MÉS QUE FÚTBOL


El fútbol y la política se entrecruzan constantemente y, en España, la independencia de Cataluña no es ajena a esto. Barcelona, Messi y los hinchas viven a flor de piel las posibilidades del cambio. Argentina gana hinchas para el Mundial de Rusia.

Por Facundo Di Bona, Uriel Kuchevasky y Pablo Fernández.

En el Casal de Catalunya, situado en la Ciudad de Buenos Aires, los hinchas del Barcelona que están en nuestro país se juntan a ver los partidos. La pasada final de la Copa del Rey frente al Sevilla fijó al Casal como punto de encuentro y, entre descendientes de catalanes, nacidos allá y turistas aclararon: “A Piqué lo queremos muchísimo, pero es difícil alentar por España. Ya no es la camiseta que queremos. No la sentimos”.
Un rato más tarde, el equipo de Messi se consagró campeón de la Copa, que lleva el mote de ser la competencia de la monarquía y la entrega el mismísimo Rey de España. Algunos fanáticos estaban más exacerbados que otros y Marc, un turista que se encontraba de paseo por Argentina, deseaba que nuestra Selección se lleve el título. “Messi nos ha dado todo y hoy deseo que se corone en el Mundial antes que España”, confesó.
Asímismo, el presidente del Casal, Josep Antoni Meléndez Paredes,se animó a hacer un paralelismo con Maradona: “Los napolitanos aplaudieron a Diego pese a que los eliminó en el 90 y hoy, los independentistas te gritan los goles de Messi y Argentina. Es su ídolo máximo y el deseo de ellos es que consagre su carrera levantando la Copa”.
Falta poco para la Copa del Mundo y en España todavía corre agua en el río de la independencia. A finales del 2017, Cataluña vivió un momento de rebeldía y su pueblo pidió a gritos un referéndum para que la gente pueda decidir por su soberanía: seguir perteneciendo al país del Rey o ser un Estado Autónomo. Mariano Rajoy, presidente español, decidió ampararse en el artículo 155 de su Constitución para reprimir, cerrar los ministerios y encarcelar a los representantes catalanes.
En el medio de todo esto se encuentra el fútbol. Barcelona es una potencia mundial en producción futbolística y la Selección española tiene jugadores blaugranas. Andrés Iniesta, Sergi Roberto, Jordi Alba, Sergio Busquets y Gerard Piqué, quizá este último el más polémico, son habituales de las convocatorias por España, y no son ajenos a lo que pasa en el país.
Sin embargo, desde su Barcelona natal, Guillem Álvarez Espallargas –hincha del equipo blaugrana e independentista- intentó poner las cosas en su lugar: “El fútbol es fútbol y la política es política”. En cuanto a los jugadores, él aclaró que no le molesta que jueguen para España, porque además “no hay una de Cataluña que juegue oficialmente”.
Sobre el mismo tema, el presidente del Casal ratificó que los catalanes se pondrían contentos si Argentina consigue la Copa en Rusia, aunque cree que “a algunos quizá les guste que España sea el campeón para que Piqué levante la bandera Senyera a la hora de dar la vuelta olímpica”. ¿Será como en Sudáfrica 2010, donde Puyol y Xavi se pasearon con la bandera y generaron polémica? Aquella vez levantaron las voces de algunos españoles, pero este año podría ser distinto dado el contexto político del país.

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