MARRUECOS DE EUROPA


Los Leones del Atlas se destacan por ser el equipo que contiene más extranjeros en su plantilla del Mundial de Rusia 2018.

Cuesta imaginar que una Selección no esté conformado por futbolistas que hayan nacido todos en el mismo país. Existen excepciones, pero nunca pasan de uno o dos jugadores por país. En Marruecos sucede algo parecido, pero al revés: apenas tres de sus futbolistas nacieron bajo la bandera roja de la estrella verde.

“Que se hayan formado en Europa y elijan representar a mí país es un orgullo porque el nivel de fútbol que hay allá es más exigente y podemos prepararnos mejor para llegar al Mundial”, contó Mohammed Larbi Tanger, un marroquí empleado de una empresa de turismo. Además afirmó que la mayoría de ellos “ni siquiera hablan árabe, se comunican con el francés”.

En el once titular habitual, diez son de procedencia extranjera. Mehdi Benatia, ícono y jugador de Juventus de Italia, Romain Saïss, Younes Belhanda y Khalid Boutaïb nacieron en Francia; Karim El Ahmadi, Mbark Boussoufa, Hakim Ziyech y Nordin Amrabat lo hicieron en Holanda y Munir El Haddadi y Achraf Hakimi vinieron de España. El resto del equipo lo completan de países como Canadá, Costa de Marfil, Bélgica y Portugal. “La emigración comenzó cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, luego de la independencia en 1956. Parte de la población se fue para Francia, Bélgica y Holanda. Más en los años 90 eligieron España”, explicó el residente marroquí.

España, Portugal e Irán son los rivales en el grupo. En dos de esos países nacieron jugadores que vestirán la camiseta de Marruecos, quienes intentarán ratificar el refrán que dice que no hay peor astilla que la propia y alegrar a la tierra de sus padres.

Your email address will not be published.