LECTURA, VINOS Y ROCK EN EL BAR DE ETER


Cerca de las 20:30 del viernes, el buffet de la Escuela ETER estaba lleno de botellas de vino que los alumnos sentados en el suelo se pasaban de mano en mano. Fue el cierre de “La Semana del Libro” y en la mesa de conferencia, con cierta consternación, el dibujante Miguel Rep y el escritor y periodista Vicente Muleiro, veían como su compañero Andy Chango se salía con la suya.

“Es injusto que nosotros estemos tomando vino y ustedes no. Ahora vamos a pasar una gorra para juntar plata e ir a comprar vino para ustedes al ‘chino’ de enfrente”, dijo Andy Chango y se adueñó de una conferencia cuyo propósito era, al menos, analizar y fomentar la literatura entre los jóvenes estudiantes presentes.

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Previo a este abrupto final, la charla entre los invitados había tocado diversas aristas sobre sus lecturas a lo largo de sus vidas. Una de las frases que más resonó en el discurso provino de Rep cuando sentenció: “Somos lo que leemos”. De acuerdo Chango y Muleiro con esto, sumaron sus argumentos a la afirmación; y en el caso de Muleiro criticó a la “actitud enciclopedista que ronda en algunos sectores de la literatura”.

Andy Chango recordó con nostalgia su paso por España, donde atravesó una crisis económica y encontró resguardo en las bibliotecas públicas. Ahí pedía prestado libros y así lograba pasar sus días hasta volver a Buenos Aires. “Hoy tengo sólo cuatro libros, los libros hay que darlos”, declaró y a su vez recomendó a los alumnos a salir, ir a bares pero no quedarse solo con eso. “Tus amigos pueden ser piolas, pero Borges, Stevenson, Dostoievsky son más inteligentes y nos regalan su sabiduría. ¿Por qué no recibirla?”, concluía.

Sobre esta dualidad que planteaba Chango, entre la soledad de la lectura y la vida social, Rep completó diciendo que “todos los que leemos somos viejos; incluso cuando somos niños. Siempre que se lee, uno se siente viejo”. Muleiro no acordó y sostuvo que él siente que la lectura lo rejuvenece, porque aún hoy lo hace vivenciar una “adrenalina especial”.

Ante la pregunta “qué recomendaba leer” cada uno, los puntos de vista fueron diversos. Rep sugirió que “no todo es para uno”, que “la lectura debe ser elegida” y recomendó que no hay que dudar a la hora de dejar un libro. Muleiro por su parte habló de autores contemporáneos como Selva Almada, Samantha Schweblin, Incardona y Mariana Enriquez, mientras que Andy Chango recomendó a los clásicos. “Yo me voy a morir pronto, ¿para qué voy a perder el tiempo en leer a los contemporáneos?”, sentenció.

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Chango sostuvo que releer a Sherlock Holmes es un gran ejercicio, mientras que Rep consideró que “la Divina Comedia es una obra genial y, además, es una obra que te espera. En algún momento de la vida te va a tocar”. Muleiro, por su parte, se asumió como un fanático de los policiales y recomendó los nuevos autores suecos que “están haciendo cosas fenomenales”.

Ya avanzada la charla y comprados los vinos que Chango arengó mediante una “vaquita”, y luego de algunas preguntas de alumnos, el músico y conductor de TV sostuvo que las preguntas no servían de nada, al igual que las respuestas. “Lo ideal sería que todos tomemos vino y que esto no sea un ida y vuelta de preguntas y respuestas”. Y sin mucho más para debatir recomendó el vino a la hora de leer.

Superado el tiempo previsto para la conferencia, la charla fue interrumpida abruptamente por compromisos que la Escuela debía llevar adelante. Tras un breve paso de Chango por la radio de ETER, cruzó la calle Acevedo y se perdió por Padilla. Unas chicas lo habían invitado a un bar, pero prefirió ir a su casa a “releer algo”.

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