“EL ESTADO NO EXISTE PARA NOSOTROS”


Sergio Esponda, entrenador de la selección argentina de Taekwon-do estilo ITF, criticó la falta de relación con el gobierno y habló de la forma en que se manejan los deportistas seleccionados para representar al país.

Por Araceli Sued

Antes de empezar a hablar, el sub-director del Instituto Pul Yiang Be aclaró que prefiere definir al Taekwon-do como un arte marcial y, a partir de ahí, darle el carácter de deporte. “Dentro de este estilo de lucha existe la faceta deportiva”, explicó y continuó: “Durante la actividad física se forma una relación alumno-deportista, donde cada quien tiene que ir cambiando su cuerpo y mente. Estas modificaciones se deben a que la competencia no es para todos. Es para el que realmente quiere competir.”

En el artículo 1° del capítulo primero (principios generales) de la ‘Ley del deporte’, sancionada el 21 de marzo de 1974, se menciona  que el estado considerará como objetivo fundamental ‘el fomento de la práctica de competencias deportivas en procura de alcanzar (…) que las representaciones del deporte argentino a nivel internacional sean la real expresión de la jerarquía cultural y deportiva del país’.

Consultado por la presencia del gobierno como fuente de una posible ayuda económica para los practicantes de la Selección, Esponda sentenció: “El estado no pone nada” y prosiguió: “el dinero sale exclusivamente del trabajo de sus padres, de alguna colaboración que puedan hacer sus compañeros haciendo alguna rifa o fiesta”.  El actual director del cuerpo técnico del conjunto nacional contó que no recibe la paga de un sueldo y realiza su labor ad honorem. “Hemos salido a recorrer todo el país, a buscar quienes pueden ser los mejores exponentes del arte marcial para representarnos a nivel mundial. No pedimos nada, pero si mi trabajo, que es ser profesor de Taekwon-do, ser un empleado, lo que significa sacarle tiempo a mi familia, y ver que no hay ninguna devolución por parte del estado es todo un tema”.  En la Sociedad de Fomento Argentino del Oeste, dos de las taekwondistas entrenadas por él clasificaron para el Mundial de Irlanda a realizarse en octubre. Sobre la gestión hecha para conseguir el sustento económico explicó: “Uno tiene que moverse para conseguir todo. La competencia tiene sus costos, primero porque es muy difícil que se haga en Argentina. Una de las chicas encontró un auspicio privado y la otra, el dinero, salió del fruto del trabajo en la empresa familiar.” En cuanto al tipo de papel que cumplen en esto los clubes barriales afirmó: “ellos no tienen ninguna devolución. La sociedad de fomento me da todo. Tengo el apoyo como actividad,  lo que no nos da es dinero.”

En los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el Taekwon-do tomó mayor popularidad en los medios de comunicación cuando Sebastián Crismanich logró el oro en la disciplina (aunque en el estilo WTF). Sergio Esponda comentó que si bien la cantidad de gente en su gimnasio no aumento, no fue el mismo caso para otros profesores. “A mí no me modificó en nada. Si sé que cuando yo trabajo bien mi propaganda son mis propios alumnos y el boca a boca. El argentino habla por lo que ve y no por lo que hace. Confunden el Taekwon-do con el kung fu, con el karate. Creen que es todo lo mismo. Ni todos los profesores son los mismos. Toda actividad es buena si el profesor es bueno.”

La relación de los deportes comúnmente no reconocidos como populares y los medios de comunicación no es amplia. “Nosotros con las cuestiones de las redes sociales tenemos muchas más apariciones, pero nos cuesta mucho el apoyo de la prensa.” Se lamentó y continuó: “El Taekwon-do es uno de los deportes que más gente tiene fuera del fútbol, básquet o hockey. A nivel nacional tiene muchos representantes.” Durante Semana Santa, el cuerpo técnico realizó un campus de entrenamiento en Miramar y el entrenador nacional bromeó: “Fue mucho más importante que el conejito de pascuas. Para la sociedad miramarense tener a la selección entrenando ahí tres días fue algo importante.”

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