EDUCACIÓN, MEMORIA Y CUIDADO DE LAS COMPAÑERAS


Estudiantes del colegio Mariano Acosta continúan con la toma entre el recuerdo de La noche de los lápices y el pedido de mayor seguridad en las inmediaciones ante los intentos de secuestro de varias alumnas.

Por Malén Guerrero

Hace 41 años un grupo de estudiantes platenses decidieron salir a las calles llenos de esperanza y valentía para reclamar su boleto estudiantil. Días posteriores los reprimieron, secuestraron y asesinaron en una de las noches más violentas de la historia de nuestro país. Hoy, cuatro décadas después, los estudiantes siguen reclamando por sus derechos.

Entre banderas y carteles, los alumnos del Martín Acosta tomaron el colegio para que los escuchen, para que dan marcha atrás en la reforma educativa que el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta quiere llevar adelante. Ya son cerca de treinta los colegios que se oponen.
En este en particular, también denuncian intentos de secuestro a alumnas en las inmediaciones del colegio, ubicado en el barrio de Once. Los estudiantes aseguran que se trata de redes de trata de personas y que nadie intercede para protegerlas. Reclaman codo a codo con algunos profesores que los apoyan y acompañan en la lucha, suspendiendo clases y sumándose a las actividades que genera el Centro de Estudiantes.

“La máxima autoridad del secundario siguió con el decreto que bajó la ministra Soledad Acuña donde dice que los directivos que tengan sus colegios tomados deben realizar la denuncia para habilitar que la policía pueda ingresar al establecimiento”, asegura Maru Capogrosso, secretaria del CESMA.
El colegio está tomado hace más de una semana y todavía ninguna autoridad se comunicó con ellos. Sólo Crónica y algunas radios se acercaron a escuchar sus pedidos. La medida continuará hasta que la Ministra de Educación porteña se junte con ellos personalmente para que se haga cargo de los reclamos. “Nosotros estamos de acuerdo en que la educación necesita una reforma pero entendemos que esta no es la que se debe implementar”, agrega Capogrosso.

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