RELATO DE UN SOBREVIVIENTE


-Hola, Rafael ¿Cómo estás? Me gustaría hacerte unas preguntas, para escribir una nota.
-Hola amigo, no hay problema, te las respondo después que ahora estoy en el aeropuerto esperando mi vuelo.
Está conversación no tendría importancia en casi ningún contexto para escribir una nota, pero está es una excepción a la regla.

Por Rodrigo López (@rodrilopezz)

Está conversación no tendría importancia en casi ningún contexto para escribir una nota, pero está es una excepción a la regla.

Rafael Henzel es el periodista deportivo que sobrevivió a la tragedia del avión que transportaba a la comitiva del Chapecoense para jugar la final de la Copa Sudamericana 2016. La aeronave de Lamia partió desde Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y se estrelló cerca de Medellín, Colombia, el 28 de noviembre. Sobrevivieron 6 personas de 77 pasajeros, entre ellos cuatro brasileros: Henzel y tres futbolistas del Chapecó y dos tripulantes bolivianos.

El accidente

El protagonista de esta nota se dio cuenta que todo estaba mal arriba del avión, cuando las luces de la aeronave se apagaron y los pasajeros se miraron entre ellos con mucha preocupación por no saber lo que ocurría ahí. En ningún momento nadie les comunicó que se abrocharan los cinturones, ni mucho menos que se preparan para una colisión. “No cundió el pánico, ni se produjo un griterío durante la caída, había silencio. El avión empezó a planear muy bajo y caímos a 250 km por hora. Fui rescatado 5 horas después y de ahí me llevaron al hospital. Le agradezco a Dios ya que a los 15 días pude  volver a Brasil”, remarcó el periodista deportivo que viajaba en los asientos traseros en el momento del accidente.

La superación

“Cuando estaba en Colombia me hice una promesa de que volvería a trabajar. Estaba con 7 costillas rotas,  fractura en una pierna y con una neumonía muy fuerte. Pasaron 40 días del accidente, me pude recuperar y gracias a Dios yo ya estaba trabajando en mi radio y 10 días después estaba cubriendo al Chapecoense”.

El hombre que logró sobrevivir a la tragedia estaba convencido que tenía que seguir con su vida, a pesar del enorme trauma que había sufrido, la mejor manera que encontró fue el trabajo.“Para mí lo más importante fue volver a trabajar y estar con las personas que me acompañaron en el accidente. Nunca me imaginé que iba a parar, yo dije voy a seguir y es lo que estoy haciendo”, relató Henzel.

El legado

“Vive como si cada día fuera el último”. De esta forma decidió resumir y titular su libro Rafael Henzel sobre la experiencia de vida que le dejó este terrible accidente. El título de esta obra puede parecer una frase cliché, pero él logró salir adelante de un accidente que terminó con la vida de 71 personas.

“El libro es una reflexión de todo lo que aconteció conmigo, toda la alegría deportiva de cubrir la final de la Copa Sudamericana del Chapecoense y todo lo que ocurrió en el accidente. Traté de hacer una reflexión sobre la solidaridad de las personas, que  realizaron un increíble trabajo conmigo desde el rescate hasta mi recuperación. En resumen, este libro habla de las tristezas y de la alegría de vivir”.

Rafael Henzel deja escrito este homenaje para no solo recordar a las víctimas, si no también tratando de dejar una enseñanza de vida de un hombre que volvió a nacer. “Estar más tiempo con la familia, disfrutar de los amigos, relativizar los problemas y vencer los miedos” son algunos de las cosas que Rafael hará para siempre en su vida.

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