INSPIRA-TED


Un paseo por la nueva edición del evento TEDxRíodelaPlata que reunió la seman apasada a más de 10 mil personas en el predio de Tecnópolis.

Por Leandro Bukavec

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Una nueva edición de TEDxRíodelaPlata, la segunda del año, se llevó a cabo ayer en el predio ferial de Tecnópolis en Villa Marteli, en el oeste del Gran Buenos Aires. Quince oradores de distintas áreas más invitados sorpresas y dos grupos musicales fueron los encargados de movilizar este nuevo encuentro.
La lógica de las charlas TED es simple: un especialista en determinada materia tiene entre 12 y 15 minutos para exponer su punto de vista sobre el mismo, o explicar lo que sucede en el campo que lo ocupa. No son charlas improvisadas: los participantes ensayan por lo menos con dos semanas de anticipación. En el medio de las conferencias, se van mezclando pequeños experimentos con el público como principal agente. Son cuatro bloques con tres intervalos en el medio, donde los espectadores pueden pasear por distintos stands de auspiciantes, además de la posibilidad de cruzarse con los oradores, comer y comprar cientos de libros.
El eje alrededor del cual giró el evento de ayer fue “Ideas que inspiran”. Un cúmulo de conceptos traídos por estos mismos especialistas que no suelen tener tanta difusión, conexión, o rebote mediático, y que precisamente eventos como TEDx busca divulgar. Por ejemplo, el trabajo sobre la seda para reconstruir tejidos de piel humana, hasta la conexión entre la física, el mentalismo y la magia. De esta manera, se busca que los oyentes puedan o bien llevarse una idea nueva a sus casas, o bien que entiendan que llevar adelante una iniciativa no es imposible, sólo hace falta encontrar a la gente adecuada.
Entre los oradores, se encontraban personalidades como Andrés Rieznik (investigador del CONICET y ARSAT), Sandra Mihanovich (cantante) y Gonzalo Vilariño (entrenador de la selección argentina de fútbolistas ciegos, “Los Murciélagos”), por ejemplo. Como invitado sorpresa, estuvo Sugata Mitra, ganador del TEDPrize, premio anual de un millón de dólares que otorga TED “a una persona excepcional con un deseo de cambiar el mundo”. En este caso, Mitra es el impulsor de School in the Cloud, un tipo de escuela de educación auto-sustentable, donde tanto los estudiantes como los profesores aprenden de unos como de otros, con la ayuda neta de la tecnología, a la cual tienen libre acceso. Hay dos sedes en Inglaterra y cinco en la India. Respecto a la nueva educación, dejó una pregunta boyando en el aire: “¿Qué va a ser ‘saber’? ¿Lo que aprendiste en la escuela en 7 años, o lo que te dijo Google hace un minuto? El ‘saber’ va a quedar obsoleto”.
La concurrencia se contabilizó en 10 mil asistentes, que salieron sorteados de entre los más de 34 mil inscriptos para obtener las entradas (única manera de conseguir acceso a TEDx). Sin embargo, gracias a la posibilidad de seguirlo vía web en vivo en formato streaming, se presumió que la audiencia total llegó a ser de entre 20 y 30 mil personas. Esto permitió, al mismo tiempo, lograr que todos los “experimentos” en vivo llevados a cabo por la organización de TEDx –trabajos y juegos en equipo– pudieran realizarlos cualquiera que estuviera conectado con ellos en el momento. Como caso, la reproducción del ‘Himno a la alegría’ de la mano de Sergio Feferovich a través de carteles de colores y el coro del público.
Gerry Garbulsky, curador oficial de TEDx y parte del equipo de 26 organizadores, charló con este medio sobre lo que le pareció esta última edición y dio sus impresiones al respecto: “Salió genial. ¡El problema es que se nos pone difícil para seguir mejorando! Cada vez que termina un evento sentimos lo mismo: felicidad por lo que hicimos y pánico cuando nos proponemos seguir haciendo cosas cada vez mejores”. El equipo organizador no está solo: cuentan con su ayuda un elenco de más de cien colaboradores en los que se encuentran, entre otros, Hernán Casciari (escritor y editor de la revista y el blog Orsai) y Norberto Jansenson (mago y narrador).
Luego de nueve horas de acción en total, cerró el TEDx. Una última charla con Sandra Mihanovich entonando Honrar a la Vida, inspirado en la donación de riñón que le hizo a su ahijada Sonsoles, fue el momento ideal para el final pero también la catapulta para todos los que presenciaron el evento una vez más. Y los protagonistas de TEDx, además de contentos y orgullosos, expectantes de ver que qué otras ideas puedan inspirar y, sobre todo, transformar.

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