RADIOGRAFÍA DEL CIBERDELITO


De los delitos informáticos, el 85% es grooming y pornografía infantil. En los últimos 5 años hubo un promedio de 20 a 25 por día, la mayoría de la provincia de Buenos Aires.

Por Augusto Morel (@AM_orel)

La falta de preparación por parte de la Justicia, la prevención dentro de la educación y la necesidad de una legislación que permita el uso de nuevas herramientas investigativas dificultan la detención de los criminales informáticos. “Hoy no hay delito que no tenga un tramo digital. Cuesta mucho explicar los aspectos técnicos necesarios para convencer al juez de las pruebas obtenidas. Es necesario que se pongan a tono con los tiempos que corren”, explicó Enrique Del Carril, director del Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio Público Fiscal de Ciudad de Buenos Aires.

Las pruebas necesarias para probar que un acusado cometió un delito informático se encuentran dentro del plano virtual. Sin embargo, el Poder Judicial exige evidencias similares a las de un crimen convencional. El problema radica en que los testigos, pericias y allanamientos en la vida real no se ajustan de la misma manera al plano virtual. La investigación comienza con el cruce de información, enviada y recibida desde los dispositivos con conexión a Internet que utilizó la persona, de esta forma se genera un perfil de sus movimientos en la red. “Después de perfilar al acusado, pedimos una orden de allanamiento para revisar sus dispositivos”, describió el fiscal. Aunque esto puede no ser suficiente, ya que el sospechoso puede desentenderse de las evidencias. Por lo que sería necesario poner en práctica el denominado allanamiento virtual y seguimientos electrónicos que permiten rastrear los movimientos del individuo. Nada de esto se encuentra legislado actualmente. Del Carril consideró: “Se debe entender que los allanamientos digitales pueden hacerse seriamente y ser monitoreados para que no puedan decir luego que le plantaron evidencia”.

“En el país se denuncian 80 delitos informáticos por día”, afirmó Luis Nocera, abogado especialista en informática y presidente de la Asociación Argentina de Lucha Contra el Cibercrimen. De estos casos, el 85% se dividen entre pornografía infantil y grooming (acoso sexual virtual) y en los últimos 5 años hubo un promedio de 20 a 25 por día, la mayoría de la provincia de Buenos Aires.

Nocera también explicó que en esta clase de casos la carencia de leyes contra el acopio o recolección de pornografía infantil afecta a las investigaciones judiciales para condenar a un acusado. El fiscal Del Carril confirmó: “La tenencia de pornografía infantil no está legislada. La explicación técnica de los que están en contra es que tener no es lo mismo que hacer”. Y agregó: “No estoy de acuerdo. El hecho de que alguien posea este tipo de material, facilitaría poder utilizarlo como prueba en una investigación”.

Desde la ONG Grooming Argentina advierten la necesidad de prevención en el sistema educativo de los chicos. Hernán Navarro, abogado criminalista especialista en ciberdelitos y director de la ONG, contó: “Nosotros habíamos planteado que esto se involucre en la currícula de la educación sexual infantil en el Ministerio de Educación de la Nación, pero quedó estancado”. Continuó: “Sí encontramos respuesta a nivel provincial. Capacitando a cuantos sea posible”. A través de charlas y talleres en escuelas de todo el país esperan poder visibilizar y poner el tema en agenda ante la falta de respuesta por parte del Estado nacional. La organización, a su vez, asiste a las víctimas y a sus familiares durante todo el proceso penal. “Por lo general son los chicos los que denuncian. Por lo que contenemos primero a la víctima, para luego comunicárselo a la familia, y juntos impulsar las acciones penales correspondientes”. A pesar de esto, Navarro considera que el índice de denuncias por grooming, entre 10 a 12 por mes, estaría atado a la problemática de que 7 de cada 10 argentinos desconoce qué es exactamente. “El porcentaje es muy alto por el alto grado de desconocimiento. Porque nadie denuncia lo que no se conoce”, sentenció.

Otra de las herramientas con las que se investigan los delitos informáticos son los agentes encubiertos y reveladores. Se infiltran dentro de organizaciones delictivas con el fin de detectar y detener un delito. En los casos de acoso sexual virtual, en teoría, el policía pide autorización a la familia para poder ingresar con la cuenta de la víctima, establecer un diálogo con el victimario, acumular pruebas y así poder atraparlo. En la práctica, Navarro explica que esto no se lleva adelante por la falta de conocimiento en el tema.

La organización dirigió el primer caso por grooming en el partido en Morón. La víctima de 14 años fue acosada durante todo un año por su profesor de música. Analía, madre de la víctima, descubrió los mensajes en el celular de su hija. “Empecé a sospechar con respecto a las actitudes que tenía. Fue un viernes, ella había querido ir a un cumpleaños pero le había contestado mal al padre. Entonces decidí castigarla y quitarle el celular”, relató. Y agregó: “El problema está acá (en el celular), si está tan pendiente de esto es porque pasa por acá. Lo revisé estando sola en casa: muchos mensajes, mucha vulgaridad, mucha asquerosidad”.

El psicólogo de la familia, Daniel Argibay, explicó que este tipo de situaciones compromete a todo el grupo familiar y “esto pasó porque la familia tiene que mejorar la comunicación y entender la realidad de las redes sociales”. En el aspecto de prevención, Argibay remarcó que los padres deberían estar atentos a los estados de ánimo de sus hijos. Y en lo cotidiano, de cuánto tiempo pasan frente a una pantalla, qué tanto saben de los contactos de sus hijos y cuánto pueden llegar a compartir con otras personas en la red. Para el psicólogo es importante prestar atención a estos detalles ya que el grooming les deja un sentimiento de culpa “que lleva a la persona a no poder ni siquiera poner en palabras lo que verdaderamente está sintiendo”. El rango etario de niños y adolescentes que suelen sufrir de acoso sexual virtual ronda entre los 12 y 14 años.

Argibay advirtió: “Internet forma parte de la cultura, y puede ser tan peligroso o tan poco peligroso como andar por la calle. A ninguno se le ocurriría dejar a un niño a las dos de la mañana solo o en un lugar que pueda conllevar peligro. Lo mismo sucede si se lo deja encerrado en su cuarto con el celular. Está tan expuesto o más que el que fue dejado en la calle”.

OTRAS DEFINICIONES

El robo de identidad virtual, la porno venganza y el ciberbullying no son considerados delitos actualmente por falta de legislaciones al respecto. Mientras que el 85% de los delitos informáticos se reparten entre pornografía infantil y grooming. En tanto que en el 15% restante entran las estafas por internet y ataques a páginas web para evitar la conexión de los usuarios. El psicólogo Daniel Argibay define a los groomers: “Son psicópatas y por ende conscientes de lo que hacen. Un perverso no tiene cura, va a seguir siéndolo, el único tratamiento posible sería resguardándolo de la sociedad”. El director de la ONG Grooming Argentina, Hernán Navarro, asegura que el grooming es la antesala de la pedofilia, de pornografía infantil y de muerte inclusive. “Las víctimas terminan siendo asesinadas o en la trata de personas”. Para la ley, el grooming o acoso sexual virtual es contactarse con un menor a través de Internet con la intención de cometer delitos contra su integridad sexual. Tiene una pena máxima de hasta 4 años de prisión.

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