima.

Justamente por arriba fue como consiguió el descuento por medio de Vertonghen, luego de un cabezazo un tanto extraño. El entrenador Martínez ya había encontrado la clave y minutos antes del gol le dio ingreso a otra se sus torres, Fellaini, quien no defraudó y sobre el  minuto 74’ marcaba la paridad. El partido tomó otro tinte. Kawashima empezó a sacar pelotas de gol provenientes de constantes ataques aéreos belgas, ser el equipo mas bajito del Mundial les estaba pasando factura.

Japón tuvo que dejar su irreverencia y volvió al estilo disciplinado de la primera parte, habían hecho enojar a los Diablos Rojos.

El partido se convirtió en una batalla de ida y vuelta, pero la resistencia Japonesa no pudo aguantar. El enojo belga nunca cesó y en un certero contragolpe en el último minuto de adición, Nacer Chadli que también había saltado desde el banco de suplentes marcó el 3-2 definitivo. Partido redondo para el entrenador Roberto Martínez quien supo leer el juego, recompuso el camino y los cambios que eligió le dieron la victoria. Ahora Bélgica se verá la cara con Brasil en cuartos de final el viernes 6 de julio a la 15 horas en una “ final anticipada”, como dirían los “futboleros”.

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