PELEA COMO UNA CHICA


Recién a partir del siglo XX, la figura de mujer salió del cliché de ama de casa o respaldo del protagonista hombre, y comenzó a ocupar los papeles centrales de la literatura de ficción. Desde el cómic, varias se convirtieron en referentes para las niñas, adolescentes y mujeres.

Por Milagros Hermida y María Belén Satulovsky

En la literatura del siglo XIX muchas autoras sufrieron las consecuencias de una sociedad machista y tuvieron que recurrir al uso de seudónimos masculinos para poder publicar sus obras. Dos siglos más tarde y con un mundo más adaptado al poder femenino, la lucha no terminó. Uno de los ejemplos es el de Hiromu Arakawa, la autora de “Fullmetal Alchemist”, unos de los mangas contemporáneos más importantes, quien en pleno 2001 tuvo que firmar con nombre masculino para que la revista con la que trabajaba publique una historia de su autoría.

En las viñetas, el rol tradicional de la mujer se encontraba reducido a ser la esposa frágil, la dama en peligro o la madre del protagonista que serviría como motor para emprender la aventura. Por ejemplo: Mary Jane, en Spider-Man. Sin embargo, con la llegada de Diana Prince, “Wonder Woman”, este patrón sufrió un cambio significativo en la industria machista del cómic, la animación y la ficción.

Las mujeres cada vez están tomando más relevancia en este género de la historia y, si bien aún queda un largo camino por recorrer, los cuatro personajes que aquí se desarrollarán, quedarán por siempre en la historia de la lucha femenina.

Wonder Woman

Diana Prince es una amazona fuerte que decidió dejar su natal Temiscira ante la amenaza de la Segunda Guerra Mundial para llegar al mundo del hombre y luchar a su lado. Si bien este giro podría parecer algo bueno, supuso un daño en lugar de un avance real, ya que el personaje fue vestido con ropas demasiado reveladoras para la época.

De todas formas, Wonder Woman fue y sigue siendo el símbolo más icónico del empoderamiento femenino en el mundo del cómic. Creada por William Moulton Marson en 1941, su historia cuenta que proviene de una isla habitada por amazonas, almas reencarnadas de mujeres asesinadas por hombres. Creada durante la Segunda Guerra Mundial, el personaje fue representado inicialmente en su lucha contra las fuerzas militares de ocupación del Eje, así como una gran selección de supervillanos.

Wonder Woman se ha ganado un gran elenco formidable de enemigos empeñados en la eliminación de la amazonía, incluyendo villanos clásicos como Cheetah, Ares y la Bruja Cirse y, entre los más nuevos, Genocidio y El Círculo. También se alzó la enemistad de muchos dioses y monstruos de la mitología griega. El crecimiento de su figura le valió varias apariciones en las historietas como la Sociedad de la Justicia de América (desde 1941) y, La Liga de la Justicia (desde 1960).

Su impacto cultural creció y ya es un ícono cultural. Su representación como una heroína que lucha por la justicia, el amor, la paz y la igualdad sexual ha llevado a Wonder Woman a convertirse en un ícono feminista. Marston dice de ella: “Anima  a las mujeres a hacerse valer por sí mismas, a aprender a luchar, a ser fuertes, para que no tengan que tener miedo ni depender de los hombres”.

Storm

Otro personaje fuerte es Storm, de Marvel Cómics. Apareció por primera vez en Giant Size X-Men  #1 en mayo de 1975 y fue creado por el escritor Len Wein y el artista Dave Cockrum. Conocida como el personaje más antiguo reclutado por Charles Xavier, líder de los X-Men, en la actualidad es la reina de Wakanda, un título de poder que obtuvo al contraer matrimonio con el rey T Challa, más conocido como Pantera Negra.

Storm es una de las heroínas más poderosas dentro del universo Marvel. Cuenta con la capacidad  de controlar todos los aspectos naturales del universo. Puede crear campos eléctricos, magnéticos, separar el hidrógeno y el oxígeno en moléculas de agua. Manipulando el oxígeno producido, ella es capaz de respirar debajo del agua.

Su diferencia con el resto es que, además de ser una mujer africana que maneja el clima; su infancia y adolescencia fueron difíciles. Cuando tenía cinco meses fue a vivir a El Cairo, ya que su padre trabajaba como corresponsal en esas ciudad. Cinco años más tarde estalló una guerra civil en Egipto y la casa donde vivían quedó destruida con ellos dentro. Ororo presenció la muerte de sus padres atrapada entre las ruinas y aquella experiencia le provocó un profundo trauma, a raíz del cual desarrolló una fuerte claustrofobia.

Perdida, deambuló por las calles hasta que fue reclutada por la pandilla de ladrones que dirigía Achmen El-Gibar. Bajo su tutela rápidamente aprendió las artes de la rapiña y el robo. Permaneció en África hasta que el profesor X solicitó su ayuda para salvar a los X- Men de las garras de Krakoa, la Isla Viviente. Durante largo tiempo estuvo bajo el liderazgo de Cíclope, y fue perfeccionando sus poderes elementales.

Este personaje representa la libertad de la mujer en todos los aspectos. Ella es quien quiere ser. Es una mujer de temer literalmente, a quien los X-Men obedecían siempre. Pero además es muy noble y generosa, con una conexión enorme con la naturaleza.

Bulma Briefs

Del otro lado del meridiano, las mujeres también comenzaron a fortalecerse en la ficción, aunque algunos años después que Wonder Woman. Si bien existieron protagonistas femeninos en el mundo del animé y mango en Japón, no fueron mucho más allá de Heidi. No obstante, en la década de 1980 la historia comenzó a reescribirse, como es el caso de Bulma Briefs, la protagonista indiscutida de Dragon Ball.

Los primeros cuadros muestran a un pequeño niño que vive sólo en el bosque y que se encuentra con una adolescente de 16 años que resulta ser la hija de la familia más rica de la tierra. Sin embargo, y a pesar de su condición económica notoriamente cómoda, Bulma decidió irse en una aventura solitaria a buscar las esferas del dragón que le cumplirían, en teoría, cualquier deseo. Si bien es sexualizada a lo largo de la trama, lo que la distingue de raíz es que ella decide acceder a esos momentos y que, cuando no se siente cómoda con ello, lo rechaza rotundamente.

Bulma resultó ser una inspiración para niñas que quisieron seguir caminos no convencionales, como el de la típica ama de casa: es una científica independiente y amante de las aventuras. En definitiva, sin Bulma no hay Dragon Ball.

Kallen Kouzuki

La industria del entretenimiento japonés se mantiene un poco reacia al empoderamiento femenino como tal. Kozuki Kallen es de los personajes más importantes de Code Geass, una de las series de animé de ciencia ficción que más impacto generaron en los últimos años. La historia muestra un mundo gobernado por el imperio de Britannia. Entre todo su territorio se encuentran el área “Eleven”, ex Japón. De ascendencia britannian por parte de su padre y japonesa por parte de su madre, Kallen eligió seguir el camino de su fallecido hermano e intentar recuperar la independencia del área “Eleven”.

Cuenta con una personalidad formidable, su convicción es inquebrantable y su carácter es determinado. Kallen sabe lo que quiere y cómo conseguirlo. No es egocéntrica y sigue  a Zero, el jefe de la Orden de los caballeros Negros –el grupo terrorista al que ella pertenece– hasta la muerte. Reconoce su lugar como arma principal del movimiento y lo utiliza para ponerse al frente de batalla. Su prioridad es, además de liberar a Japón, proteger a sus amigos.

Kallen es uno de los pocos personajes femeninos fuertes, aunque no el único, del anime de los últimos tiempos. Por ser una mujer determinada y decidida, es un ejemplo para las chicas que disfrutan de este mundo. Hace las cosas a su manera y disfruta de seguir a las personas que cree que van por el camino correcto.

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