JUAN CHAVETTA: UN DIBUJANTE DALTÓNICO


El creador de Puro Pelo no distingue algunos colores pero eso no frena su gran pasión.

Por Yasmila Benicelli

“La verdad no sé cómo definirme, si como ilustrador o dibujante –confiesa Juan Chavetta, creador de Puro Pelo–. Hago dibujos desde que tengo cinco años. Soy dibujante, me gusta dibujar.”

Juan es un dibujante que a sus 18 años se enteró que era daltónico (una persona que no puede distinguir cierto colores) cuando lo llamaron para trabajar en una fábrica. “En el examen médico no le pegue a un color”, recuerda.

Levanta su bolso de la silla y saca sus acuarelas de viaje y las abre. Se ve el amarillo, el naranja, el rojo, el verde y el marrón. Arriba del verde y del marrón están la “V” y la “M”.“A las acuarelas las tengo marcadas para poder distinguirlas y las tengo separadas, verdes por un lado y marrón por otro, porque son los colores con los que más tengo problemas –aclara–. Soy ilustrador, soy daltónico y todo se puede. Por más que sea daltónico, a todo se puede llegar.”

En 2009, Chavetta empezó subiendo dibujos a Flickr, una página web que permite almacenar, buscar, compartir y vender fotografías online, y fue ahí cuando distintas editoriales vieron su trabajo. Entonces comenzó a editar libros para Alfaguara, después siguió con varias editoriales más y actualmente está con Quipu, dedicada a la literatura infantil y juvenil. “Hubo un tiempo en que mi señora me decía: ‘Dejá de boludear y vení a dormir’; ahora me dice: ´Dejá de trabajar y vení a dormir’”, cuenta riéndose.

“Es muy complicado entrar a una editorial –explica Chavetta–. Yo creo que la pegué porque en ese momento no había tantos ilustradores.” Con la cantidad de redes sociales y páginas para publicar o publicitar los trabajos, ya no es tan fácil como antes ser el único. “Hoy abrís Facebook y te encontrás con 200 mil ilustradores y yo sé que hay quienes dibujan mejor que yo, pero depende de cada uno cómo le llega a las personas. Lo mío, por ahí, fue por el lado de la nostalgia.”

Puro Pelo es un dibujo infantil que trata sobre una nena con un corte carre muy particular, que tapa sus ojos. Ella es cero tecnología. No tiene celular, tablet ni computadora, y ama estar afuera mirando las estrellas y la luna. Chavetta es una persona muy observadora  y tiene muchos recuerdos de su infancia, los cuales los revive a través de Puro Pelo.

“Me crié jugando afuera, no había celulares ni computadoras”, recuerda el autoproclamado dibujante. “Y ahora tengo un nene de 15 años y está con el iPad, con el celular, con la tablet, jugando a los jueguitos, mirando Netflix y a veces está aburrido con tantas cosas y yo pienso ‘que raro que se aburra teniendo tanto’ y nosotros con nada, inventábamos”.

Es por eso que no es solo un dibujo infantil, ya que adultos se sienten identificados con personajes como el Cuco (¿qué padre no ha amenazado a sus hijos con que iba a venir el “Cuco” si no hacían caso?) o como el hada madrina, quien en realidad es la abuela de Chavetta, que falleció cuando él era chico.

Uno de sus grandes desafíos era dibujar mujeres. Nunca supo cómo hacerlo,  y cuando empezó a dibujar a Puro Pelo, la protagonista era un “mamarracho con pelo largo hasta el suelo. Yo era horrible dibujando pero con texturas puedo camuflar el dibujo”, confiesa Chavetta. Sus dibujos están basados en rectángulos, círculos y triángulos.

Logró editar Puro Pelo 1 a través de Ideame, una página de crowdfunding, el segundo lo editó con Quipu y en un año hicieron nueve libros. “La vocación cada vez es mayor y en mi caso, no puedo estar sin dibujar.” En su bolso no puede faltar una agenda para dibujar en sus ratos libre y todos los días termina por lo menos entre 20 y 30 dibujos.

Es un dibujante que le pone garra y que trata de hacer lo mejor que puede, se la pasa todo el día pensando en cómo mejorar sus dibujos o crear nuevos. Duerme con una agenda al lado de su cama por si se le ocurre algo durante la noche, lo anota y después sigue durmiendo.

A pesar de que le guste mucho el ilustrador Tim Burton, prefiere las ilustraciones de Los locos Adams de antes. “Lo que pasa es que la gente al primero que conoce es a Burton, pero hay otro ilustradores que me gustan mucho más que él.” Como ejemplo nombra a Charles Addams, quien hacia historietas y viñetas.

Sus dibujos son comparados con los de Burton y cuando trabajó con acuarelas la gente le decía que se estaba copiando de Liniers, el historietista argentino. “Siempre te vas a parecer a alguien”, opina. Su intención es hacer dibujo infantil, pero de colores oscuros. “Los dibujos de Puro Pelo no son soleados, sino muy oscuros”, reconoce.

Fanático del Club Atlético Defensores Unidos (CADU), cuándo terminó la secundaria su papá le dio dos opciones: “Seguir estudiando o laburar”. Chavetta eligió el estudio. Y fue así que empezó a tomar clases en la Escuela de Dibujo de Luis Ordoñez, en Buenos Aires. “Fui a un par de clases y eran un embole –cuenta, mostrando su aburrimiento con la cara–. Eran líneas para un lado, líneas para el otro y pasaban los meses y eran líneas, líneas y más líneas.” Las clases eran los sábados y justo ese día tenía amigos que jugaban para Defensores (CADU), entonces debía elegir entre la escuela de dibujo o ver a sus amigos jugar. “Mi viejo me daba plata para viajar y yo me iba a ver al CADU y me comía un chori con una Coca.” Después, con lo aprendido en Luis Ordoñez, más unas clases de Photoshop que le dio una amiga, hizo los “diplomitas de Luis Ordoñez, que mi mamá, pobrecita, los tenía colgados”, confiesa riéndose.

“Nunca me fijé si iba a poder llegar o no a donde llegué hoy por ser daltónico, me gustaba dibujar desde chico y pinto como me gusta.”

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