BRASIL: RACISMO EN EL PODER


El poder en Brasil está bajo el control del hombre blanco, aunque el país cuenta con más de la mitad de gente negra o parda. Tanto en la política como en el fútbol, las personas de piel clara tienen más importancia y ocupan los cargos más altos, mientras los negros son apartados y son víctimas de un racismo que no se eliminó por completo.

Por Federico Abalos (@fedeabalos2) y Joaquín Vargas Camiletti (@JoacoCamiletti)

Crédito: Latuffcartoons

El racismo en Brasil, con el correr de los años, se fue erradicando de forma periódica; sin embargo, en algunos aspectos políticos, deportivos y sociales sigue teniendo vida el pensamiento de que las personas de piel de color clara tienen superioridad sobre las de tez más oscura: esto se ve reflejado en los puestos más trascendentes del país, que mayoritariamente son ocupados por gente blanca.
En la actualidad, los cargos más importantes a nivel político son ejercidos por personas blancas, aunque más del 50% de la población, según el último censo del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), sea negra o parda. De los 37 presidentes que tuvo el país sudamericano en toda su historia, ninguno es de piel oscura.

A fines de 2017, se creó el Frente Favela Brasil (FFB): el primer partido político llevado a cabo por negros. Esta iniciativa se llevó a cabo para combatir el racismo en el Congreso: donde más del 90% de los diputados son blancos; en el Senado la diferencia es aún mayor, ya que solo dos de 81 senadores son negros. La diferencia marca que el hombre blanco tiene más prioridad dentro de los cargos del Estado.
En el mundo del deporte, precisamente en el fútbol, el racismo se impone en las máximas autoridades de la Confedereación Brasileña de Fútbol (CBF): las personas blancas se encargaron de controlar el futebol brasileño los últimos años. Entre ellos se encuentran nombres como João Havelange, Ricardo Teixeira y el actual presidente Marco Polo del Nero, entre otros.
Esta situación no solo se ve reflejada en la parte directiva del juego, sino que también en los encargados de dirigir a los equipos, como por ejemplo a la Selección Nacional. Brasil consiguió levantar la Copa del Mundo en cinco oportunidades y todas con directores técnicos diferentes: Vicente Feola, Suecia 1958; Aymoré Moreira , Chile 1962; Mario Zagallo, México 1970, quien además ganó como jugador las ya mencionadas; Carlos Parreira, Estados Unidos 1994; y Luiz Scolari, Corea/Japón 2002. Ningunos de los entrenadores que consiguieron la gloria máxima son considerados negros o pardos
Por otra parte, las máximas figuras del fútbol brasileño, y algunos que participaron de las conquistas ya mencionadas, rompieron todas las barreras del racismo y generaron un cariño especial hacia las personas de color. Uno de estos casos es el de Pelé: un jugador negro que debutó a los quince años en el Santos y que luego se convirtió en uno de los mejores dentro de la cancha de toda la historia. Consiguió más de 20 títulos a nivel clubes y tres Copas del Mundo en los años 1958, 1962 y 1970. Además, fue elegido por la FIFA como el mejor futbolista del siglo xx. Con el correr de los años, muchos más jugadores brasileños con tono oscuro en su piel, serían grandes figuras a nivel nacional e internacional: Ronaldo Nazario, Ronaldinho, Roberto Carlos, Neymar, entre otros.

Fotografía: Sí al deporte

Sin embargo, hoy en día en los partidos de las diferentes divisiones de la competencia brasileña, aún sigue habiendo mayoría de jugadores de color. ¿Podrán pertenecer al poder las personas de piel negra o parda y erradicar completamente el racismo? ¿O están destinados a ser manejados por el hombre blanco?

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