“LA EDUCACIÓN DEL PUEBLO NO SE VENDE, SE DEFIENDE”


La Escuela Nº 3 D.E 7 Osvaldo Pugliese de Villa Crespo se adhirió a la protesta por la reforma educativa. “Dormimos con mantas en el piso, cocinamos nosotros. Estamos muy organizados para hacer guardia y para limpiar. Es muy pesado, pero lo que pensamos al final del día es que hay esperanza, que hay futuro”

Por Valentina Latorre Tellez

El jueves 7 de septiembre al mediodía los alumnos decidieron adherirse a la medida. Lo hicieron mediante el voto. Los padres y docentes de la institución los acompañan en la toma, participan de las asambleas y apoyan a los chicos.

“Lo que pedimos es: no a la reforma, no a la secundaria del futuro´. O por lo menos que se abra el diálogo, porque es una imposición desde arriba. Está semana nos citó el secretario de la ministra de educación a los representantes de todos los colegios y no nos abrieron las puertas”, afirma Ángela, alumna de la escuela.
Ángela agrega que la reforma está en contra de lo que ellos defienden, que es la educación pública, que con los años va a afectar a todo el país. “Afecta al trabajador, afecta a la familia, afecta a los docentes. No puede ser que de nuevo seamos los estudiantes poniéndonos a la cabeza de las luchas y que el pueblo argentino no acompañe”, dice.

Por no ser un colegio piloto, los alumnos de la institución no se enteraron de forma directa de la reforma educativa a través del Ministerio, sino que lo hicieron por un grupo de WhatsApp que tienen entre los colegios, el mensaje fue enviado por La Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB).
“Es una situación de urgencia, por ahora no para nosotros, pero en marzo ya se a aplicar en 18 colegios de la ciudad. Además, a este reclamo le sumamos nuestro pedido por la aparición con vida de Santiago Maldonado, porque es parte de la desgracia que está ocurriendo todo el tiempo, es una lucha en conjunto con todo el país”, afirma Paula, alumna también de la escuela.

“Vincular la enseñanza con el trabajo es algo fundamental, es lógico, es perfecto porque cuando salís del colegio te empezás a preguntar qué hacer con tu vida. Pero lo que está haciendo este gobierno no es vincular trabajo con educación, ellos quieren vincular trabajo con empresas y organizaciones”, opina Ángela respecto de uno de los puntos más debatidos de la reforma educativa: las pasantías obligatorias que deberán realizar los alumnos en quinto año.

Lorena, una de las madres que acompaña la toma, afirma que se trata de un rechazo conjunto “a una imposición que está mal tanto en su forma como en contenido; en su forma, porque es una reforma que no fue debatida, no hay un documento formal, y en su contenido porque cambia la educación como derecho a una educación como servicio: es la mercantilización de la educación”. Además, hay otras medidas que vienen desde una lógica empresarial, como que se evalúe con videojuegos, empezar a usar créditos y que los docentes no enseñan, sino que acompañen.

“Dormimos con mantas en el piso, cocinamos nosotros. Estamos muy organizados para hacer guardia y para limpiar. Es muy pesado, pero lo que pensamos al final del día es que hay esperanza, que hay futuro y no es lo que muestra la tele”, agrega Paula.

En los pasillos y la puerta de la escuela cuelgan carteles en los que se puede leer leyendas como: “Aprendí a luchar y ahora lucho por aprender”, “Patricia Bullrich decinos ya el compañero Maldonado ¿dónde está?”, “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”.

Los estudiantes también le agregan a este reclamo que se haga efectiva la educación sexual integral en los colegios, que terminen las obras y que se adopten medidas sobre la violencia de género en las escuelas.

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