Juan Bautista Pedemonte es un rugbier de 18 años que está teniendo un 2018 soñado: jugó el Mundial para menores de 20 años con los Pumitas en Francia, debutó en la Primera de su club y ahora está en el proceso de selección de jugadores que participarán de los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires.

Por Martín Wajsbrut

El momento en el que se alcanza la mayoría de edad suele ser muy importante para la mayoría de los jóvenes. Sin embargo, decirlo de esa forma sería poca cosa para describir lo que está viviendo Juan Bautista Pedemonte en lo que va de este 2018. El rugbier cumplió 18 el último 14 de marzo y desde entonces está viviendo sucesos que marcarán su carrera como deportista para siempre.

El tercera línea, formado en el Santiago Lawn Tennis Club, se encontraba dentro del proceso de selección de jugadores para los Juegos Olímpicos de la Juventud, que se celebrarán en Buenos Aires desde el 6 de octubre de este año, cuando fue convocado a los entrenamientos de cara al Mundial para menores de 20 años. A pesar de tener dos años menos que la mayoría de los Pumitas, denominación por la cual es conocida la selección juvenil, Pedemonte fue citado al torneo disputado en Francia, en donde se dio el lujo de sumar bastantes minutos y de ser titular.

Pese a haber estado ausente durante la preparación para el Mundial, una vez que regresó, volvió a ser tenido en cuenta por Lucas Borges, entrenador del equipo que disputará el torneo a celebrarse en la Ciudad de Buenos Aires. “Ya lo teníamos visto de antemano por haber participado del proceso, aunque le dimos prioridad a que juegue en 15 con los Pumitas. Cuando terminó el Mundial lo volvimos a tener en cuenta para que se acople otra vez al sistema de seven. Su rendimiento en el torneo influyó, aunque ya conocíamos su potencial “, cuenta Borges.

Para el propio Pedemonte, haber estado presente en Francia fue una experiencia inigualable. “Cumplí un sueño. Jugás contra jugadores profesionales, que son de primer nivel. Lo tomo como un verdadero aprendizaje, tanto dentro como fuera de la cancha”, comentó. Allí, era uno de los jugadores más jóvenes del plantel junto a Ignacio Mendy, quien también forma parte de los quince jugadores que tienen chances de estar en Buenos Aires 2018.

Una vez que regresó de Francia, cumplió otra gran meta que tenía para este año: jugar en la Primera del Santiago Lawn Tennis. “Es algo que no tiene nombre. Es el lugar donde me críe y crecí, donde comparto con amigos y primos. Ver a toda esa gente afuera fue espectacular”, definió Bautista sobre su debut. La primera vez que pisó una cancha de rugby fue allí, cuando tenía apenas cuatro años. A pesar de que su familia frecuentaba las instalaciones, fue un amigo el que lo llevó por primera vez y es algo por lo que afirma que estará eternamente agradecido.

Aunque hoy en día el club tiene un andar irregular y se encuentra en la quinta posición del torneo que organiza la Unión Santiagueña de Rugby, ha tomado mucha notoriedad por los jugadores que se formaron allí y juegan en los Pumas. Tal es el caso de Juan Manuel Leguizamón y de Tomás Lezana, que son parte del seleccionado en la actualidad y que juegan para los Jaguares en el Super Rugby, y de Facundo Isa, que no forma parte en este momento por haber decidido ir a jugar al Toulon de Francia.

Para todas las personas identificadas con el Lawn Tennis, estos son los principales referentes del club, y estos jugadores suelen visitar el club cuando están por Santiago. Bautista aprovecha cada oportunidad para preguntarles cómo les está yendo, aunque cuando fue convocado para el Mundial, fueron ellos los que se comunicaron con él para manifestarle su apoyo. “Me sorprende mucho lo buenas personas que son y, aparte, dentro de la cancha son buenísimos”, manifestó.

Ya en el marco de las concentraciones por la selección de jugadores para Buenos Aires 2018, Pedemonte se encontró muchas caras conocidas, ya que al ser jugadores nacidos  en su mayoría en el mismo año que él, los conoce de los encuentros infantiles y de las categorías juveniles. Esos encuentros, a los que asistió desde muy chico, son algo que valora mucho y que tiene muy presente todos los días. Allí no se jugaban partidos por puntos, sino que la idea era conocer y explorar el deporte, hacer amigos y divertirse. De esa forma tuvo la oportunidad de conocer gente de Córdoba, Tucumán, Buenos Aires, Mendoza, Salta y Santa Fe.

Bautista mide 1,89 metros y pesa algo más de 100 kilos. Para ir alcanzando las metas que se viene poniendo en su carrera, entrena entre dos y tres veces por día, sin excepciones. A los entrenamientos del club, que son por la noche, los complementa con gimnasio y aparte va una vez por semana a pasar el día a Tucumán, en donde se encuentra su centro Pladar (Plan de Alto Rendimiento). Este es el  método con el que la Unión Argentina de Rugby monitorea el entrenamiento de sus jugadores seleccionados.

Borges describió a Pedemonte así: “Tiene un juego muy físico, para lo que está muy bien preparado.  Tiene muchas destrezas para lo que es el jugador tipo de su tamaño. Tiene buena entrega de la pelota y es muy completo. La modalidad del seven lo obliga a tener mayor movilidad y ese es el punto en el que tiene que concentrarse más para adaptar su juego. Fuera de la cancha, es un chico muy educado y atento. Se nota que suma al grupo y que tiene liderazgo, por lo que vino muy bien su incorporación”.

Queda poco para que comience el torneo y conseguir un buen resultado sería un cierre ideal para un año que fue muy especial para Bautista. Teniendo en cuenta que, al igual que en Buenos Aires, en Tokyo 2020 se competirá bajo la modalidad de seven, una buena actuación puede llegar a ser un pasaje a disputar la cita olímpica para mayores. Si bien el objetivo parece muy grande, ¿quién puede detener sus ilusiones tras este 2018?

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