LAS RADIOS LE DAN LA ESPALDA A LOS ARTISTAS LOCALES


Solo 1 de cada 10 emisoras cumple la exigencia de pasar un 30 % de música nacional o independiente. Lo denuncia la Federación Argentina de Músicos Independientes. Mientras que especialistas en medios le apuntan a la falta de fiscalización por parte del Estado.

Por Martín Villarruel (@villarruelm)

Gran parte de las radios no cumplen con el porcentaje de música nacional e independiente que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual les exige emitir, tal como establece el artículo 65, que sigue vigente pero muchas radios incumplen.
Según ese artículo de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, tanto radios como canales de TV deben emitir al menos un 30% de música “de origen nacional, sea de autores o intérpretes nacionales” cada 12 horas. De ese total, la mitad debe ser “música producida en forma independiente”, dice el texto. Mientras que se considera independiente cuando el autor o el intérprete ejercen los derechos de comercialización de sus propios fonogramas y poseen absoluta libertad para explotar y comercializar su obra.
El decreto 267, firmado por Mauricio Macri a poco de asumir el gobierno, derogó gran parte de la norma sancionada por el Congreso en 2009 pero no modificó ni eliminó estos requisitos. Sin embargo, esto no es cumplido en su totalidad.
El Observatorio de Medios de la Federación Argentina de Músicos Independientes (FA-MI) llevó a cabo un estudio sobre 73 radios de 9 provincias y 19 localidades. Se consideraron las principales radios FM con alcance nacional y local de diversos centros urbanos, en los horarios de la mañana, de la tarde y de la noche. Se tomó como mínimo una hora de programación por cada franja y se comparó la emisión en distintos días de la semana.
Los resultados de la investigación mostraron que de las 73 radios analizadas, el 70% (51 radios) cumplía con el porcentaje mínimo de difusión de música nacional. Mientras que el 30% del total observado (22 radios mayormente de cobertura masiva) no cumple con la norma, priorizando de esta manera la música extranjera. Por otro lado, dentro de esas 51 emisoras que sí cumplían con la cuota de música nacional, sólo 7 difundieron la que se produce de manera independiente. Sin embargo, este cumplimiento no fue absoluto ya que se detectó solamente en algunos días y algunas franjas horarias.
En conclusión, si de un total de 73 radios tan solo 7 pasaron -y cada tanto- música nacional e independiente, esto quiere decir que menos del 10% de las radios se ajusta a la normativa actual.

Para Juan Ignacio Vázquez, presidente de la Unión de Músicos Independientes (UMI), los resultados del estudio responden, en parte, a que uno de los conflictos que enfrentan las radios al seleccionar su música es el de cómo identificar qué es independiente y qué no. Por eso “se creó un banco de música independiente que ya registra más de 1500 discos en formato digital de artistas de todo el país al que las radios pueden acceder y de esa manera saber si están cumpliendo con la cuota o no”.
En este sentido Vázquez señaló que, pese a haber tenido varias reuniones con el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), “no ha habido avances en cómo controlar que las radios cumplan con lo que exige la Ley de Medios”. El ENACOM -creado por decreto- reemplazó a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) y a la Autoridad Federal de las Tecnologías y de las Comunicaciones(AFTIC) como órgano de control en la aplicación de la ley.

“Creo que fiscalizar y controlar esto es muy difícil básicamente por la enorme cantidad de emisoras de radio que hay en la Argentina”, sostiene Martín Becerra, licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Buenos Aires y magíster en Comunicación en la Universidad de Barcelona. Para Becerra el “escaso plantel, la falta de equipos y competencias que hay ahora en el ENACOM, y antes en la AFSCA”, complican aún más llevar a cabo un control efectivo. “En efecto, controlar simultáneamente a más de entre 3 mil y 5 mil emisoras de radio existentes en el país en el cumplimiento de estos porcentajes, requiere no solamente tomar mediciones aleatorias, sino también tener la programación completa de todas esas radios”, concluyó Becerra.

Por su parte, Guillermo Mastrini, también licenciado en Ciencias de la Comunicación de la UBA y especialista en políticas de medios masivos y derecho a la información, alega que el alto costo de estos procesos es uno de los mayores problemas que existen a la hora de fiscalizar y controlar este tipo de artículos. “No es que sea imposible, pero el Estado tendría que asignar un montón de recursos para generar un cuerpo de auditores y así lograr un cumplimiento efectivo”, señaló. De todos modos, según su visión, a la hora de plantear políticas de regulación en materia de comunicación “hay que saber ajustar entre los objetivos que se quieren promover y el costo que pueda llegar a tener el alcance de esos objetivos”.
Durante los 6 años (2009-2016) que funcionó el AFSCA, el control sobre la programación de las radios dependía de la Dirección de Fiscalización y Evaluación, que formaba parte de la Subdirección de Asuntos Regulatorios. Las radios debían, de forma voluntaria, enviar las planillas de la música que pasaban, distinguiendo lo nacional e independiente.
Hoy, con la existencia del ENACOM, este área de control mantuvo sus funciones pero se encuentra sin un director a cargo. Desde el organismo estatal aseguraron que, si bien algunas resoluciones anteriores continúan vigentes, no cuentan con recursos adecuados debido al poco tiempo que el ENACOM tiene como institución.

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