CON CÚPER Y SALAH, EGIPTO QUIERE HACER HISTORIA


A falta de un puñado de días para que los ojos del mundo se posen sobre el país frío de Eropa y Asia, vamos a conocer a una de las selecciones que integran al grupo A: Egipto. Comandado por el argentino Héctor Cúper, será uno de los 5 técnicos que estarán presentes en el Mundial de Rusia 2018. El hombre de Santa Fe logró algo histórico para la selección egipcia: clasificar a los Faraones a la máxima cita del fútbol tras 28 años de ausencia.

Por Gustavo Ferreyra

Se hizo cargo del conjunto africano en marzo de 2015, en reemplazo de Shawky Gharib, cuando no era el candidato firme a quedarse con el puesto. Recordado por su mala fortuna en los partidos definitorios, Cúper tuvo que reponerse de un duro golpe en febrero de este año, cuando perdió la final de la Copa Africana con Camerún. Esta vez el técnico pretende cambiar la suerte.

Llegar a Rusia no fue tarea fácil. Egipto recorrió un duro camino. Ganó la fase previa ante Chad con un 4-1 en el global. Obtuvo el liderazgo del grupo E de las Eliminatorias de África. Dejó en el camino a la poderosa Ghana, y consiguió el pasaporte con un doblete -el último de penal sobre la hora-,de su máxima figura Mohamed Salah, ante Congo a falta de una fecha para el final.

Será su tercera participación en los mundiales. La primera fue en el Mundial de 1934 para convertirse en el primer país africano en clasificar para una Copa del Mundo; perdió ante Hungría por 4-2 en su primer y único partido. En Italia 1990, también en Italia, compartió el Grupo F con Inglaterra, Hungría y Holanda. Su poca efectividad lo dejó eliminado en primera ronda, empató dos partidos, obteniendo sus primeros puntos mundialistas y solo marcó un gol por medio de Magdi Abdelghani.

En Egipto, los faraones fueron considerados seres casi divinos. Normalmente no eran adorados en vida. Era tras su muerte cuando el faraón se fusiona con la diosa Osiris para adquirir su inmortalidad y una categoría divina, siendo entonces venerados como un Dios más en los templos. Los tiempos cambiaron, pero si hablamos de lo que significaba para los egipcios Mohamed Salah, su actual faraón futbolero, podríamos decir que la figura el delantero Salah estaría casi en la misma categoría. Venerado y adorado, los hinchas están expectantes de la recuperación de la lesión en el hombro izquierdo.

Luego de su pobre participación en Italia 1990, el principal objetivo será pasar la primera fase. Las posibilidades no son imposibles, el rival más fuerte del grupo es Uruguay, firme candidato a ganar la zona. Arabia Saudita, con la llegada de Juan Antonio Pizzi a la cabeza y Rusia, modesto pero duro anfitrión, serán los dos rivales a vencer para lograr la clasificación.

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