CREADORES DE PROYECTOS DE VIDA


La terapia ocupacional tiene 58 años y en el país, 9000 profesionales. Busca mejorar la calidad de vida de personas con problemas físicos, sensoriales, emocionales y mentales.

Por Carola Zorzoli

“No sabía qué era la terapia ocupacional, o mejor dicho, tenía un concepto equivocado. Me sorprendió mucho, pero más que sorprenderme, me ayudó porque me enseñaron a vestirme y desvestirme. Dormía vestida a veces porque no me podía sacar el vestido”, explica y ríe Susana Kennel, paciente con síndrome parkinsoniano.
La terapia ocupacional es una profesión que tiene 58 años y es una disciplina del campo de la salud y la educación que busca favorecer la calidad de vida de las personas en las actividades cotidianas. El terapista ocupacional interviene en la vida de alguien cuando el desempeño autónomo de la persona se ve afectado por razones físicas, mentales, sensoriales y emocionales.
Hace cinco años a Susana Kennel le diagnosticaron parkinsonismo a través de la rigidez y hace un año empezó a inclinarse para adelante y al costado, lo que la llevó a necesitar rehabilitación. “Creo que es fundamental tener terapia ocupacional. Te ayudan en todo lo cotidiano por ejemplo con ellas las terapistas ocupacionales, aprendí a vestirme de nuevo, a usar el celular y fue gracias a ellas. Es bárbaro todos deberían conocerla. Estoy mejorando físicamente y en la parte emocional estoy feliz, feliz”, dice riéndose.
De acuerdo al último relevamiento que tiene la Asociación de Terapistas Ocupacionales de Argentina (AATO) hay 9000 profesionales en el país. La carrera de licenciatura en Terapia Ocupacional se dicta en 14 universidades. “Aproximadamente se reciben en promedio entre 20 y 30 estudiantes por año. Es una carrera universitaria que tiene como mínimo 1000 horas de práctica clínica pre-profesional. En los últimos años la matrícula fue aumentando, esto se debe a que se va conociendo más la profesión”, explica Andrea Albino, presidenta de la Asociación de Terapistas Ocupacionales de Argentina.
La terapia ocupacional brinda a la comunidad un concepto que ayuda a la inclusión en diferentes áreas. Por ejemplo, en las escuelas brindan asistencia, analizando dónde puede sentarse el estudiante para que pueda aprender mejor. También ayudan en la inclusión laboral: cuando una empresa busca a alguien con discapacidad en un puesto, el terapista ocupacional lo evalúa y las destrezas que demanda el trabajo a realizar. A las personas que se postulan, las examina para ver si necesitan un apoyo para desempeñarse en el puesto o no y esto ayuda a que la inclusión sea mejor. 
La profesión no necesariamente está ligada al impedimento físico sino que también a lo sensorial. Una persona jubilada sin actividades puede llegar a una depresión y lo que buscan, los terapistas, es generar una sensación de logro para que la persona se sienta motivada. Estefani Gibbons es estudiante de terapia ocupacional en la Universidad de San Martín (UNSAM) y está realizando sus prácticas profesionales en su último año de la carrera. Ella explica que: “esta ocupación busca ser significativa para las personas y generar un cambio para que mejore su calidad de vida. Es una mirada diferente en donde se busca la autonomía y que la persona pueda moverse en el barrio, salir a participar en actividades y fomentar todo la inclusión”. También agrega que: “la terapia ocupacional en la Argentina no es tan conocida porque la discapacidad es un tema tabú, en el que se le tiene miedo a lo desconocido. Hay muchas dudas al respecto y hasta que las personas no están inmersas en la rehabilitación, no saben lo que implica”.

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