Mariano Carvajal y Valeria González, representantes argentinos en Breaking, cuentan cómo llegaron a esta disciplina y cómo viven la previa a los Juegos Olímpicos de la Juventud. Además, explican en qué consiste este nuevo deporte que hará su debut, y en qué consisten sus reglas.

Por Sol Ruiz

El Breaking es un estilo de baile urbano que se originó a mediados de 1970 en Estados Unidos. Los primeros innovadores de esta disciplina fueron los jóvenes afroamericanos y los puertorriqueños.

En los próximos Juegos Olímpicos de la Juventud que se realizarán en Buenos Aires, este deporte hará su debut con la intención de acercar más jóvenes a esta práctica, y donde muchos bailarines y aficionados, lo seguirán fecha a fecha.

La disciplina se va a disputar en el Parque Urbano, ubicado en Puerto Madero. Uno de los representantes argentinos es Mariano Carvajal, oriundo de Río Negro, quien tiene esta pasión desde los 4 años, y siguió con esta práctica sólo por pasatiempo hasta los 9. Ahí fue cuando se dio cuenta que no podía pasar tiempo sin estar bailando.

Se denomina b-boy, b-girl o breaker a quienes lo practican. La “B” proviene del término breakboy/breakgirl, dado que el bailarín bailaba los “breaks” o roturas de una canción provista por el DJ. Carvajal dijo: “Bailar siempre fue algo indispensable en mi vida, lo que me hacía destacar de los demás”.

La competencia va a consistir en batallas entre dos participantes o equipos mixtos. Cada una va a tener un número fijo de rondas, en la que en cada participante baila primero y luego el otro responde. En el breakdance hay mucha improvisación y cada bailarín puede crear un set o rutina de pasos para ir mezclando, aunque casi no se hace ya que hay que seguir el ritmo de la música, la cual no conocen hasta el momento de su presentación, lo que provoca que el baile sea más improvisado.

Cada ronda va a ser juzgada por cinco jueces más dos árbitros siguiendo seis criterios: creatividad, personalidad, técnica, variedad, actuación y musicalidad. “El objetivo es ganar por lo menos una medalla, aunque sea de bronce, no importa. Me creo importante y estoy confiado en que voy a ganar una medalla”, expresó Carvajal.

En los Juegos Olímpicos de la Juventud, esta disciplina va a contar con 12 hombres y 12 mujeres. Valeria González, oriunda de Tunuyán, también representante argentina de break dance en los Juego Olímpicos de la Juventud, comenzó en este deporte a los 14 años, entrenando en el salón municipal del barrio Los Cóndores. “Mi familia me ayudó en todo, mi mamá me despejó el camino para que yo me concentre únicamente en entrenar y no tener que hacer otra cosa”, contó González.

En las pruebas de equipo mixto, cada equipo va a estar compuesto por una pareja, según la clasificación final de las batallas de uno contra uno. “Ya lo tomo como un trabajo por la forma en la que me preparo para los Juegos Olímpicos: yendo al nutricionista, entrenando físicamente y bailando todos los días”, dijo Carvajal.

El breakdance se caracteriza por requerir de una compleja destreza al combinar la fuerza, el equilibrio y el ritmo en un solo deporte. “Nuestra danza es muy atlética. No podes hacerlo si no estás en excelentes condiciones, tenes que entrenar como un atleta. Creo que es muy bueno que esté en las Olimpiadas. Es una danza que viene de culturas”, expresó Carvajal.

Por su parte, Valeria, que clasificó a los Juegos Olímpicos de la Juventud quedando entre las 12 mejores del mundo contó: “Hoy sé que soy capaz de lograr absolutamente todo, para mí hoy dejó de existir el ‘no puedo’”.

El rionegrino, además, agregó: “Todos creen que por los Juegos Olímpicos de la Juventud me puse a bailar mucho más que antes, y puede que tengan razón, pero de todas maneras nunca dejaría de bailar”.

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