EL ESCRITOR DETRÁS DEL DELANTERO


Tim Cahill no sólo es el principal referente de Australia: el delantero, que en Rusia disputará su cuarto Mundial, es tan famoso en su país que su biografía es un libre indispensable para entender la idiosincrasia aussie.

Por Alan Correa

“Cuando llegué a Australia, un profesor de inglés me trajo un libro de Tim Cahill para que lo lea, lo estudie y aprenda de ahí. Al dia siguiente fui al entrenamiento y lo hice firmar por él”, cuenta Fernando Brandan, entre risas, en referencia a su paso por el Melbourne City australiano. Allí, el actual delantero de Temperley compartió equipo con Tim Cahill, el mejor jugador australiano de todos los tiempos, la figura de los oceánicos en Rusia 2018, y encontró en su literatura un camino para poder entender el idioma. Y también lo que Cahill significaba para la nación entera.
Descripto por sus compañeros como una persona muy divertida y muy familiera, Cahill está a las puertas de disputar su cuarto Mundial consecutivo vistiendo la camiseta de los Socceroos, la selección australiana de fútbol. Ya asentado como el mayor goleador en la historia vistiendo la camiseta de su país, buscará alcanzar un récord de privilegio, que solo comparten Uwe Seeler, Miroslav Klose y Pelé: convertir al menos un gol en cuatro mundiales. En 2006 marcó frente a Japón el que fue el primer gol de su país en la Copa del Mundo, en 2010 repitió contra Serbia, y en Brasil 2014 mantuvo la racha en las caídas contra Chile y Holanda.
Sin embargo, a pesar de ser una gloria para su selección y de haber tenido un amplio recorrido por las ligas de Inglaterra, Estados Unidos, China y Australia, el actual jugador de Millwall, de la segunda división de Inglaterra, posee facetas peculiares. Cahill, a sus 38 años, escribió tres libros: Legacy, su autobiografía; y Mini Timmy: Estrella del Fútbol y Mini Timmy: Fútbol a lo grande, ambos parte de una saga infantil editada por la editorial española Bruño.
Lo particular de la saga Mini Timmy es que, a pesar de ser un texto ficcionado y dirigido a niños, es un reflejo de su vida y del proceso que lo llevo a convertirse en jugador de fútbol profesional. Timmy es un niño australiano que sueña con convertirse en una estrella del fútbol. Su baja estatura (lo llaman Mini Timmy), parece, en principio, el principal obstáculo, pero descubre que cuenta con una habilidad única para el fútbol. “Fue fundamental para el armado de sus libros. Su vida hecha en un cuento para niños. No solamente es de él, sino que está integrada toda su familia”, decía Brandán.
Todo esto se relaciona con la infancia y la adolescencia de Tim Cahill. Hijo de madre samoana y de padre inglés, le dio la espalda al rugby, el deporte más popular en Australia, para perseguir su sueño en el fútbol. Sus padres consiguieron un crédito de 10.000 euros y le dieron la posibilidad de viajar a Reino Unido e iniciar una carrera en el fútbol inglés. Fue Millwall, en 1997, quien le dio la oportunidad, y no se equivocó: en el León, mostró un nivel superlativo, llegó a la final de la FA Cup en el 2003 y ganó la posibilidad de disputar una Copa de la UEFA.
Brandán compartió equipo con Cahill durante la temporada 2016/2017 en el Melbourne City. Ganaron un título en el club que es franquicia del Manchester City inglés. Es, también, una voz autorizada para contar qué significaba Cahill para el equipo, la selección y el país entero: “El profesor de inglés dándome un libro de él cuando yo no tenía la confianza ni la relación con él para tomarlo como algo cómico, imaginate. ¡Que el profesor de inglés me entregue un libro de un compañero para que yo lo estudie! Después, contárselo a él fue lo más gracioso”.
Asimismo, más allá de interesarse en distintas actividades que exceden al fútbol, el último goleador de las Eliminatorias Asiáticas sabe separar y dedicar el tiempo que se merece cada uno de los proyectos que emprende. Brandan explicaba que “Cahill es muy profesional, le dedica el tiempo que le tiene que dedicar a cada cosa. No solíamos concentrar cuando jugábamos de local, solo en los viajes, pero cuando había momentos libres, siempre estaba compartiendo juegos de cartas, charlas o videojuegos. En el club se dedicaba solamente al futbol”.
Es que, además de su afición por la escritura y la lectura, el ex jugador de Everton incursionó en la formación de juveniles. En Australia lanzó la Academia TC4, un proyecto que trabaja con 24 jugadores juveniles, de entre 15 y 16 años, que busca proyectar a dos de estos para iniciar una carrera en el deporte profesional. La moda es otro de los mundos que el mediocampista a explorado también. Con su marca Cahill+ (Cahill Plus), ha llegado incluso a ser partícipe de la New York Fashion Week, uno de los eventos de moda más importantes del mundo, además de la Shanghai Fashion Showing.
Toda esta singular combinación es Tim Cahill. Un hombre que, con el número cuatro en la espalda y con la facilidad para jugar tanto de volante central como de delantero, marca un doblete en el partido definitivo contra Siria y comanda a un país sin tradición en el fútbol a competir en su cuarto Mundial consecutivo. Un futbolista que, a su vez, se hace un lugar para codearse con los diseñadores de moda más importante del planeta. Un padre que disfruta al máximo lo momentos con sus hijos, pero que también tiene tiempo para ayudar a jóvenes a dar sus primeros pasos en el fútbol. Un ícono de Australia que escribe una ficción que anima a los niños amantes de este deporte, y que rompe con los estereotipos instaurados alrededor del jugador de fútbol. Porque, como contó Fernando Brandán, “expresa algo más allá de lo que es la literatura: ayuda a los nenes en el progreso, les da esperanzas”.

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