LA VELA APORTA AL ABANDERADO ARGENTINO


Dante Cittadini, que este año se coronó junto a Teresa Romairone en el Mundial de nacra 15, fue elegido por los jefes de equipos del Comité Olímpico Argentino como el abanderado argentino en la primera ceremonia de apertura en la historia del Olimpismo que será al aire libre y para todo el público. Cuando falta poco menos de un mes para el comienzo de los primeros Juegos Olímpicos de la historia con igualdad de género, el Comité Olímpico Nacional del país organizador de los Juegos Olímpicos de la Juventud hizo oficial al atleta juvenil que portará la bandera argentina el próximo 6 de octubre.

Por Jacques Blit

Dante Cittadini, nacido en San Pedro, una localidad de la provincia de Buenos Aires, fue el elegido en la votación que participaron 26 jefes de equipo de la delegación que competirá en Buenos Aires 2018. Con 14 votos, el campeón del mundo de nacra 15 fue proclamado como el abanderado argentino. María Luz Casadevall, atleta que competirá en el levantamiento de pesas, y Gisella Bonomi, integrante de la selección femenina de beach handball, lo secundaron en con siete y cinco votos, respectivamente.

Con apenas cinco años, Cittadini comenzó a navegar en la clase optimist en el Club Náutico San Pedro. Sus entrenadores notaron rápidamente sus aptitudes para la navegación, mirada que se confirmó cuando empezó a conseguir logros a nivel internacional. Después de ser dos veces campeón sudamericano junior de optimist, y de lograr un notable cuarto puesto en el Mundial juvenil de Polonia 2015, se pasó a la clase 29er. Fue recién a principios del año pasado cuando quedó seleccionado para ser parte del proyecto nacra 15 que buscaría la clasificación a los Juegos Olímpicos de la Juventud de este año. Junto a Romairone, terminaron en el cuarto puesto en el Mundial de Barcelona 2017, asegurándose ser la pareja que representará a la disciplina este octubre.

Este año, la dupla Cittadini-Romairone confirmó que serán grandes candidatos para competir por un lugar en el podio en la competencia Olímpica de nacra 15. En julio pasado, se consagraron los mejores del planeta en el Mundial ISAF (Federación Internacional de Vela por sus siglas en inglés) que se realizó en Estados Unidos. Un mes después, en agosto, Dante y Teresa viajaron a Italia para seguir con su preparación para Buenos Aires 2018. Participaron del Campeonato Europeo en el lago de Como. Finalizaron primeros en la competencia de la que participaron varias de las duplas que viajarán a la capital argentina para ser parte de la celebración multideportiva para jóvenes atletas más grande del mundo.

Como sucedió en los Juegos de la Juventud de Singapur 2010, de la mano de Braian Toledo, medalla de oro en el lanzamiento de jabalina de la primera edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud y luego finalista Olímpico en Río 2016, y con Sofía Goicoechea Ruiz, quien representó al golf argentino en Nanjing 2014, ahora será el turno para Cittadini de hacer flamear la bandera en lo que será una ceremonia de apertura única en la historia del Olimpismo.

La sede, un lugar donde la bandera de la igualdad de género flamea hace tiempo

El Club Náutico San Isidro, una de las instituciones precursoras de la inclusión de la mujer en la vida social y deportiva, será la sede de las competencias de vela en los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, los primeros de la historia con la misma cantidad de cupos para hombres y mujeres.

Hace poco más de un siglo, Benjamín Felipe Nazar, Juan María Obarrio, José María Pirán y un grupo de jóvenes emprendedores se unieron con la idea de conseguir un sitio en San Isidro donde las familias del lugar pudieran disfrutar del río y la pasión por la náutica, más allá de su condición social y donde las mujeres tuvieran la misma injerencia en las decisiones que los hombres. Fue así como el 26 de febrero de 1910 se creó el Club Náutico San Isidro, el escenario que recibirá las competencias de vela en la tercera edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud.

El club fue pionero en la igualdad de género, ya que las mujeres podían ser socias y tenían los mismos derechos que los hombres, dos cuestiones inusuales para la época. La necesidad de agrupar a los jóvenes de los deportes náuticos fue el motor, pero también la inclusión de la mujer y de personas de todos los estratos socioeconómicos, sin distinción de profesiones.

Con el correr de los meses, los socios lograron limpiar la costa de juncos y camalotes, tras lo cual les fue otorgado en concesión al club una parte de la isla Sarandí para que instalaran la sede del club, cuyo edificio social fue inaugurado en diciembre de 1924.

A la actividad náutica, ocho años después, se le sumó el tenis y el golf. Más tarde, el club incorporó a su infraestructura a la isla B en el delta, a 10 minutos de lancha de la isla Sarandí, donde se desarrollan, entre otras actividades, fútbol y tenis.

Dentro de una larga lista de exitosos campeones de la vela, el hijo pródigo de esta cuna náutica es Santiago Lange, medalla de oro junto a Cecilia Carranza Saroli en la categoría nacra 17 en los Juegos Olímpicos de Rio 2016. Además, el regatista logró dos veces la medalla de bronce en la clase Tornado, junto a Carlos Espínola, en Atenas 2004 y Beijing 2008.

Lange, que fue elegido por el COI para ser parte del programa Athlete Role Models que buscará inspirar a los jóvenes atletas que participen de Buenos Aires 2018, también fue ganador de cuatro campeonatos del mundo (tres en la clase Snipe y uno en Tornado), dos medallas de plata en los Juegos Panamericanos (Caracas 1983 e Indianápolis 1987), además de otros títulos sudamericanos y europeos.

Reconocido mundialmente, el Club Náutico San Isidro fue sede de infinidad de competencias, entre las que se destacan el campeonato del mundo de Snipe (1985), el de Optimist (2014) y los de 49er y de Star (2015). Ahora será el turno para sumar un hito más a su gloriosa historia.

Con todos los antecedentes, no sorprende que la institución haya acunado y acompañado el logro de Lilian Harrison, bautizada como la “Reina del Plata” por ser la primera mujer en cruzar nadando desde la ciudad uruguaya de Colonia hasta la costa de Buenos Aires. Dicha hazaña le tomó un día completo.

La Federación Internacional de Vela (World Sailing en inglés) confirmó que serán 100 jóvenes atletas (50 hombres y 50 mujeres) de 44 países los que participarán en Buenos Aires 2018, de los cuales 28 lo harán en nacra 15, 48 en windsurfer y 24 en kiteboarding. Esas tres clases dirán presente y navegarán en las aguas del Río de la Plata del 7 al 13 de octubre.

Las tres competencias utilizarán un sistema de puntaje bajo, lo que significa que el primero que cruza la meta recibirá un punto, el segundo sumará dos unidades y así sucesivamente. Al final de la serie total se eliminarán la mejor y la peor regata, tras lo cual se coronará a los medallistas de cada categoría.

El Club Náutico de San Isidro es una sede a la vanguardia de la igualdad de género, un signo distintivo para el historial del Movimiento Olímpico que tendrá la celebración multideportiva más grande de la historia argentina.

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