TRES PUNTOS QUE SE HICIERON DESEAR


Brasil trabajó duro en San Petersburgo y le ganó a Costa Rica con dos goles convertidos en tiempo de descuento. Coutinho y Neymar marcaron para el equipo de Tité, que escaló a la punta del Grupo E y dejó sin chances de avanzar de ronda al conjunto tico.

Por Florencia Orellana

Iban tres minutos cuando Coutinho ejecutó un remate potente desde afuera del área, que fue apenas desviado. La primera impresión del partido quedó sellada con esa jugada: Brasil, que no había podido ganar en el debut, estaba dispuesto a demostrar su superioridad. Aunque Costa Rica dispuso un juego dinámico que logró, por momentos, llevar peligro al área del conjunto sudamericano, la tónica no cambiaba. Así, Brasil metió la pelota dentro del arco rival por primera vez a los 26 minutos, pero el gol fue anulado por posición adelantada de Gabriel Jesús, que había definido tras un centro de Marcelo.

Con Keylor Navas como símbolo de la resistencia, el primer tiempo terminó sin tantos y con algo de fricción. De eso se quejó Neymar, a quien más eligieron los ticos para cometer repetidas faltas y frenar el juego de la Canarinha. El delantero de PSG ingresó al túnel del estadio Krestovski, en San Petersburgo, y esperó al árbitro para manifestar su fastidio en formato de queja.

Decidido a torcer el empate, el equipo de Tité volvió del vestuario con Douglas Costa, más extremo que volante, y sin Willian, más mediocampista que punta. La intención de Brasil se notó desde el comienzo del segundo tiempo. A pura potencia e intensidad, generó una y otra vez situaciones de gol, pero no lograba abrir el marcador porque en el arco de Costa Rica estaba la figura del partido, Keylor Navas. Improvisando un plan b, pasada la media hora del complemento, Neymar simuló una falta dentro del área que el árbitro compró, pero no así el VAR, que mostró los dotes actorales del diez brasileño y revirtió la sanción.

Ante las demoras recurrentes del segundo tiempo, en especial el choque de dos jugadores costarricenses que tardaron en reincorporarse, Björn Kuipers añadió seis minutos. Cuando se jugaba el primero de ellos, Coutinho encontró un balón perdido en el área y de puntín abrió el marcador. Cuando se jugaba el último, Neymar empujó un centro de Costa y marcó el gol más tardío en tiempo reglamentario en la historia de los mundiales. No hubo tiempo para más. Tras el pitazo, la estrella brasileña cayó de rodillas al césped y rompió en llanto, uno de descargo y alegría por la primera victoria mundialista de su selección desde los cuartos de final de Brasil 2014.

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