ESPERANZAS PARALÍMPICAS


PAULA GÓMEZ (JUDO)
Por Christian Pareja Aquino
Paula Gómez es una judoca ciega, tiene 31 años y compite internacionalmente desde 2011, pero sus últimos logros, medallas de bronce en el mundial de hungría en febrero de 2015 y Gran Prix Europeo de Birmingham en junio pasado, la convirtieron en la primera mujer que representará al país en esta disciplina en un juego paralímpico.
Judo para ciegos: Argentina obtuvo dos medallas en el Mundial de Hungría
Son las 4 de la tarde del miércoles 24 de agosto. Es un día, extraído de una agradable primavera, con una temperatura cercana a los 20 grados, que invita a realizar actividades al aire libre sin preocuparse por cumplir con tiempos ni compromisos. Sin embargo, en su cama, en el interior de una habitación del hotel situado detrás del patinódromo dentro del predio del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo(Cenard), en donde se instaló hace tres años para dedicarse exclusivamente a la alta competencia, emerge de un descanso de dos horas, programado como complemento de su rutina de entrenamiento. No es que a ella no le atraiga la idea de una salida con amigas, o visitar a sus padres en Merlo provincia de Bs As, pero está abocada en un ciento porciento a la etapa más intensiva de su preparación llegando a completar jornadas de cuatro turnos.
Le interrumpe el sueño una llamada telefónica de periodistas que quieren conocer sus espectativas para su debut olímpico y las posibilidades de repetir podio como en las últimas dos competencias en que intervino. “Me acabás de despertar. Esperá, dame un segundo que me despavilo”. ¿”Qué hora es? Ah, mirá ya tendría que levantarme así que si me das diez minutos bajo y hablamos”, dice mientras se percata de que se cumplió el tiempo de descanso.
Más tarde, en el bufet del predio, donde se convino la cita aparece Paula, comenta que tiene apuro por seguir con el ritmo que le marca el entrenamiento y que es turno de hacer trabajos aeróbicos y si la entrevista se puede hacer en el gimnasio en los intervalos de sus trabajos físicos .
“No estoy acostumbrada a esto de dar entrevistas, para mí eso era algo que les pasaba a los murciélagos y otros chicos con más rodaje, pero bueno. Entiendo que ahora que se acerca mi primera competencia olímpica, vengan periodistas a entrevistarme”, comenta al bajar de la cinta luego de primer circuito de ejercicios.
Paula explica que si bien le da mucha felicidad su presente deportivo, lo fue construyendo sin pensar más allá de cada torneo que le tocaba disputar. “Los vivía muy intensamente, pero sin pensar en cuantos puntos me faltaban para clasificar y esas cosas y cuando se concretó fue una emoción muy grande y ahora ya quiero que llegue, estar ahí y salir a luchar de una vez”.
Hoy, en la primera jornada de competencias, está su presentación en la categoría hasta 48 kg, división en la que la luchadora bonaerense intentará quedarse con una presea.MARÍA CONSTANZA CORONEL (BÁSQUET)
Por Yamila Mansutti
La primera vez que ingresó al Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) fue a los 17 años para probarse en la selección argentina de handball. Nunca pensó que 23 años después iba a estar en la despedida a los atletas que participarán en los Juegos Paralímpicos de Rio 2016. Ello fue lo que le sucedió a María Constanza Coronel, capitana de la Selección de básquet sobre silla de ruedas.

El viernes 26 de agosto de 2016, en un acto que contó con la presencia de la vicepresidenta, Gabriela Michetti; el ministro de educación y deportes, Esteban Bullrich; el secretario de deportes, Carlos Mac Allister; y Pedro Ibarra, el capitán de Los Leones, los atletas paralímicos fueron despedidos para comenzar a recorrer un sueño. María Constanza fue una de las homenajeadas junto con el resto de los 85 atletas argentinos.
Apasionada, temperamental, educada y luchadora. Así es como la definen sus compañeras del equipo. Constanza tiene 40 años, es abogada y residente en Capital Federal, nacida en San Nicolás. En 2007 se integró a la selección gracias a una mujer que conoció en un congreso de abogados y que también jugaba al básquet sobre silla de ruedas. “Cuando me subí a la silla de competición me encantó. Fue volver a reencontrarme con un montón de sensaciones que tenía cuando hacía el deporte sin lesión, nada más que estaba sentada en una silla de ruedas”, expresó Coronel con una sonrisa contagiosa.
Constanza se hizo fanática del handball a los 14 años, luego de haber pasado durante cuatro años, de los seis a los diez, por la danza y después por la gimnasia deportiva. A posteriori de haber jugado durante nueve años al handball, tuvo un accidente automovilístico en 1999, a los 23 años, cuando estaba viajando de Buenos Aires a San Nicolás, que la dejó con una paraplejia y una lesión medular. “Después de tener el accidente yo pensaba, de forma errónea, que no iba a poder volver a hacer deporte competitivamente que era lo que a mí me gustaba. Pensaba que lo que podía llegar a hacer era o por rehabilitación o recreación”.
Su erróneo pensamiento cambió cuando comenzó a jugar en la selección. Su primer torneo fue en el 2007, el mismo año que había arrancado, en Rio de Janeiro. Si bien su limitación motora no la desmotivó para terminar su carrera de abogada, en el plano personal, Coronel reconoce que el deporte la ayudó a terminar de aceptar su discapacidad. “Dejé de ver a una persona con discapacidad para empezar a ver a una atleta”.
Fernanda Pallares, compañera de Constanza, la define como una persona muy educada. “Como jugadora es una luchadora, si ve que hay algo que tiene que perfeccionar ella va y lo perfecciona todo el tiempo”, expresa. Asimismo, ella se define como muy competitiva y que siempre va para adelante.
La Selección Argentina de básquet sobre silla de ruedas debutará en los Juegos Paralímpicos el jueves 8 de septiembre a las 12.15 contra el anfitrión, Brasil. Luego irá con Gran Bretaña, el viernes 9 a las 10; con Canadá, el sábado 10 a las 9.30; y cerrará la fase eliminatoria ante Alemania, el lunes 12 a las 9. Si logran quedar entre los cuatro mejores equipos del grupo pasarán a cuartos de final.

JUAN FERNÁNDEZ OCAMPO (YACHTING)
Por Débora Barrera
“Desde chico me llamó la atención la navegación y a través de mi viejo, que andaba en barco, de algún modo él me empujó a que practicara este deporte”. Juan Fernández Ocampo es el único representante argentino de yatching en los Juegos Paralímpico de Río. Tiene 40 años y toda su vida practicó en el Club Universitario Buenos Aires (CUBA), en su sede de Núñez.

Sus expectativas son claras: dar lo mejor y quedar dentro de la mitad de la flota, en total son 16 barcos y terminar octavos es su objetivo principal. Para mejorar el 15º puesto logrado en Londres 2012 se enfocó en los entrenamientos para estudiar diferentes maniobras y así, manejar otras técnicas; también trabajó en la velocidad de acción en relación a la fuerza y a la sincronización.
Desde muy joven compitió en clase Laser y J24, pero todo le pareció acabar cuando sufrió un accidente hace 16 años que lo dejó como secuela una paraplejía. Pensó que nunca iba a volver a competir hasta que recibió la invitación de la Federación Argentina de Yatching para reencontrarse con su deporte, que tanta alegría le trajo, y cuando compitió sintió la misma adrenalina que tuvo siempre.
Para clasificarse a Río compitió en el Mundial de Australia pero no fue un buen comienzo; en el primer día de competencia arrancó abajo en la tabla, pero luchó para avanzar los días restantes y culminó el torneo en el puesto 16 que le permitió ganar una plaza para los Juegos.
Como etapa de preparación participó en varias competencias; hace un mes viajó a Río para reconocer la zona de regatas junto a su entrenador Tomás Sáenz Rafaelli y realizó un entrenamiento porque las condiciones del lugar son especiales dado el viento fuerte y la corriente cambiante.
Estos barcos, a diferencia de las velas convencionales, no son propensos a darse vuelta con facilidad. “Como se vio en los juegos olímpicos los atletas se colgaban en los días de viento para que no se tumben la embarcación”, afirmó el entrenador de Fernández Ocampo. Ambas flotas tiene los mismos comandos, pero la diferencia principal es que no se usa el peso del cuerpo para equilibrar o balancear el barco, ni para ayudar o contrarrestar la velocidad. Toda la competencia depende del viento, por lo habitual son dos regatas por días o tres si se tiene que recuperar. Y a lo largo de las diez a once regatas, el que menos puntos suma es el que gana.

DANIELA GIMÉNEZ (NATACIÓN)
Por Lucas Di Menna
La nadadora Daniela Giménez alcanzará su tercera participación en los Juegos Paralímpicos. En Pekín 2008 tuvo que conformarse con el séptimo lugar en 100m estilo pecho y en Londres 2012 quedó eliminada dentro de las rondas preliminares. Por lo tanto, con respecto a lo que se viene dijo: “Estoy disfrutando porque soy una persona relajada y mi cuerpo responde a mi cabeza”. A su vez mencionó que está en la edad justa y sabe que la única forma de ganar es trabajar la marca individual, sin depender de lo que hagan sus rivales. La deportista de 24 años clasificó a las cinco pruebas, de las cuales solo participará en las tres principales para concentrarse por completo y alcanzar el podio.

Su vida como atleta comenzó en el Club Universitario del Nordeste, ubicado en Resistencia, Chaco, en donde se perfeccionó en todos los estilos. Competía contra muchos chicos, pero desconocía de los torneos paralímpicos. Fue entonces que en un campeonato de Corrientes una entrenadora la observó y le ofreció participar de ellos. No solo se dedicaba a la natación, sino que también realizaba gimnasia artística, pero los resultados la inclinaron hacia el deporte en el que brilla hoy en día y además estar en el agua requiere de muchas horas de entrenamiento.
“La gente ve por televisión solo un minuto de lo que es toda una vida de mucho sacrificio y trabajo”, así Daniela Giménez definió con muy pocas palabras el esfuerzo que realizan los deportistas para competir. Desde los cinco años practica natación, por lo que se puede decir que vivió más en el agua que en la tierra.
La chaqueña consiguió en los Juegos Parapanamericanos de Río 2007 un oro; en Guadalajara 2011 una medalla de cada metal y en su participación de Toronto 2015 logró dos medallas doradas, una plateada y dos de bronce. Sin embargo dijo que “la gente tiene que entender que un Juego Paralímpico no es lo mismo y que hay muchos atletas de muy buen nivel”. Su máxima expectativa para Río es mejorar sus marcas y, si viene acompañada de una medalla, mucho mejor.

SILVIO VELO (FÚTBOL 5)
Por Víctor Enrique.
“Silvio Velo. Cuando hay voluntad, hay mil maneras”, así se tituló su libro biográfico que se presentó en el mes de julio. Silvio, el principal emblema de la historia de la Selección del fútbol para ciegos, siempre tuvo como ley de vida no bajar los brazos por nada del mundo. Desde su nacimiento sufre de ceguera, pero esto no le impidió llevar adelante su máximo sueño: poder jugar a la pelota.

Con una sonrisa, Velo recuerda su infancia en San Pedro, lugar donde se crío junto a sus 12 hermanos y sus padres. “Pude tener una niñez muy feliz. Jugaba al fútbol en el potrero con mis hermanos y amigos a pesar de ser ciego. El no poder ver no me limitó para nada”, asegura el capitán del seleccionado argentino. A sus diez años comenzó a concurrir en el instituto Rossel, una escuela para no videntes ubicada en San Isidro. Fue allí donde descubrió y se integró al fútbol para ciegos, este deporte que él mismo lo define como “un deporte generoso y que lo pueden jugar todos”.
Junto a su esposa de toda la vida, Claudia, y a sus cinco hijos, Silvio lleva a cabo una vida feliz. Más aún cuando se encuentran en la dulce espera de los dos mellizos. El capitán de Los Murciélagos se siente afortunado de llevar adelante la vida que le tocó. Expresa en su rostro la felicidad que tiene por su familia y su vida en cuanto a lo personal. Cuando apenas era un niño que se dedicaba a jugar a las escondidas o a andar en bicicleta con sus amigos del barrio, su sueño era poder jugar al fútbol. Deseo cumplido. Pero ahora, el anhelo creció y se convirtió en poder obtener una medalla dorada para Argentina en los Juegos Paralímpicos de Río.
No será fácil, pero no hay imposibles. Y la vida de Silvio en un claro ejemplo. Nunca bajar los brazos ante cualquier adversidad, siempre luchar y seguir hacia adelante. Nunca perdió la confianza en sí mismo para mejorar y superarse. Estos son aspectos que Velo siempre tuvo en mente para poder llegar a ser quien hoy es: el mejor jugador del mundo de fútbol para ciegos.
Lo cierto es que Silvio Velo, a sus 45 años, debutará el viernes 9 de septiembre frente a Mexico. Con una medalla de plata obtenida en Atenas 2004 y una de bronce, producto de su participación en Pekín 2008, el capitán argentino irá en busca de su primera medalla dorada en su cuarta participación. “No puedo darme el lujo de dormirme en los laureles por lo que fui o gané; mi lugar en Río me lo sigo ganando por lo que sigo dando. Tengo la pasión intacta”.

PATRICIO GUGLIALMELLI (EQUITACIÓN)
Por Leandro Fontana Ortiz
Patricio Guglialmelli fue uno de los más requeridos por la prensa en el acto de despedida de la delegación de Argentina. Es de los más experimentados del grupo; los de Río deberían ser sus terceros Juegos Paralímpico porque para Pekín 2008 se clasificó pero no pudo participar por falta de fondos. Sí estuvo en Londres 2012 y ahora va a tener la ventaja de ser “local”: su caballo es brasileño.

A lo largo de su vida, Guglialmelli estuvo relacionado a la actividad ecuestre. Oriundo de Villa Ballester, viajaba con su padre todos los fines de semana a Tortuguitas para montar a caballo. Lo practicaba como recreación. A los 20 años, sufrió un accidente con la moto a 150km/h y perdió el brazo izquierdo. Desde ese momento, comenzó a dedicarse a la equitación deportiva. Cuenta que en su disciplina, adiestramiento, no hay diferencias entre Olímpico y Paralímpico: “Algunos ejercicios cambian, pero los árbitros te juzgan de la misma manera”.
En 2006 fue el primer argentino en clasificarse para los Paralímpicos de Pekín. Él declara que estaba preparado, así que fue una frustración no poder participar: “Tenía un gran caballo y un gran entrenador. Diez días antes me avisaron que el caballo no podía viajar porque no había plata. Me quedé mirando los Juegos por la tele”. Cuenta que el cambio es abismal, desde el 2009, en cuanto a la inversión: “El Enard es un golazo de media cancha”. En referencia a la preparación, asegura que están a la altura del primer mundo y eso se va a trasladar en resultados en Río.
El jinete viene de entrenarse 15 días en Italia, en donde disputó el torneo Somma Lombardo y finalizó cuarto. Además, trabajó con una jueza de la Federación Ecuestre Internacional que le corrigió algunas posturas. Tiene grandes expectativas para Río e intentará superar su mejor actuación de Atenas 2004 donde obtuvo un diploma. La actividad ecuestre en los Juegos Paralímpicos comenzará el domingo 11 de septiembre.
Además de dedicarse a la equitación en el ámbito competitivo, es instructor de una escuela en Tortuguitas. También, da clases a futuros entrenadores: “Tengo la suerte de poder dedicarme a lo mío”. Junto a su esposa, trabajan con chicos con discapacidades físicas y mentales. Cuenta que los padres piensan que hay cosas que sus hijos no pueden hacer, pero, para él, el deporte es la vía para desarrollarse, crecer como persona y llegar a lugares impensados.

EZEQUIEL CASCO (TENIS)
Por Joaquín Pires
Ezequiel Casco es un joven de 23 años nacido el 4 de marzo de 1993 en la zona norte del GBA, morocho, rapado, muy humilde y, pese a su discapacidad en las piernas, sacó la situación adelante y está entre los tres mejores deportistas del tenis adaptado en Argentina. Sufre de paraplejia desde que nació, en la parte inferior de su cuerpo -de la cintura hasta los pies- por lo que se moviliza en silla de ruedas.

Vive en Don Torcuato pero se entrena en el Centro Asturiano de Buenos Aires, ubicado en Vicente López. Su rutina se basa en madrugar a la mañana, levantarse a las 6 para desayunar y, al término, tomarse tres colectivos distintos (el 21, 71 y otro ramal del 21) para llegar al club. Se entrena los cinco días de la semana y por lo general tiene doble turno.
En sus tiempos libres, si no está en otro país disputando un torneo, además de disfrutar de su familia y amistades, cuando puede va a ver al Matador a la cancha, club del cual es hincha desde chico.
Con una sonrisa en la cara e ironía, repreguntó: “¿Qué no se siente representar a la Argentina internacionalmente? Es una responsabilidad enorme vestir estos colores, muchas sensaciones encontradas, emoción, pero sobre todo estoy ansioso, con ganas de entrar a la cancha ahora”, comentó.
Gracias al apoyo del Enard tuvo una gira afuera de tres meses y esto decía: “Es un factor bastante importante, porque podés entrenar mucho, pero hay cosas que solo se viven en las competencias. Nos veo bien en cuanto a tenis, confío mucho en mis compañeros y, en cuanto al deporte en general, también a la Argentina para estos Juegos”, dijo con mucho optimismo y confiado.
Es la primera vez en su carrera que participará de los Juegos Paralímpicos y que se desarrollen en Brasil le pone un ingrediente extra: “Jugar en Brasil tiene su gustito único”, declaró. Además, viene de ganar el Feature de Goiás, también disputado en Brasil, por lo que ya sabe todo lo que significa jugar en tierras brasileñas y sentirse visitante.

RODRIGO LUGRIN (FÚTBOL 7)
Lautaro Domínguez
Con una sonrisa y vestido con el conjunto que representará a la delegación argentina en los Juegos Paralímpicos, Rodrigo Lugrin cuenta su vida como si lo que padeció fuera un cuento: “Cuando tenía dos años sufrí un ACV que me impidió la movilidad de todo el lado derecho, lo que me llevó a aprender a caminar de nuevo”.

Lugrin mide 1,75 metro, es rubio de ojos claros, es oriundo de Villa Clara, Entre Ríos, y a sus casi 23 años lleva la capitanía de la Selección de fútbol 7 para jugadores con parálisis cerebral.
A pesar de padecer el accidente, muestra una clara superación del hecho, sin dejar ningún rastro de lo sucedido “Seguí una vida normal; hice la primaria y secundaria sin ningún problema, es más fui el abanderado”. En cuanto a sus comienzos con la selección, donde se intercalaban con sus estudios contó: “Terminé mis estudios en el 2011 sin problema, aunque se complicaba porque había empezado con los viajes de la selección; por suerte no fue un impedimento y pude concluir el colegio en tiempo y forma”.
Su acercamiento al fútbol fue gracias a su primo que trabajaba en un equipo de natación en Rosario y era amigo del técnico de la Selección. “En el año 2007 mi primo me llevó, gracias a la aprobación del técnico, a un torneo de fútbol 5 en Chapadmalal; disputé un varios partidos y en el 2008 me llamaron para la selección, como les gustó como jugaba, a partir del 2009 integré el seleccionado de forma habitual”, comentó entusiasmado.
Tras haber disputado el Mundial de Inglaterra y los Juegos Parapanamericanos de Toronto en pasado año y con la experiencia de haber participado en los Paralímpicos de Londres 2012, Lugrin, a su corta edad, va a Río 2016 con la ilusión de ganar una presea olímpica, dicho por él: “Mi sueño es traer una medalla, no importa el color, poder cumplir mi anhelo sería espectacular”.

RODRIGO LÓPEZ (CICLISMO)
Por Lucas Godoy
“Quiero llegar al oro”, dice Rodrigo López, el ciclista paralímpico nacido en Colón, Entre Ríos. Los de Río de Janeiro serán sus cuartos Juegos y él apunta a ser campeón. Es que no se conforma con las tres medallas de bronce obtenidas en Atenas 2004 y Londres 2012 en ruta, contrareloj y persecución individual. Es cuatro veces campeón mundial y tiene en su haber diez medallas en total. Esto lo convirtió en el ciclista argentino más ganador, por arriba de Juan Curuchet y Walter Pérez. Además consiguió tres diplomas en Pekín 2008 a través de dichas pruebas y es considerado el pionero del ciclismo adaptado en Sudamérica.


Su mejor año de carrera fue el 2011. Campeón mundial en Italia y panamericano en México, rompió records mundiales absolutos de ambas competencias en el kilometro (1m19s991 en el Mundial y 1m18s728 en Guadalajara) en la misma especialidad que el cordobés José Ruchansky en 1978 entre los convencionales. Por eso fue premiado, ese mismo año, con el Olimpia de plata al mejor atleta paralímpico. Un año más tarde volvió a ser campeón mundial en Estados Unidos. Pero el andar de Rodrigo no se detuvo y en el mundial de Aguascalientes, México, ganó las pruebas de pista y persecución. En el 2015 se posicionó como número uno del ranking de pista.
El abanderado de los Juegos Parapanamericanos de Toronto 2015, compite en la clase C para los participantes que padecen parálisis cerebral o amputación de miembro ya que en su infancia sufrió un virus que, además de dejarlo cuatro meses en coma, le provocó problemas motrices en las manos, dificultades en el habla e hipoacusia (dificultad de la capacidad auditiva). Sin embargo, esto no fue un impedimento para el rendimiento deportivo del hombre de 37 años que, a partir del viernes 9 de septiembre competirá en Río con la ilusión de colgarse la dorada.

MARIANO DOMÍNGUEZ (ATLETISMO)
Por José Luis Jofré
Mariano Domínguez es uno de los deportistas que va a representar a la Argentina en los Juegos Paralímpicos de Río 2016 en 400 y 1.500 metros T37, categoría para atletas que padecen de espasmos musculares en la mitad de su cuerpo. Muchos caminan sin ayuda, pero a menudo renquean debido a dichos espasmos en las piernas. Mientras corren, la cojera puede desaparecer casi por completo.

“Cuando me inicie en mi carrera deportiva jamás me imaginé conocer Buenos Aires y jamás pensé conocer la cancha de River. Cada vez que vengo a Buenos Aires voy a la cancha de River y me siento como en mi casa”, dijo el oriundo de Lobería. Domínguez representó a la Argentina en ese deporte en 2005 con el seleccionado de la Federación Argentina de Deportes para Parálisis Cerebral (Fadepac), hasta que su entrenador le dijo: “O te decidís por fútbol o por atletismo”, por lo que se decidió por atletismo. Con una sonrisa de oreja a oreja y con mucho orgullo dijo: “Es un deporte que amo”.
Se considera un poco vago para realizar las tareas domésticas, no le gusta cocinar, pero lo hace porque no tiene nadie que lo haga por él. Con cara pícara y entre risas contó que le dice a sus amigos: “Yo pongo la casa, ustedes hagan el asado, sí quieren hago los mandados”.
El sueño de Mariano Domínguez era estar en el equipo. “Primer sueño cumplido, el segundo objetivo es estar entre los 8 mejores del mundo o en este caso en la prueba de los 1500 metros, que serían entre los 12. Después, lo que venga es de regalo. Aspirar a una medalla en un Juego Paralímpico es muy difícil. Tengo tres rivales que están adelante mío que la verdad vienen muy bien. Es imposible alcanzarlo, pero bueno, ese día hay que ver cómo están”.
Con respecto a la inclusión social dijo: “Hoy por hoy nos tratan a todos de igual a igual. Eso ha crecido muchísimos, antes nos discriminaban. La verdad que somos todos iguales, por ahí nosotros tenemos alguna dificultad al caminar, pero a la larga somos todos iguales. Por ahí hay otra que gente que tiene la dificultad de aprender. Yo por suerte me siento igual que el resto, si con mis dificultades, pero me considero igual”. Con la mirada al piso y con un poco de vergüenza afirmó que en la calle lo trataban como un discapacitado y que con el tiempo todo eso cambió. Ahora lo reconocen como atleta y lo respetan. “Hay personas que no asumen su discapacidad y es un error. Creo que es un error no saber lo que sos, sos así como Dios te trajo al mundo y tenés que ser feliz. Saber potenciar tus posibilidades, ya sea en el atletismo o en otra disciplina. El deporte a casi todos mis compañeros y a mí nos cambió la vida”. Concluyó el diálogo con la siguiente afirmación: “Tenemos que cambiar la mentalidad de la gente, porque la gente nos tiene como unos pobrecitos y no somos ningunos pobrecitos. Somos igual que todos. Nos rompemos los cocos todas las mañanas para entrenar, para hacer lo que nos gusta y para lograr lo que logramos, pero hay gente no se da cuenta y no valora en donde está”.

GABRIEL COPOLA (TENIS DE MESA)
Por Nicolás Cancelare
“Yo cambio todo lo que me propongan a cambio de un paralímpico. Perdón, me quedé corto: te doy hasta mi título universitario, mi automóvil y mi casa”, afirmó Gabriel Cópola para dejar más que claro sus ansias de triunfar en los próximos Juegos Paralímpicos. El argentino irá en busca de su primera medalla dorada de dicha competencia.

Inició su trayectoria en el tenis de mesa adaptado por casualidad: “Vi que una persona había jugado un Paralímpico de ping pong en silla de ruedas y me re gustó. Después, en una jornada de varios deportes, uno de ellos era el tenis de mesa y fue amor a primera vista”, recordó Cópola.
Un accidente en bicicleta, en el que se fracturó la columna, fue el hecho que lo llevó a practicar un deporte paralímpico. “El accidente había sido de una mala maniobra en bicicleta y la consecuencia fue tener que usar silla de ruedas”, comentó. Asimismo, el argentino afirmó que a pesar de la lesión “el incidente nunca fue obstáculo a la hora de buscar trabajo o continuar con su vida cotidiana”.
“A la hora de moverme con la silla en un partido, suelo hacerlo poco y controlo mis movimientos, así no pierdo el equilibrio”, explicó en cuanto a su desprendimiento en el juego. “Cuando conecto con la pelota, trato de estar lo más estable posible en mi campo; para ponerme en situación defensiva, me muevo lo justo y necesario”, amplió.
Si bien su principal actividad es el tenis de mesa adaptado, tiene el título universitario de Licenciado en Educación Física y aseguró que “afortunadamente tiene mucho laburo y no tuvo inconvenientes por su discapacidad”.
En el marco de la competencia internacional; el bonaerense recordó una anécdota que vivió con Mauro Depérgola: “Un turco con el que jugamos era tartamudo y cuando festeja los puntos hace un ruido muy raro. Mauro tiene la capacidad de imitarlo perfecto. En un partido de Copa Davis, hizo la imitación y me tenté: perdí el partido y el técnico me cagó a pedos”.
Por otro lado, explicó la diferencia entre el tenis de mesa convencional y el adaptado: “A la hora de sacar, la pelota tiene que salir por la línea de fondo”. “Si vos sacas y queda la pelota encima de la mesa o se va por los costados, se debe sacar devuelta”, aclaró. Además, hizo hincapié en que “la idea del deporte paralímpico es tratar de modificar lo menos posible el reglamento y el equipamiento”.
El tenis de mesa adaptado debutará en los Juegos Olímpicos el 8 de septiembre. Gabriel Cópola aseguró que si le dan a elegir entre firmar el bronce o pelear la de oro sin duda buscará el primer lugar: “Firmo el bronce, por cagón; no, mejor no lo firmo: voy por el oro”.

AGUSTÍN LEDESMA (TENIS)
Por Brian Crowe
Agustín Ledesma es un joven fanático de los deportes e hincha de Independiente. Su condición de estar en sillas de rueda no es excusa para practicar tenis, deporte en el que se desempeña. “Siempre me apasionaron los deportes, sobre todo el fútbol y el tenis. Cuando era chico iba siempre a la cancha con mi viejo, ahora que no está sigo yendo solo”. “Solo me dedico a jugar tenis; no trabajo ni estudio”. Nunca se negó a hacer lo que le gusta, y se enfoca 100% a su carrera deportiva en uno de los dos deportes que más le gusta.

En la actualidad es el segundo mejor ubicado en el ranking argentino de tenis adaptado, detrás de Gustavo Fernández (pareja en dobles para Río), y dentro del top 30 mundial. “Es un orgullo competir junto con Gustavo, último campeón de Roland Garros. Es el mejor tenista argentino de la actualidad y top 10 del planeta”. Estuvo dos años inactivo en el circuito y volvió en el 2015 a pura victoria. Ganó el torneo de Cañuelas (singles y dobles) el año pasado, y los de Arizona, British Open, Uberlandia (Singles y dobles) y Suiza en el 2016. Dejó en claro que su período sin jugar no lo afectó en nada.
Sin embargo, su máxima aspiración en los Paralímpicos irá por el lado del dobles y no del lado individual. “Estoy mucho más enfocado en el dobles que en el singles para Brasil. Creo que con Gustavo podemos llegar a ganar una medalla”. Se muestra confiado y sin ninguna duda en la que será, hasta ahora, su participación más importante de su carrera y en el mejor momento de la misma.
También comentó que andar por la ciudad tiene sus dificultades. A veces un transporte público, una rampa en la vereda o un bache le complican la llegada a algún destino. Pero de a poco ve la mejoría y la adaptación de la vida cotidiana a sus capacidades limitadas. Confía en el trabajo y voz de Gabriela Micheti, Vicepresidenta de la Nación, y de a poco ve mejoras para su andar y el de miles de personas que están en silla de ruedas. “Hay que apoyar lo que está haciendo para nosotros, confío en que ella va a seguir mejorando las cosas para los que tenemos capacidades limitadas”.

FEDERICO ACCARDI (FÚTBOL 5)
Por Solange Lloret
Federico Accardi, el volante mendocino, está de regreso en la provincia tras una gira exitosa en Europa y ganar la Copa Cuatro Naciones en Alemania con sus compañeros de Los Murciélagos, el equipo nacional de fútbol 5 para ciegos. El Mascherano del grupo, como lo apodó Romeo Fiorentini su director técnico de Bella Vista FC, tuvo que realizar una dieta para bajar seis kilos y llegar en forma a los Paralímpicos.


Todo comenzó cuando tenía 14 años mientras jugaba al fútbol con su abuelo: “Amaba jugar al fútbol y con mi abuelo eso siempre se podía; para guiarnos mejor le poníamos piedritas a la pelota para orientarnos más, y así poder practicar, eso me ayudaba mucho. Después, fui creciendo hasta que entré en el equipo nacional”.
“Con los chicos nos gusta mucho jugar a la play y escuchar los partidos del Barcelona; me encanta Messi, pero Mascherano es uno de mis preferidos también. Gracias a Martín, nuestro entrenador, logramos llevarnos todos bien y trabajar en equipo, que eso es lo más importante; nos queremos mucho, y somos un grupo muy unido que sabe lo que quiere”.
Accardi, quien se casó en febrero con Vanesa Aguirre, contó que está muy contento por esta nueva etapa de su vida, si bien ya convivían juntos hace tres años, ahora es diferente. “Ella es muy generosa, siempre me ayuda, por más que yo sepa manejarme muy bien solo, ella siempre está ahí; la pasamos muy bien en el casamiento. Contento la verdad por todo esto que estamos viviendo y esperando a que sean los paralímpicos y poder dar lo mejor de mí, y en lo posible, volver con la medalla que todos esperamos tener”.

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