GOLEADA Y UN PIE EN OCTAVOS


Con goles dos goles de Romelu Lukaku, dos de Edden Hazar y uno de Michy Batshuayi, Bélgica aplastó 5-2 a Túnez y su clasificación a octavos de final se concretará si Panamá no le gana a Inglaterra.

Por Emiliano Viera

El partido comenzó como se pensaba en la previa, con Bélgica dominando la tenencia y Túnez replegado, en parte obligado por el control y buen pie del seleccionado europeo. La apertura del marcador llegó rápido, a los seis minutos, cuando Eden Hazard, que había recibido un foul de Syam Ben Youssef dentro del área, tomó sólo dos pasos de carrera y convirtió el penal que había cobrado Jair Marrufo. La jugada antes de la infracción se gestó después de una gran descarga, de primera y de espaldas al arco, de Kevin De Bruyne. El fallo del árbitro fue revisado por el VAR, una constante de Rusia 2018, que tiró por tierra la sensación de que la falta había sido fuera del área.

Pero la gran figura del partido no marcaría sino el segundo tanto, que llegó después de un contragolpe veloz del equipo dirigido por Roberto Martínez. Dries Mertens recuperó el balón y se lo cedió a Romelu Lukaku, que usando el manual del delantero, amagó con el cuerpo, hizo caer a su marca y definió cruzado con su pierna izquierda al palo derecho del arquero, que ni. Iban solo quince minutos cuando el seleccionado europeo ya había sacado una diferencia poco propia de una Copa del Mundo distinguida por los duelos reñidos y cerrados.

Los africanos no se dieron por vencidos y mantuvieron las esperanzas de llevarse algo tras una pelota parada: descuento de cabeza de Dylan Bronn tras un tiro libre, que también fue revisado por el VAR. Túnez buscaba el empate, pero sus ataques eran desprolijos y Bélgica, además de asociarse bien para atacar, también lo hacía al defenderse y contragolpear. Al seleccionado europeo le bastaban unos pocos toques después de recuperar la pelota para crear una situación de gol. Así, tuvo varias llegadas más: Witsel remató desviado y Lukaku definió incómodo.

El tercer gol finalmente llegó justo antes del final del primer tiempo. Tras un error del defensor Ali Maaloul, que quiso rechazar el balón sin éxito sobre la línea lateral, Munier se la pasó a De Bruyne, que encaró para la medialuna del área, arrastró marcas y habilitó a un solitario Lukaku, que remató con un toque suave de derecha.

El segundo tiempo fue mucha menos intenso, pero las ganas y el juego de Bélgica tenían preparadas más emociones. A los cinco minutos, Hazard, luego de un gran control orientado con el pecho y de esquivar a Farouk Ben Mustapha, empujó la pelota adentro del arco y marcó el 4-1. Con la abultada diferencia, el partido pareció desarrollarse en piloto automático. Lukaku, que igualó a Cristiano Ronaldo como goleador del torneo, fue reemplazado por Batzuayi, el talento de 24 años de Borussia Dortmund que iba a generar cinco situaciones de gol (y convertir uno) en veinte minutos. Túnez, que quedará sin chances de avanzar de ronda si Inglaterra suma ante Panamá, logró descontar una vez por Wahbi Khazei, el número diez, que convirtió pese a su definición algo defectuosa.

Con esta victoria, que es el partido con más goles de Rusia 2018 hasta ahora, Bélgica tiene puntaje ideal, ocho goles a favor y un pie en la siguiente fase, en la que quedará garantizada su participación si Panamá no le gana a Inglaterra.

Bélgica: Thibaut Courtois; Toby Alderweireld, Jan Vertonghen, Dedryck Boyata; Thomas Meunier, Kevin De Bruyne, Axel Witsel, Yannick Carrasco; Dries Mertens, Romelu Lukaku, Eden Hazard. DT: Roberto Martinez.

Túnez: Farouk Ben Mustapha; Ali Maaloul, Yassine Meriah, Syam Ben Youssef, Dylan Bronn; Ferjani Sassi, Ellyes Skhiri, Saifeddine Khaoui; Anice Badri, Wahbi Khazri, Fakhreddine Ben Youssef. DT: Nabil Maaloul.

Árbitro: Jair Marrufo (Estados Unidos).

Estadio: Spartak Moscú.

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