LA MISMA FOTO, 20 AÑOS DESPUÉS


Francia venció a Croacia por 4-2 y se coronó campeón por segunda vez en su historia, luego del título logrado en su país, hace 20 años.

Por Jorge Baldino (@IndioBaldino10)

Croacia salió a jugar la final como lo que realmente era: el partido más importante de toda historia. Con una presión muy alta, sin dejar jugar al rival y tratando de quitarle espacios para la contra de los franceses, una de sus grandes virtudes. Pero en la primera oportunidad que tuvo, a los 18 minutos, Francia volvió a sacarle jugo a una pelota parada, al igual que contra Uruguay y Bélgica: centro venenoso de Griezmann al área chica, Mandzukic la peina de cabeza en contra de su propio arco y cobrar. Croacia se repuso rápido del golpe y 10 minutos después empató gracias a un zurdazo violento de Perišić dentro del área, luego de una jugada preparada.

Perišić volvió a ser protagonista, pero esta vez de manera negativa: tocó el balón con el brazo dentro su área y, luego de apoyarse en el VAR, el argentino Néstor Pitana (de buen arbitraje) decidió, correctamente, cobrar el penal, que Griezmann cambió por gol. 2-1 y al descanso.  

En el complemento, Francia se acomodó mejor y justificó el triunfo con los goles de Pogba y Mbappé. Mandzukic descontó para Croacia, luego de un error garrafal de Lloris al querer eludir al delantero y le puso un poco de picante al partido, aunque ya estaba definido. Solo quedó tiempo para ver el corazón de los croatas buscando hasta el final un nuevo milagro, que esta vez no se dio. Los balcánicos redondearon una Copa del Mundo histórica para su país, consiguiendo un subcampeonato que, seguramente, no estaba en los planes ni del más optimista. Y también tienen otro motivo de orgullo: Luka Modrić fue distinguido con el balón de oro como el mejor futbolista del Mundial. El belga Eden Hazard obtuvo el de plata y Antoine Griezmann el de bronce. Por su parte Kylian Mbappé fue designado como mejor jugador joven. El ingles Harry Kane se coronó goleador del torneo con 6 tantos.  

Didier Deschamps sonríe, festeja, abraza uno por uno a todos sus jugadores. Levanta la copa, la besa, posa para las fotos. Está acostumbrado a hacerlo. Lo hizo hace 20 años en Francia 1998, cuando alzó el trofeo con la cinta de capitán en su brazo. Hoy está al mando del barco, pero desde el banco de suplentes. Y sigue haciendo historia: con este titulo, se unió al selecto club de campeones del mundo como jugador y técnico, junto a Mario “Lobo” Zagallo y Franz Beckenbauer.

Francia demostró a lo largo de todo el torneo que es un equipo con muy buenas individualidades, que sabe a lo que juega y que tiene una columna vertebral sobre la cual apoyarse: la seguridad de su arquero Lloris (salvo por el blooper de hoy); la gran dupla central que conforman Varane y Umtiti; un mediocampo combativo y de calidad con Kanté y Pogba y un ataque explosivo y cerebral de la mano de Mbappé y Griezmann.

Con una gran final, se termina este Mundial Rusia 2018, que dejó resultados sorpresivos, equipos competitivos, muy buenos partidos, grandes desilusiones para algunos y sueños hechos realidad para otros. Habrá que esperar a Qatar 2022 para volver a sentir y vivir otra Copa del Mundo.

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