LA CERVEZA ARTESANAL, UN NEGOCIO CON SABOR


El paladar argentino está cambiando, la “birra artesanal” va en aumento y las grandes industrias hacen lo imposible para poder ofrecer productos alternativos para competir.

Por Ignacio Escobar

La producción de cerveza artesanal empezó a aparecer notoriamente en el mercado cervecero. Lo que comenzó siendo una alternativa, hoy es un hábito para los aficionados de esta bebida milenaria. Tabernas, pubs, restaurantes y hasta los supermercados suelen tener en las góndolas estos productos. Su sabor más concentrado que el de la cerveza industrial, la falta de conservantes y sus diversas variedades hacen de este fenómeno la principal amenaza para las producidas por las empresas industriales más importantes del país.
A pesar de que solo representa el 2% del total de cerveza producida en Argentina, la artesanal crece día a día. Según la Cámara Argentina de Productores de Cerveza Artesanal (CAPCA), se calcula que hay en total cerca de 350 microcervecerias, con un mínimo de cinco variedades por productor. A ese número se suman los “homebrewers”, los cuales no se pueden medir, porque son aquellos que elaboran cerveza dentro de sus hogares, en el mismo local o fábrica cercana. En 2016 se produjeron 14 millones de litros de cerveza artesanal, tres millones más que en 2015, cuando la producción cerró en 11 millones. Estos datos surgen del Centro de Cata de Cerveza, que año a año realiza una encuesta a las cervecerías artesanales del país para luego estandarizar la información.
Desde CAPCA afirman que “la dificultad que tienen en el sector es la falta de apoyo del estado y regulación”. Con respecto a esto último, Maximiliano Pazos, presidente de CAPCA, indicó: “Hay muchos artesanos en este rubro y al tratarse de un producto alimenticio es importante que tenga un marco para así darle la seriedad que necesita para seguir creciendo y darle pelea a las cervezas industriales”.
Una empresa pionera en este estilo de bebidas es Antares, fundada en 1998 en la ciudad de Mar del Plata; acapara la mayor cantidad de cerveza artesanal producida en Buenos Aires. Según datos provenientes de la empresa marplatense, “La Feliz” es la ciudad donde más crece el consumo. Solo en ese lugar se produce más de un cuarto de la cerveza artesanal consumida en el país. Esa cifra ronda los 600 mil litros mensuales según la Cámara de Cervecerías Artesanales de Mar del Plata (CCAM).
Pablo Gonzálvez es un pequeño empresario que cocina su cerveza llamada “Pampero” desde hace un año y medio. Oriundo de Wilde, empezó alquilando choperas para eventos y además de ofrecer su producto, comerciaba las Isenbeck y Warsteiner tiradas. Como el auge es muy grande, hoy en día Pablo se dedica solo a comerciar su cerveza. “Empezamos con un equipo básico para cocinar 30 litros de cerveza, ahora tenemos 100 y nuestro objetivo para septiembre es tener una de 300”, expresa el joven de 25 años.
La respuesta de las famosas empresas cerveceras es competirles con producciones tipo “premium”. Estas poseen un sabor distinto a las clásicas Quilmes Cristal, Brahma o Palermo porque contienen diversos ingredientes de distinta calidad al resto debido a las recetas traídas de cervecerías de Europa, como pueden ser Amstel, Grolsch, Miller o Stella Artois (fabricada por la Cervecería y Malteria Quilmes a pesar de que sea una cerveza belga lanzada en la navidad de 1926).

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