“DEBUTAR DE MUY CHICA ME LLEVÓ A DESGASTARME”


El día que la arquera más ganadora de Las Leonas fue vulnerada por las presiones y debió permanecer fuera de las canchas. La vida después de la maternidad, y su hijo, Bautista, listo para seguir los pasos de su madre.

Por Sasha Nefez

Belén Succi lo tuvo claro desde el primer momento. Es una mujer diferente entre aquella que tiene los protectores puestos y la que camina junto con su hijo. Prueba de ello se observa a través de las redes sociales. La imagen queda clara, aunque en algunos momentos se mezcla. Succi en cancha y su hijo desde afuera mirándola, o bien, compartiendo un momento en la terraza de su casa.

Desde afuera muchas señoras, en varios de esos casos madres, filmaban y tomaban fotos con sus celulares. Los flashes iban dirigidos hacia la nacida en Buenos Aires un 16 de octubre de 1985, pero también se perdían en otras jugadoras. Las Leonas se estaban entrenando en la cancha principal de hockey sobre césped que posee el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) en sus instalaciones. De pie, sobre la línea final, Succi seguía cada acción de sus compañeras. Mientras ellas se dividían en grupos y atacaban en equipos reducidos de arco a arco, la arquera titular de Las Leonas veía todo desde afuera. Una carga muscular sobre el isquiotibial derecho le impidió formar parte del último entrenamiento de la semana. Según la protagonista “no sería un impedimento para poder jugar”, aclararía más tarde. El seleccionado de hockey femenino, conducido por Agustín Corradini, está próximo a viajar a Auckland, Nueva Zelanda, para disputar la fase final de la Liga Mundial. El equipo capitaneado por Succi buscará defender el título obtenido en 2015 durante la tercera semana de noviembre.

Muchas chicas, del otro lado del enrejado, esperaban con ansiedad tomarse una fotografía que las uniría con la jugadora o con parte del plantel. En el transcurso del entrenamiento, uno de los colaboradores de prensa se acercó hacia el público para llevar calma: “Belén pide que la esperen un rato, porque es la capitana y quedaría mal que en medio del entrenamiento se acerque hasta aquí”, le dijo a un muchacho que quería hablar con ella. Algunas ahí presentes deseaban que el entrenamiento no terminara más, o por lo menos, se extendiera un rato para seguir disfrutándolo.

A lo largo de su carrera, Belén Succi ha estado presente en 142 oportunidades vistiendo la camiseta del seleccionado nacional de hockey. En cuatro oportunidades fue elegida como la mejor arquera en Champions Trophy (2009, 2011, 2012 y 2014). La últimas dos, disputadas en Rosario y Mendoza, respectivamente. En ambos casos, Las Leonas obtendrían el título, pero la vida deportiva de Belén Succi tuvo su quiebre a partir del 2011. Arrastraba el peso de haber debutado a los 21 años en los Juegos Odesur de Chile 2006, cuando en realidad “las arqueras llegan a tal exposición siendo más grandes”, confiesa.

— ¿Por qué 2011 fue tu año más difícil?

Debutar a los 21 años me llevó a desgastarme anímica y físicamente. La edad de un arquero ideal es de 26 o 27 años. Teníamos muchas presiones, era una época donde Las Leonas ganábamos todo. Después dejé de jugar y tuve a mi hijo Bautista. Volver de grande hizo que estuviese más cómoda.

— ¿Cómo conviviste con el hecho de perder la posibilidad de jugar un nuevo Juego Olímpico y haber quedado embarazada al mismo tiempo?

Fue muy difícil. Estaba muy triste porque no iba a participar de Londres 2012 y al mismo tiempo estaba contenta porque iba a ser madre. Son dos sensaciones dispares. Logré reponerme rápido. La felicidad de ser madre se triplica, no hay nada, ni un Juego Olímpico que se compare con ser mamá. A pesar de que era la revancha después de la medalla de bronce que habíamos ganado en Pekín. Ahora disfruto las cosas de otro lado.

Bautista, su hijo de 5 años, es una pieza fundamental para Goofy, como apodan a la arquera. Al igual que el cabezal que usa cuando le toca defender el arco, reconoce que es difícil poder sacarle la camiseta de River. Su hijo es fanático de Rodrigo Mora. “La lleva a todos lados. Ya no sé qué más hacer”, se ríe.

Instragram es la red social que más utiliza. Allí es donde elige mostrarse con él. La esencia de Succi siempre está presente. No tiene problemas en exponer a su hijo, al igual que le pasa a ella cuando le toca estar debajo del arco. Ellos difícilmente aparezcan ante sus seguidores sin hacer otra cosa que no sea alguna actividad física. Fuera de la cancha, es una madre atenta, y a la vez, docente de educación física, como si algo le faltara por hacer. No solo de chicos de primaria, sino también de Bautista, que sigue los mismos pasos que su mamá.

— ¿Qué gustos comparten con Bautista?

A los dos nos gusta el deporte. Él es muy chiquito, hay cosas que todavía no comprende. Es complicado identificar una cosa, porque para mí es todo. Jugar al hockey le encanta. Parece que va a seguir el mismo camino que yo. Le gusta atajar. Cuando sea más grande, por ahí busque otra posición. Yo prefiero que viva activo, con sus amigos, haciendo deporte, antes que juegue con un celular, como lo hace en la actualidad la mayoría de los chicos. Para eso ya va a tener tiempo.

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