LA PATRIA RAMONERA


En el marco de la tradicional Feria del Libro, entre actividades infantiles, entrevistas a escritores y presentaciones de libros, se organizó una mesa redonda para hablar sobre el libro “Ramones en la Argentina”, del periodista Gerardo Barberán Aquino.

Por Jorge Baldino

Durante casi 2 horas, la zona Futuro del pabellón amarillo de la Feria del Libro se tiñó de negro. Entre reminiscencias a cuatro acordes violentos, música a toda velocidad y una gran certeza: a más de 23 años de su último concierto en el país, el vínculo entre Los Ramones y Argentina sigue más vivo que nunca.

La mesa redonda no es tal: hay cuatro sillas delante de un pequeño escenario, que están ocupadas por los oradores: Lala Toutonian, periodista de rock, moderadora de la charla; Sonia Chammah, encargada del cierre musical de la velada; Leonardo De Cecco, baterista de Attaque 77 y el autor del libro, Barberán Aquino. Frente a ellos, una sala repleta, con aproximadamente 50 personas, con looks bastantes variados: desde jóvenes clásicos punk rock, con camperas de cuero ajustadas y tachas, hasta una mujer con un nene de tres años que, evidentemente, se equivocó de lugar: a los pocos minutos de comenzada la charla se levantó de su silla, enfiló raudamente hacia la puerta y se perdió entre la gente de la feria.

“El amor incondicional hacia la banda sigue intacto, se mantiene hasta el día de hoy”, comenta Barberán Aquino, mientras se acomoda su remera negra, con letras blancas, que es una declaración de principios: la palabra punk le atraviesa el pecho. Ya desde su introducción, la obra avisa: “Ningún libro de Ramones puede empezar a contarse a partir del año 1987, cuando ya tenían más de diez años de historia. Ninguna historia sobre ellos puede comenzar cuando infinidad de cosas ya habían pasado. Ninguna, excepto esta”. Gerardo recuerda que la primera vez que escuchó a Ramones fue en 1992, cuando iba a tercer grado, gracias a sus primos mayores. A partir de ese momento, quedó atrapado por su música. Pero siempre le dio curiosidad la etapa sudamericana y, sobre todo, la relación entre los cuatro de New York y Argentina. “En parte, este libro viene a cubrir ese agujero negro en la línea de tiempo de la historia de la banda”, explica.

“Para Attaque 77, Ramones fue, es y será siempre una influencia muy grande. Los fuimos a ver la primera vez que tocaron en Obras, en 1987 y después tuvimos el honor de tocar dos veces con ellos: en el ‘94 en Vélez y en el ‘96 en River. Obviamente, nos marcaron muchísimo en nuestra carrera”, cuenta De Cecco, integrante de una de las bandas punk más importantes de la escena local, que supo sobreponerse a la ida de Ciro Pertusi (su histórico vocalista y líder, que se fue en 2009) y seguir en la ruta, con proyectos nuevos y una gira por varios países por delante. “Con Attaque sacamos un nuevo disco, Triangulo de Fuerza. Ahora a fines de mayo nos vamos a México, vamos a tocar en el Cosquín Rock Guadalajara, y en varias ciudades de allá. Después volvemos al país y tocamos en varias provincias. La presentación oficial del disco la hacemos en Vorterix, el 28 y 29 de junio y a los días partimos hacía Estados Unidos y luego Colombia”, anuncia.

La charla abordó varios terrenos, piloteada con gran astucia por Toutonian, quien denota un gran conocimiento del género punk y hasta le agradeció al autor porque “gracias al libro, me di cuenta que vi a Ramones trece veces y no doce como pensaba. Me había olvidado de un recital”, comentó entre risas. También De Cecco recordó cuando “a Joey (Ramone) le preguntaron sobre nosotros dijo que nos conocía, fue algo muy grosso eso, ¡no lo podíamos creer!”. El final del evento estuvo a cargo de Sonia Chammah, que en formato acústico, sola con su guitarra, deleitó a los presentes con cuatro exquisitas versiones de clásicos de Los Ramones, como no podía ser de otra manera.

El vínculo entre la banda y Argentina parece ser inquebrantable, con una conexión imposible de explicar desde lo racional. Un sentimiento indestructible que va de generación en generación y que aún hoy, a 23 años de su despedida en el estadio de River, sigue inalterable. “El rock and roll no morirá jamás”, canta Neil Young en su clásico “Hey Hey, My My”. La pasión entre el público argentino y Ramones, tampoco lo hará.

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