DE JOVEN TÍMIDA A CRONISTA EN MEDIO ORIENTE


“No hay quien pare a los aventureros”, afirmó la periodista peruana Carolyn Azo. Abrió las puertas de su oficina y estudio del noticiero cristiano “ASN Update” en Brasilia donde trabaja y habló acerca de cómo vive el periodismo desde sus inicios en Perú. Además, adelantó que viajará a Irak para cubrir la situación de los refugiados en Kurdistán.

Por Vera Ferrari

En periodismo mantener la objetividad es una de las cosas más importantes para poder llevar la información lo más pura posible a la gente, ¿cómo hacés para lograr esto?

No es fácil. Como periodistas y comunicadores tenemos una tendencia a irnos para el otro lado. Yo siempre tengo en la mente la misión evangélica. Como trabajo para la División Sudamericana de Adventistas del Séptimo Día, tenemos que tener ese equilibrio. Es una línea bastante tenue. Tenemos en cuenta la objetividad a la hora de elegir los temas para nuestros portales web.

¿Alguna vez te sentiste condicionada a decir algo con lo que no estabas de acuerdo? O, al contrario, ¿tuviste que omitir algo por ser considerado como políticamente incorrecto? 

Muchas veces, por supuesto. Sin embargo, como iglesia tenemos nuestros principios y la División es como si fuera una empresa y hay políticas a respetar. Mientras trabaje acá, hay que respetar todas ellas. Para mí, no es problema eso.

¿Cuál fue el desafío más grande que te trajo el periodismo?

Hacer misión en lugares peligrosos. El año pasado estuve en un campo de refugiados en el norte de Grecia. Si no trabajase para la División, me hubiera gustado ser periodista de guerra. En breve estaré yendo a Irak y es un desafío muy grande para mí y también una aventura. Así que en semana y media voy a estar informando desde allá.

¿Te viste en alguna situación de peligro cuando hiciste la cobertura en Grecia?

Con esta corriente de los refugiados, muchas veces entran personas con pensamientos extremistas. Yo trato de estar  en grupo y de pedir los permisos necesarios antes de conversar con las personas ya que es una situación bastante delicada. Hasta ahora, todo ha ido bien.

¿En algún momento te sentiste condicionada o limitada por ser mujer en el periodismo? 

Sí, cuando trabajaba para medios de comunicación de otros países pude sentir eso. Sin embargo, tenía que luchar por lo que yo quería en ese momento y pude entenderme con mi jefe y mis colegas de trabajo. Hay que seguir adelante, siempre va a haber tropiezos en el periodismo, especialmente para las damas, pero hay que seguir, no podemos quedarnos atrás.

¿Qué podrías decir que es clave para que una pueda hacerse respetar? Cuando se pide que la noticia se venda desde lo físico, ¿cómo se combate esto? 

Haciendo un buen trabajo. Desde el inicio, colocar los límites necesarios. Si te piden un trabajo para una fecha, entrégalo antes y así poco a poco te vas ganando la confianza de tus colegas, de tus jefes. Y al final, te llegan a respetar.

¿Algún consejo para los futuros periodistas?

Que no teman a lo que se venga, siempre va a haber obstáculos en el periodismo, hay que cumplir las reglas. Sin embargo, si tú ves que puedes llegar un poco más allá, recorre una milla más, no te quedes donde estás. Siempre busca traer la mejor noticia. Nunca digas “no hay noticia” porque siempre la hay. No seas mediocre, siempre da lo mejor.


¿POR QUÉ PERIODISMO?

Para Carolyn el periodismo representa “una misión a cumplir”, una pasión que lleva consigo desde que empezó a estudiar Comunicación Social en su Perú natal.  La presentadora de noticias sostiene que siente un gran anhelo por compartir el oficio con los demás y motivar a los jóvenes a que puedan sentir el mismo deseo que ella de dedicar sus dones y talentos al servicio de la obra evangélica y humanitaria. Y efectivamente, esa pasión le permitió desarrollarse en un ámbito por momentos hostil donde no hay lugar para los tímidos como ella se consideraba al principio de su carrera. Sin embargo, admite que mantiene un espíritu aventurero que le ha permitido sobreponerse a situaciones desafiantes y confiesa que uno de sus más ambiciosos retos es el periodismo de guerra.

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