LA VIOLENCIA ¿QUE NO VEMOS?


¿Cual es el rol que cumple la mujer en la actualidad? En los últimos años la igualdad entre el hombre y la mujer intenta ganar la lucha frente a todas las modalidades de violencia de género. Pero una de estas violencias no es tan visible en forma directa. Es el caso de la violencia mediática, que a veces parece ser una elección de la propia víctima, ya que constituye el precio de su aceptación en los medios de comunicación. Hay una normativa para marcar esto: la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres, artículo 6, inc. f dice que hay violencia mediática cuando mediante publicaciones o difusión de mensajes e imágenes estereotipadas a través de cualquier medio masivo de comunicación, se legitime la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres.

Por María Fernanda Valenzuela

Ninguna mujer tiene un orgasmo abrillantando el suelo de la cocina”, decía Betty Friedan, una reconocida líder feminista estadounidense de las décadas de 1960 y 1970. Entonces, ¿por qué todas las publicidades de productos de limpieza son protagonizados por madres “felices”? En este prototipo sexista de la mujer como ama de casa, siempre joven, bella y arreglada, entra la venta de artículos de limpieza del hogar, electrodomésticos, venta de alimentos, etc.

Otro ejemplo son los comerciales donde la mujer es un objeto de consumo que vende sexo. Y pocas veces aparece de cuerpo entero, solo se muestra su boca, busto, cola, cintura o piernas de manera provocativa. Se las presenta con formas corporales estereotipadas e imposibles de alcanzar para alguien de talla promedio, que persigue cumplir las fantasías masculinas.

Coca-Cola en una campaña de 2016 con el eslogan “Sentí el sabor” mostraba las caderas de una mujer (que llevaba una Coca en la mano) vistas desde atrás, con un pantalón corto y ajustado. Mientras que el eje debería haber sido la bebida, la atención se la llevó la imagen de la mujer, que ni siquiera se exponía su cara sino una parte de su cuerpo. En 2013 la firma de la cerveza Schneider tuvo que retirar afiches de publicidad frente a denuncias del Inadi y otros organismos porque naturalizaban el acoso y la violencia de género con la frase: “#Perdón por buscar el roce arriba del bondi”.

Los casos son infinitos y en todos los formatos: gráfica, digital, audiovisual y en algunos casos radial, como si fuese una moda el rol de la mujer como premio para el hombre.

Los programas de televisión con frecuencia también exponen el cuerpo femenino como simple objeto de deseo con prendas que poco dejan a la imaginación y se encuentran en permanente exposición. Algunos de esos shows hoy resultarían insultantes: el Mano Santa y la Bebota de Olmedo; las secretarias semidesnudas y maltratadas en los programas de Sofovich; o los sketches de Miguel del Sel, por citar algunos. 

Aún hay espectáculos televisivos que generan un rechazo por su degradación al feminismo. “Bailando por un sueño” es uno de ellos. Allí, las bailarinas -con poca ropa- parecen parte del decorado, y las participantes deben cortar sus “polleritas” y mostrarlo todo. El programa de cumbia “Pasión de sábado” también utiliza a sus bailarinas de “exposición”, con primeros planos de los glúteos al compás de la música. Y se le suma hoy el mítico programa de Sofovich “Polémica en el bar”, todavía con mujeres pulposas con prendas ajustadas y comentarios de una mesa de lo más machista.

¿Vemos o no vemos la violencia mediática? La vemos. Está. Lo que falta ahora es reconocerla como tal.


1-La organización Red Mujer creó un decálogo para identificar los arquetipos sexistas en las publicidades (http://www.mujeresenred.net/spip.php?article1290).

2-Denuncia la discriminación de género y violencia mediática: Observatorio para la Discriminación en Radio y Televisión (ODRT), en el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) (Tel: 0800 333 3344), en la Defensoría del Público de Servicio de Comunicación Audiovisual (DPSCA) (Tel: 0800 999 3333), el Consejo Nacional de las Mujeres (CNM) (línea 144) y en el Instituto Nacional Contra la Discriminación (INADI) (Tel:0800 999 2345).

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