Delfina Orlandini será la reprsentanten nacional de triatlón en los YOB Buenos Aires 2018. La representante de San Antonio de Padua, con una tradición familiar ligada a este deporte, espera con ansias su máximo desafío deportivo ante la mirada de sus seres queridos.

Por Florencia Orellana

Los deportistas suelen seguir un legado familiar, ya sea porque sus padres practicaban el mismo deporte o porque sus gustos los llevan a acercarlos. El caso de Delfina Orlandini, una triatleta de 15 años procedente de San Antonio de Padua, es una mezcla de ambas. Su padre Diego, que en ese entonces jugaba al rugby, decidió comenzar a practicar triatlón en Tandil; y su madre Karina fue profesora de quien entrenó a Martín Antón, que en la actualidad continúa siendo entrenador de Delfina.

El primer paso dentro del deporte fue junto con su grupo familiar, al igual que sus compañeros, en la cancha de Patos de Libertad en Merlo. Delfina tenía apenas ocho años cuando comenzó su preparación en Tidy Training con Martín Antón y Andrea Huarte. El grupo de entrenamiento comenzó las tres disciplinas como un juego, con el tiempo se transformó en una verdadera pasión y los entrenamientos pasaron a formar parte de las responsabilidades de Orlandini. “Con la edad que ella tiene, se proyecta a ser una triatleta de alto rendimiento”, declaro Karina Daciud, madre de Delfina.

La educación de Delfina debió cambiar el rumbo cuando los entrenamientos dentro y fuera del país, así como las competencias nacionales e internacionales, acumularon faltas que no fueron justificadas en el colegio Domingo Faustino Sarmiento, al cual había asistido desde el jardín de infantes. Fueron sus padres quienes tomaron la decisión de inscribirla en el Seade, gracias al convenio del Enard, y de esta manera las clases son por internet, con la única obligación de rendir personalmente dos veces al año.  “El día de mañana me gustaría seguir estudiando: todavía no sé bien qué voy a hacer, pero me gusta el profesorado de educación física o la nutrición”, le dijo Orlandini al diario Olé.

A la corta edad de 15 años, Delfina consiguió el triunfos que el promedio de los deportistas alcanza a los 25. “La obtención de la primera medalla de oro para la delegación argentina en los Juegos Odesur de la Juventud, el año pasado, fue algo increíble. Una sensación que sólo de recordar emociona”, relata su madre haciendo alusión al primer gran logro. Su familia no solo la acompaña con el aliento día a día sino que en ocasiones, como ese viaje a Santiago donde obtuvo la medalla, tuvo a integrantes que resultan sumamente especiales para ella como su abuela Haydee. Karina recuerda el día de la coronación con gran orgullo. “Ese día diluvio, pero ver subir la bandera argentina en lo alto del mástil y entonar el himno debajo de la lluvia, fue algo increíble para todos”

Delfina comienza sus días de entrenamiento pasando el mediodía en una pileta de natación y por la tarde sale a correr. Por otra parte, los sábados realiza prácticas integrales donde suma una bicicleta. Cada día las jornadas duran un promedio de cuatro horas. En la previa a los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, viajó a España para aumentar su rendimiento y posteriormente competirá en Croacia. Faltando poco menos de un mes para el inicio de los juegos, emprenderá su regreso a casa para los preparativos finales. “Delfina está ansiosa, llena de expectativas y visualizando esa carrera. Va a tratar de hacer lo mejor posible”, declaró su madre.

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