LA VOCACIÓN Y LA EXPERIENCIA


¿Cómo es el trayecto de un voluntario desde su selección como tal hasta el día de inicio de los Juegos Olímpicos?

Por Fernando Galeazzi

Sergio Pascolino se desempeñará como jefe de área en el pabellón Oceanía en la disciplina Taekwondo para los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018. Pascolino cuenta que el proceso de elección arrancó a principios de este año mediante un portal web. A lo largo de estos meses, también, hizo ejercicios y simulaciones como voluntario de situaciones que le iban presentando, como ayudar a equipos o personas. Hablar en el idioma ‘universal’ fue otro de los requisitos excluyentes para la elección y de hecho se desenvuelve muy bien con el inglés. Sergio tiene la ventaja de ser profesor de educación física y de estar trabajando con gente del ambiente y, a su vez, el hecho de conocer el deporte hizo que vaya superando todas las pruebas y exigencias que se le fueron ofreciendo para ser seleccionado. Para su fortuna, el proceso fue bastante rápido dado que conoce la gente que trabaja en el área de Taekwondo. El último recorrido de este itinerario son cursos determinados y evaluaciones en la parte específica del deporte. Otra arista de la función del voluntario es como se desenvuelve cada uno en su área y las tareas que le atañen a cada individuo.

Además de tener la ventaja de conocer el deporte y saber todo lo referido al Taekwondo, tiene experiencia en el voluntariado de eventos deportivos. Ya cumplió ese rol en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y en los Juegos Odesur que se realizaron en Buenos Aires en 2006. “La experiencia como competidor, como entrenador y como voluntario le sumó mucho al selectivo para ser elegido en estos Juegos”, afirma Sergio. Con respecto al uniforme que tiene que usar, consiste en una remera de manga corta, un buzo y una campera impermeable que se le entregarán una vez que tenga la tarjeta de acreditación. Además, cada voluntario es responsable de cuidar su uniforme.

El voluntariado olímpico hizo una escueta aparición en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972. Fue recién en Los Ángeles 1984 cuando el trabajo de los  voluntarios se hizo efectivo. Desde entonces la cifra de voluntarios olímpicos creció en los Juegos de verano y también en los de invierno. Barcelona 1992 sentó un precedente: se reconoció de manera oficial al voluntario olímpico. Por primera vez en la historia del olimpismo, se contó con la asistencia de personas que se ofrecieron desde la candidatura: colaboraron más de 35.000 voluntarios olímpicos y 7.000 paralímpicos.

Este año se realizan, por primera vez, los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires. Para esta edición se presentaron más de 36.000 personas, tanto locales como extranjeras, de las que se seleccionaron ocho mil. Estarán alojados no sólo en la Villa Olímpica, sino también en los 12 parques deportivos de los YOG (el Parque Urbano de Puerto Madero, Parque Verde en Palermo, el Paseo de la Costa, el Club Atlético y el Náutico de San Isidro, el Parque Olímpico de la Juventud en Lugano y Tecnópolis).

Sergio, uno de esos ocho mil seleccionados, se distingue por una particularidad: fue competidor en la selección nacional de taekwondo junto a Sebastián Crismanich entre los años 2006 y 2011 en las categorías de 74 y 80 kg. “Es un hecho histórico, ojalá sume para mucho más apoyo y creación de deportes olímpicos”, expresa quien, si bien no logró participar en JJOO como deportista, es profesor y entrenador del juvenil Ramiro Ravachino, el taekwondista que representará a la Argentina en la categoría de 63 kilos.

Sergio tiene 34 abriles, es profesor de escuela y organiza juegos deportivos. Lleva 18 años dando clases de Taekwondo. Tras la secundaria, completó el profesorado de educación física. Como atleta, fue parte de la selección en Juegos Panamericanos y Odesur. También obtuvo campeonatos nacionales y participó de certámenes internacionales. Su último torneo como competidor fue el Panamericano de 2010, en México, en el que consiguió la medalla de plata en la categoría 74 kgs.

“Pasco”, como le dicen sus amigos, manifiesta que, de alguna manera, puede llegar a cumplir el sueño de estar en un Juego Olímpico a través de su pupilo, estando a su lado en el área de competencia y presenciando los combates. Pascolino comenzó a entrenar a Ravachino hace poco más de 3 años y medio. Desde entonces, el camino de Ramiro no para de crecer; la vocación de Sergio, tampoco.

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