ENTRADAS AGOTADAS PESE A LA CRISIS


Argentina arribó el domingo a la ciudad de Mérida, tres días después de la masiva manifestación opositora denominada ‘’La toma de Caracas’’, en contra del presidente Nicolás Maduro. Dicha marcha tuvo su epicentro en la capital, pero en Mérida, también se hizo sentir con movilizaciones que se extendieron por 29 cuadras. El encuentro de esta noche estuvo en duda que el gobernador del estado, Alexis Ramírez, garantizó el operativo de seguridad para salvaguardar la integridad de la delegación albiceleste.
Las entradas se con precios que iban desde 2.500 bolívares (3,8 dólares) hasta 16.000 bolívares (24,75 dólares), las más caras en un país en el que el salario mínimo, que cobra la mitad de la población, es de 22.576 bolívares (casi 35 dólares) además de otros 42.000 en bonos de alimentación. Sin embargo, pese a los reclamos salariales, las entradas para ver a la Vinotinto ante la Selección (sin Messi) se agotaron.
De los jugadores venezolanos ninguno quiso extenderse ahora de manera pública sobre la crisis social que vive el país. El único jugador que había hablado fue el delantero Salomón Rondón, en una entrevista con The Guardian inglés, en marzo en la que dijo: ‘’La vida en Caracas ya no es vida. Te persigue la incertidumbre de si un día te van a matar, si salís a trabajar y no volvés a casa. Es un caos.”. Las palabras del jugador que milita en West Bromwich aquella vez le valieron un tirón de orejas de parte del presidente interino de la Asociación de Futbol venezolano, Laureano González.

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