LA VERDADERA FURIA ROJA


Bélgica se impuso a Inglaterra por 1-0 y quedó como puntero del grupo G. El equipo de Roberto Martínez ganó en sus tres presentaciones y se perfila como uno de los candidatos para quedarse con el título.

Por Jorge Baldino (@indioBaldino10)

A priori, era uno de los partidos más atrayentes de la primera ronda de esta Copa del Mundo Rusia 2018. Bélgica e Inglaterra llegaron clasificados con puntaje ideal y en este encuentro se definía quien quedaba en el primer lugar del grupo G. Con una paridad absoluta en cuanto a números,  tanto en diferencia de goles (+6) como en cantidad de goles a favor (8), parecía que, para conocer al puntero del grupo, entraría en juego la regla del Fair Play. Pero los “diablos rojos” tenían otros planes: le ganaron a Inglaterra, finalizó en la primera posición y se medirán el próximo lunes con Japon, a las 15 hs en Rostov. Por su parte, los ingleses jugarán contra Colombia, el martes, también a las 15 hs en Moscú.

Como suele suceder en esta clase de partidos, los entrenadores prefirieron guardar a sus mejores jugadores, con los cruces de octavos de final en el horizonte; por tal motivo, tanto Gareth Southgate como Roberto Martínez, decidieron que las grandes figuras de sus equipos no participen del 11 inicial. Lukaku, Hazard, Mertens (ingresó faltando 5 minutos), De Bruyne  por un lado; Kane, Lingard, Delle Alli, Cahill por el otro esperaron en el banco de suplentes.

El primer tiempo dejó muy poco para analizar. Los dos equipos tocaban el balón en mitad de cancha, con un leve predominio belga, pero sin profundidad. Las jugadas de peligro brillaron por su ausencia. Parecía que había un pacto de no agresión entre los equipos. Los que sí se hicieron notar fueron los hinchas que colmaron el estadio de Kaliningrado: cuando el árbitro pitó el final de la primera parte, los silbidos que bajaron desde las gradas fueron estruendosos.

Apenas comenzó la segunda etapa, a los 50 minutos, llegó la primera emoción de la tarde: Adnan Januzaj recibió dentro del área británica, se hamacó para la derecha y sacó un zurdazo preciso al segundo palo, que volvió inerte la volada del arquero Pickford. Luego del gol, el partido mejoró un poco y los ingleses, con más ganas que futbol, fueron a buscar el empate: lo tuvo Rashford, pero Courtuois  respondió como lo que es: uno de los mejores arqueros del mundo. Después, Inglaterra tuvo algunas aproximaciones pero sin demasiado peligro. El conjunto belga aguantó el resultado y se llevó una buena victoria, que lo deja muy bien posicionado para lo que viene.

Bélgica quiere dar el gran salto de calidad y superar el histórico cuarto puesto que logró en el Mundial de México 86. Tal vez, esta sea su oportunidad. Talento le sobra. Ganas también.

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