PLANETARIO: FESTEJO ECLIPSADO EN SU 50º ANIVERSARIO


El ícono de la divulgación astronómica celebra su cumpleaños en obra. La restauración se prolongará por lo menos hasta agosto.

Por Alejandra Koval

¿Quién no recuerda haber ido de niño al Planetario Galileo Galilei para realizar un viaje intergaláctico fascinante? El centro de divulgación de la astronomía de la Ciudad de Buenos Aires cumple 50 años el 13 de junio, pero este importante aniversario lo encuentra cerrado mientras se lleva a cabo la renovación de su equipamiento y estructura edilicia, como también del parque que lo rodea. El personal trabaja desde sus casas o ha sido asignado a otras tareas.

La inversión para la mega obra proviene de la Subsecretaría de Ciudad Inteligente del Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología de la Ciudad de Buenos Aires, de la que el organismo depende desde hace menos de un año. El presupuesto total, incluyendo la reforma del espacio verde, es de $ 95 millones. Según lo establecido en la licitación, el trabajo tenía como fecha límite para la finalización el 29 de mayo de 2017. Sin embargo, no estará listo antes de agosto o septiembre. Incluso su directora, Alexia Silva, informó que se abrirá en el último trimestre o cuatrimestre del año.

La puesta en valor incluye cuadriplicar la calidad de su pantalla principal, que tendrá una calidad de 8K, lo que posicionará al Planetario entre uno de los 25 del mundo con la mejor calidad de imagen. Además, se reacondicionará la sala de proyección –las butacas reclinables van a vibrar–, el museo pasará a ser interactivo, habrá estaciones de realidad aumentada, experiencias robóticas interactivas y simuladores con contenidos de astronomía y otras áreas científicas. Las aberturas de vidrio del anillo de Saturno –así se llama la estructura exterior– se van a reemplazar por pantallas LED y las 270 luces de la cúpula se cambiarán por un sistema con el que se podrá iluminarla en forma alusiva en fechas especiales.

El parque aledaño, los caminos, la iluminación y el lago serán mejorados con el agregado de una fuente de aguas danzantes y un cartel corpóreo. Estas obras estarán a cargo de la cartera de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad. Por su parte, el área de Participación Ciudadana lanzó un concurso por el cual los porteños podrán votar por uno de los cuatro logos propuestos.

“La idea es hacer de este lugar algo que refleje el siglo XXI y no los años ̕60, cuando se inauguró”, destacó Andy Freire, ministro de Modernización, Innovación y Tecnología de la ciudad, a quien le gustaría que el espacio sea un foro más activo de discusión de ideas. “Al estilo TEDxPlanetario en temas de tecnología”, remarcó.

El Galilei fue escenario de varios conflictos. En 2015, cuando Mauricio Macri era jefe de gobierno de la Ciudad, despertó polémica la intención de instalar un bar privado sin pasar el proyecto por la Legislatura, y el ejecutivo porteño fue acusado de querer concesionar el patrimonio público. Años antes, había circulado una denuncia anónima, de la que Nelson Durisotti, presidente de la Asociación Barrio Recoleta, se hizo eco en 2010 en su blog. Un ex trabajador de la entidad había señalado que “el gobierno de Mauricio Macri privatizó la programación y la rentabilidad del Planetario”. Además, reveló que las autoridades de carrera habían sido despedidas y en su reemplazo habían nombrado a empleadas de la institución, que a su vez designaron a familiares sin antecedentes académicos para ocupar cargos gerenciales y otros.

El gobierno de la Ciudad realizó su descargo y explicó que se habían observado irregularidades durante la gestión anterior –con Esteban Tablón al frente– aunque, por lo que publicó el portal LaPolíticaOnline, no se conocieron los resultados de las auditorías. En referencia a la designación de familiares, como la de Pablo Dona en el área de Prensa, quien ejercía como directora, la profesora de geografía Lucía Cristina Sendón de Valery, declaró al sitio: “Eso es falso. Pablo Dona no forma parte de mi familia, está de novio con mi hija, y no hay ninguna ley que diga que yo no puedo contratar a una persona que sea conocida mía”.

El entonces Ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi, que supervisaba la gestión, mantuvo acéfalo el organismo durante casi una década y tardó en expedirse una vez que se realizó el concurso. Hace nueve meses, Sendón se jubiló y fue reemplazada por Alexia Silva, egresada de la Universidad Austral, que dedicó la mayor parte de su carrera profesional al diseño, la comunicación y el marketing de eventos artísticos, deportivos y a campañas gráficas en Buenos Aires y Miami, como así también a la traducción de textos en Editorial Hastinapura.

“La llegada de Alexia se debe a que se busca imponer una marca, posicionar al Planetario como un ícono de la Ciudad en la Argentina y el mundo–afirmó la geógrafa e investigadora Graciela Cacace, relatora y coordinadora del museo– Ojalá que la nueva gestión nos permita seguir construyendo esta imagen de divulgación de las ciencias”. La especialista, que lleva 30 años en la institución, actualmente está abocada a coordinar el trabajo de productoras de contenidos para la próxima etapa.

Cuando se reabra el domo, la docente volverá a su tarea en el Museo del Espacio, que ha sido equipado en colaboración con empresas como Banco Santander Río y la Fundación Siemens y con el asesoramiento de académicos de diversas universidades nacionales. Cuenta con: fragmentos de meteoritos caídos en la provincia del Chaco que siguen en tamaño al más grande del mundo que se precipitó en África; una roca lunar pequeña pero de gran valor que trajo a la Tierra la misión Apolo XI, obsequiada por el ex presidente estadounidense Richard Nixon; el primer planetario alemán Zeiss que se compró, hoy en desuso, y un instrumento copernicano, que es una esfera de vidrio construida en 1901 que permite explicar la concepción que tenía Copérnico del universo. El gobierno ruso donó un busto de Yuri Gagarin, el primer cosmonauta soviético que tripuló la Vostok en 1961.
“Aquí la gente la pasa bien porque se despierta la imaginación y la fantasía. Este lugar ha inspirado a muchos niños que, más adelante, decidieron dedicarse a las ciencias”, comenta la divulgadora de ciencias. “Hemos alcanzado el récord de 350 mil visitantes al año, que es un número significativo. Eso nos distingue como centro de excelencia; somos uno de los pocos que programan funciones para ciegos, sordos e hipoacúsicos, que son posibles gracias a una adaptación de los materiales didácticos”, agrega, y aclara que continuará dirigiendo las visitas para los escolares, aunque esa actividad se reanudará recién en 2018.

En la Argentina tres universidades producen astrónomos y el Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE), dependiente del Conicet y la UBA –entre otros–, alberga a becarios en distintas líneas de investigación de la ciencia con los que el Galilei mantiene vínculos estrechos. Sin embargo, el material que se utiliza en las funciones para los adultos se licencia; se compran producciones en español del Planetario de Nueva York y se agrega material del hemisferio Sur. Para las funciones infantiles se produce todo aquí. “Es más barato comprar los contenidos que desarrollarlos acá –dice la experta–. Son en 4D y la Argentina no ha alcanzado el desarrollo tecnológico para producirlos.”

Además de los espectáculos audiovisuales y las visitas al museo el centro de divulgación, con un plantel de 30 personas, ofrece observaciones astronómicas por telescopio, cursos, conferencias y exposiciones. También, edita la revista de ciencia Si Muove.

La inauguración del Planetario Galileo Galilei, en 1967, fue el resultado del interés generado en nuestro país por la revolución de la exploración espacial luego del lanzamiento del satélite soviético Sputnik a fines de la década del 50. Esta curiosidad no se ha disipado, todo lo contrario. Hace escasos días el santafesino Cristian Giuppone, de 37 años, que trabaja en el Observatorio de Córdoba y es profesor adjunto de la Universidad Nacional de Córdoba e investigador adjunto delConicet, fue distinguido internacionalmente por haber descubierto un asteroide, al que se bautizó con su apellido. Este es el cuarto asteroide que recibe el nombre de un astrónomo del Observatorio de Córdoba. Con el reciente descubrimiento de un nuevo sistema solar, no cabe duda de que la astronomía ocupará un lugar cada vez más preponderante entre las ciencias.

Si bien el 13 de junio no se podrá celebrar el aniversario tan importante en el domo, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires realizará una actividad conmemorativa donde se presentará la muestra fotográfica y audiovisual titulada 50 años proyectando el universo, que estará abierta al público.

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