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TRES CLUBES DE BARRIO SOBREVIVEN AL BOOM TURÍSTICO E INMOBILIARIO DE PALERMO

TRES CLUBES DE BARRIO SOBREVIVEN AL BOOM TURÍSTICO E INMOBILIARIO DE PALERMO

Tienen entre 70 y 85 años. Son Eros, Estrella de Maldonado y Villa Malcolm, que conviven con la fuerte modernización y refuncionalización del barrio donde nacieron. Subsisten gracias a sus socios y a las actividades que ofrecen. Y pese a recibir ofertas, se niegan a vender sus propiedades.

Por Stephanie Bryner, Ezequiel Cozza, Aimé Olivera, Ana Guillermina Roca y Macarena Vargas

“Vengo al club desde que tengo seis años. Estaba todo el día. Tiraba dos o tres sillas y dormía en los salones esperando que se hicieran las nueve de la mañana para ir a la pileta”, cuenta Fabián Castro, presidente del club Estrella de Maldonado, fundado en 1934. Debido a sus mil socios, el club logró sobrevivir a la explosión inmobiliaria y comercial de Palermo. En un radio de ocho cuadras, ese y otros dos clubes históricos se mezclan con los múltiples outlets, restaurantes y hoteles de una zona muy visitada tanto por extranjeros como por argentinos.

Otra de las instituciones es el club Eros, que cobra una cuota social de solo $ 5 y perdura gracias a su cantina tradicional porteña. Con un menú básico de pastas y carnes, es muy elegida por los clientes. Todos los fines de semana hacen fila para entrar. Eros se creó en 1941, en un momento en que los clubes de barrio predominaban en las calles de Palermo. Para adquirir la propiedad, cada socio se hizo cargo de la compra de un metro cuadrado, y así fueron subdividiéndolo y juntando el dinero.
El Villa Malcolm es el tercer club que logró resistir a los desarrollos comerciales de Palermo. Cobra una cuota mensual de $ 40 y ofrece a sus 300 afiliados actividades como fútbol y patín artístico. El club se fundó en 1928 y mantuvo distintas sedes alrededor de una misma manzana hasta llegar en 1953 al terreno que ocupa hoy en Córdoba al 5000. Además, rechazó todo tipo de ofertas inmobiliarias.
“Hemos tenido muchas oportunidades para vender, pero no se puede porque Estrella de Maldonado es una asociación civil sin fines de lucro, sin dueño. En caso de tener que liquidar, las acciones van a un hospital público”, explica Castro, quien no ignora las altas cotizaciones de las propiedades de Palermo, cuyos valores rondan los U$S 2.000 el metro cuadrado. El club que preside se construyó en terrenos cedidos por la entonces Municipalidad de Buenos Aires. Antes era un club muy familiar: el 80 % era actividad social y había muy pocas actividades. Ahora, en cambio, hay actividades en horarios correlativos.
Un aspecto que colabora con la subsitencia de los clubes es el impositivo. Por su condición de clubes sociales, desde hace varios años ninguna de estas asociaciones paga ABL y otros servicios básicos, como por ejemplo agua corriente, ya que están exentos.

A diferencia de Estrella de Maldonado, Eros y Villa Malcolm sí están en condiciones de poner sus propiedades a la venta, pero quienes los conducen afirman que “ésa no es la verdadera esencia del club”. Para los directivos de las instituciones, estos espacios forman parte de la historia del barrio y son el lugar de encuentro con amigos, y donde los chicos pueden encontrar un marco de contención.
En los últimos años, la cotización de las propiedades en Palermo subió exponencialmente por el auge comercial y turístico de la zona. No fueron pocas las ocasiones en las que recibieron importantes ofertas económicas para edificar sobre la sede de los clubes.
A pesar de las limitaciones materiales y edilicias que atraviesan los clubes, el presidente de Estrella de Maldonado, Fabián Castro, asegura que tratan de “mantener una cierta esencia, que tiene que ver con que la gente se sienta cuidada”. “Queremos que defienda la camiseta, que tenga un lugar de pertenencia, que se pueda sociabilizar con los demás. Es muy difícil, pero de alguna forma lo logramos”, se enorgullece Castro.
Ser socio, desde $ 5 
El club Eros está en Uriarte y Honduras, una esquina sin ochava. Su sede es de color blanco, con ventanas azules. La cuota para ser socio es de $ 5 y se puede contactar al club al 4832-1313 o directamente en el lugar, que está abierto desde las 8 de la mañana y “hasta que se vaya la última persona”. En la Avenida Córdoba 5064 se destaca entre los locales de ropa el cartel rojo de neón que dice “Villa Malcolm”. Asociarse cuesta $ 40 y para informarse sobre las actividades y los horarios se puede llamar al 4772-9796 recién a partir de las 17. Estrella de Maldonado tiene una cuota de $ 70 para menores y de $ 80 para mayores. A mitad de cuadra de la Avenida Juan B. Justo al 1400 se ven los ladrillos y la arcada con el escudo del club. Al marcar 4771-9334 se escucha: “Estrella, ¿qué necesita?”.
 

NINGÚN (MON)SANTO

NINGÚN (MON)SANTO

ROUNDUP, EL GLIFOSATO DE MONSANTO: LA FALSA “PANACEA”
Por Dra. Andrea Okon

1 – “El glifosato es menos tóxico para las ratas que la sal de mesa ingerida en gran cantidad.” Publicidad Monsanto.
 Sofía Gatica aún recuerda el día que nació su hija. Fue hace trece años y sólo disfrutó de su compañía por tres días ya que sus riñones dejaron, de golpe, de funcionar. Por eso, después de un tiempo de permanecer encerrada en su casa, llorar su pérdida y sentirse responsable decidió salir y averiguar cual fue la causa de que los órganos  no reaccionaran cuando  semanas antes del parto pateaba desesperada por salir y después de haber conquistado la libertad del mundo, decidió morir porque no iba a poder disfrutarla.
Entonces Gatica se dirigió a la verdulería, lugar al que van todos los que viven en el Anexo II del barrio Ituzaingó de la provincia de Córdoba en búsqueda de información, compañía, mate, truco y charla . Y fue ahí que  se encontró con sus vecinas, que la rodearon, la abrazaron, lloraron con ella  y después se sentaron a conversar, y por último se dedicaron a escuchar el silencio, hasta que una le preguntó: “¿Viste Sofía  la cantidad de chicos que mueren de cáncer y malformaciones en el barrio ?” Ahí fue cuando Gatica se dio cuenta de que no era la única que perdió a un ser querido, y que tampoco había sido responsable.
Por eso, cuando logró sacarse de encima todas las falsas recriminaciones que se había hecho  por la muerte de su beba, habló con cada uno de sus vecinos, buscó casos estudiados con  sus diagnósticos. Luego, para organizarse y no perder a nadie  en el relevamiento, dividió aI barrio  en miles de pequeñas áreas,  preguntó por todos los vecinos que sorpresivamente enfermaron y llevó sus casos, y su propio dolor ante un tribunal desde un barrio humilde de 6000 familias trabajadoras rodeadas por ilimitados campos de soja transgénica mezclados con glifosato que les dificultaba la respiración por su olor a muerte, que a diferencia de la publicidad Monsanto, no se usa para ratas, sólo para  personas.
 2 – ROUND UP: un poco de “historia” y otro poco de realidad.
 El glifosato en Argentina es el herbicida más usado para desmalezar los campos de  soja,  algodón y maíz transgénico.  Fue creado y patentado por la multinacional “Monsanto”. Esta sustancia, cuyas ventas representan el 35% del mercado local es el “Round up”, que en inglés significa “acorralar”, como los trabajadores acorralan  a la maleza en el momento de fumigarla, de la misma manera ellos son acorralados por los peligrosos vapores que inhalan del “Round Up”, según lo demostró el doctor Andrés Carrasco en su estudio de especies de vertebrados.
Pero el problema, paradójicamente, es que  el éxito que tiene la variedad argentina de soja  a nivel internacional,  ciega  a los vendedores locales que no ven  que exponen a sus familias a vapores que son considerados como generadores de malformaciones en menores de edad y cánceres en adultos. Debido a ello  hay fuertes cuestionamientos  desde la mayoría de los ámbitos de la salud  por el impacto negativo que tiene en  el bienestar humano y el ambiente.
 3 – “Las cosas que se han dicho son suficientemente claras para no repetirlas, sólo quiero agregar que para este tema no tenemos 100 años de democracia por delante”  Dr. Andrés Carrasco, director del Laboratorio de Embriología Molecular  del CONICET en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. 
Según los estudios publicados en la revista del Ministerio de Ciencia y Tecnología se ha probado que  en embriones de experimentación tanto al inyectar herbicidas en un ojo, como al instilarle  glifosato puro en el otro, hacen que el primero desaparezca y el segundo produzca una o mas de las siguientes malformaciones : microcefalia, que es la disminución exagerada del diámetro normal de la cabeza, que  se manifiesta con bajo rendimiento escolar, problemas para adaptarse a la realidad, mala relación con sus pares, y  frecuentes convulsiones. También puede presentar  microftalmos, o  disminución anormal del tamaño del ojo, que  cursa con alteraciones visuales graves y ciclópia: presencia de un solo ojo central en la frente por alteraciones en la división celular en un embrión de experimentación, cuya situación es incompatible con la vida. Además pueden haber  trastornos  estructurales de los  cartílagos que cubren y unen la cabeza con la cara lo que produce  acortamiento del eje antero posterior del cráneo, en consecuencia: retraso mental. 

 
Según Carrasco la importancia de su trabajo reside en el mecanismo de acción del proceso químico por el cual el glifosato compite con una sustancia propia del organismo llamada acido retinoico que es lo que normalmente se une a un receptor en las células del ojo para que en el desarrollo se genere una estructura normal. Pero cuando el acido retinoico es desplazado por el glifosato que la madre recibió a través del alimento o al inhalar el aire contaminado, el receptor del ojo, que es mas especifico para unirse al glifosato, va a  bloquear la entrada del  ácido retinoico a la célula  y produce las alteraciones oculares anteriormente descriptas. De esta manera  Carrasco  justificó todas las malformaciones que se ven en pacientes expuestos al glifosato como responsabilidad del “Round-up” producido por la compañía Monsanto.
 4 – Negarlo todo por sistema: “no existen pruebas consistentes ni convincentes de que el glifosato este asociado a trastornos de salud graves a largo plazo. “ Empresa Monsanto”.
De esta manera la compañía  Monsanto siempre buscó aislarse de sus responsabilidades” según un artículo del diario “The Washington Post” titulado: “Monsanto ha ocultado la contaminación durante décadas”.
La primera  entrevista dada por la  compañía  Monsanto Argentina fue a través de su director de Relaciones Institucionales y Gubernamentales, Federico Ovejero, quien aseguró que ellos no evitan hablar con la prensa  pero eligen con quienes lo hacen por lo cual  decidieron tenerla únicamente con el programa  “Hábitat Urbano”,  y no con otros  medios para evitar polémicas. Según Ovejero, prefieren informar a su  público  por medio de propagandas que hacen en  sus propios estudios de televisión  donde  hablan de sus “logros”, nuevos productos, y se promocionan. Además, Ovejero desestimó las investigaciones  del Dr. Carrasco porque, según él, no tienen criterio científico, independientemente del puesto que ocupe el doctor y  de lo que  demostró, por medio de sus modelos de embriones vertebrados y las alteraciones que produjo el glifosato en las células ópticas. Por eso, el Dr. Carrasco aclara que todas las células de animales vertebrados son muy similares al de las personas por lo que prácticamente los resultados pueden ser extrapolables al linaje humano.  Según Carrasco: “es por eso que hoy en el mundo, se puede estudiar enfermedades malformativas o genéticas sin sacrificar a nadie” y ya con esta frase el investigador  confrontó a una de las muletillas más  frecuentes de la  compañía “Monsanto” para desprestigiar a sus críticos a través de su vocero de prensa y, en consecuencia evitar dar respuestas.
Fuente: Hábitat Urbano
5 – “El Round up desencadena la primera etapa que conduce al cáncer.”, según Marine Monique Robin, autora del libro “El mundo según Monsanto.”
Más allá de que las agencias reglamentarias mundiales  como la “Administración de Alimentos y Medicamentos”, (FDA, por sus siglas en ingles), el ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Medica) y otras sigan clasificando a los herbicidas con base de glifosato como “no cancerigenos para el hombre”, un estudio canadiense publicado en el 2001 por la Universidad de Saskatchewan demostró que los seres humanos expuestos a esta sustancia por más de dos días al año tienen el doble de posibilidades para desarrollar un tumor llamado “linfoma de tipo no Hodgkin”, que es un cáncer grave de los vasos linfáticos. Meses más tarde estos resultados fueron confirmados por la agencia de salud sueca a través de un estudio publicado en el 2002 por  el oncólogo lrnnart Hardel, quien es además especialista en dioxina, o mejor conocido como “el agente naranja”, otra especialidad química del grupo Monsanto.  En esta investigación se comparó el estado de salud  de 442 personas expuestas a herbicidas a base de glifosato contra un control de 741  no expuestos, todos evaluados  por el  CNI (Instituto Nacional de Cáncer, por sus siglas en inglés) de EE.UU. Los resultados fueron exactamente los mismos que los de la universidad canadiense.
6 –  La trama de la impunidad
Llegó un camión cisterna con acoplado. Días antes, desde el mismo lugar,  se había escuchado ruidos de máquinas, de picos y palas. Gritos de hombres, motores que roncaban, frenadas intempestivas y camiones  ronroneantes que trituraban  con sus mezcladoras la tierra que tomaban del suelo y que luego escupían hacia un costado para después aplanarla  pasándole por encima una engrosada rueda de cemento. Por último  se sintió el sonido de motores de un avión  de mediano tamaño que pasó por encima del terreno y arrojó una sustancia blanquecina brillante, como el velo blanco grisáceo de una novia que se pulverizaba en el aire, y  al final,  se sintió un olor dulzón a muerte fresca, que durante los siguientes  días acompaño fielmente  a los vecinos de Lujan.
7- “La única forma de vivir decentemente con los agroquímicos es luchar contra ellos, pero es una pelea  perdida  porque no hay voluntad política”,  expresó Carlos Riba, vecino de  Lujan, que dos semanas atrás había denunciado una fumigación ilegal  de “Monsanto”  frente de su casa.
Pero el Round up no sólo contiene herbicidas como dice la compañía Monsanto en sus propagandas, si no que también fungicidas y endosulfán que es un poderoso  insecticida que adicionándole otros  compuestos logra matar todo menos las raíces de las plantas que el productor quiere salvar para tener nuevos frutos y hojas con los que alimentar a sus clientes que ignoran totalmente lo que consumen.  Por lo tanto, el  glifosato  puede permanecer como un misil latente bajo la tierra miles de años, en los cuales, poco a poco va eliminando sus venenos que estuvieron  dormidos hasta el día donde es efectivamente digerido en el almuerzo familiar de los domingos o en la cena especial de aniversario de casados.  Carlos Riba, quien también es estudioso del tema explicó: “La biodegradabilidad  es una mentira porque el herbicida no se degrada, permanece en la tierra y cuando llueve, el agua penetra en las napas profundas, donde está la fuente de agua pura que al filtrar desde el suelo hace que esa pureza se mezcle con el herbicida y la transmitan a diferentes niveles de profundidad – y agregó-  todo depende de la concentración de agua: si es mucha cantidad  no generará  problemas pero si es poca  va a  contaminar  la reserva acuífera de las profundidades.”

8 – Trabajo infantil, forma perversa de trabajo
La crueldad del glifosato llegó también a Misiones donde  niños de 6 a 12,  llamados “banderilleros” señalan con sus pequeñas banderas en el suelo  hasta donde se fumigó el tabaco desde el aire y así se puede saber desde donde  continuar con el trabajo al día siguiente.
Estos chicos son hijos de familias de bajos recursos que viven en el área y es por eso que  toman estos “empleos” a pesar de ser menores de edad y poner su vida en riesgo.  Además, en éste lugar, el viento hace que el “Round Up” fumigado se esparza por el área, por lo que pondría en peligro también a poblaciones más lejanas. Lamentablemente el trabajo de menores no es algo que esté condenado en esas zonas, y por más que pueda existir una ley desde lo formal,  la usanza local  y la desidia de los políticos responsables hacen que ésta no se cumpla, y como el  gobierno no genera alternativas sanas, protectoras y de aprendizaje, no tienen otra opción  más que trabajar para quien además de darle comida y un pequeño sueldo, les entrega también el glifosato que en contacto con la piel genera heridas de difícil cicatrización, que si además manipulean químicos  como el PBC, también tendrán lesiones conocidas como “acné sintético.”, llamado así por sus similitudes con  los típicos brotes de la adolescencia, con la diferencia que se dan en  trabajadores y en sus hijos que sin ser todavía adolescentes se expusieron al glifosato por más de cinco años  y presentan lesiones abiertas.
9 – Glifosato: una historia que tiene varios años  
Pero recién ahora hablamos  de este producto, a pesar de que siempre estuvo y se vendía. Desde que la monja  Martha Pelloni  fue sacada de Catamarca por denunciar el abuso a adolescentes y trata de blanca, pasaron muchos años. Ahora desde Curuzú Cuatia, Corrientes, sus denuncias se relacionan más con el trabajo infantil en su actual provincia. A partir de ahí  también  aprendió sobre “el herbicida y sus consecuencias.”, y supo que en su  zona también  dañan a  menores por no respetar una ley  que prohíbe  usarlo como mínimo a 15 metros de distancia  de las  tomateras que están por delante de las casas y la escuela en Curuzú Cuatía .
Un día, a toda velocidad, la monja viajó  Buenos Aires de urgencia para traer a una nena  que parecía estar intoxicada, con su conciencia alterada, manchas rojizas en la cara y su  cuerpo en estado frágil, pero aún vivía. Su primo, más grande, no corrió la misma suerte por la impericia de los hospitales que encontraron en el camino hasta  llegar al Hospital Garraham  de Buenos Aires, donde le certificaron que la muerte  había ocurrido varios kilómetros atrás. La niña fue internada y después de  varios meses se recuperó con secuelas irreversibles.
Por cada  alimento artificial que ingerimos, libre de microorganismos e inerte no disfrutamos la vida  y la verdadera naturaleza, pero  sin embargo insistimos en creer estar más sanos, físicamente mejor presentables, y acudimos a recursos que no conocemos, y sólo saben de sus “ingredientes”  las empresas que los venden. Entonces les entregamos a ellos la decisión de que vamos a comer cada día, mientras que hay familias y especialmente  niños que para asegurarnos nuestra “sana” rutina se exponen a una vida de enfermedades muy graves y poco conocidas, o a veces  directamente a la rápida muerte sin razones. Llegamos a un punto donde permitimos  que una empresa y  gobiernos aduladores combinados  con ella esterilicen nuestro medio ambiente con productos que pueden  matarnos.

10 – Como si la ordenanza no existiera
El martes 6 de noviembre de 2012, la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad de Luján recibió dos denuncias por infracción a la Ordenanza 5953/11 aprobada el 14 de julio del año pasado y modificada el 14 de junio de 2012. Esta Ordenanza regula el uso de los agroquímicos de síntesis, productos cuya alta toxicidad ha sido comprobada científicamente en numerosos estudios realizados tanto en Argentina como en Europa.
Las denuncias siempre son una fracción mínima de las infracciones o delitos cometidos, por eso, gracias a la pasividad municipal, es como si la Ordenanza no existiera, como si las  personas preocupadas por la salud de los lujanenses no hubieran trabajado intensamente durante más de un año para que finalmente se aprobara un instrumento legal que está ahí en la vitrina de los adornos para mostrar a las visitas.

CÓMO VENDERSE EN DIEZ MINUTOS PARA SER UNA ESTRELLA DE ROCK

CÓMO VENDERSE EN DIEZ MINUTOS PARA SER UNA ESTRELLA DE ROCK

Tocar durante años en pequeños escenarios ante familiares y amigos, o ser escuchados por multitudes. En el encuentro “Las salas te escuchan”, decenas de bandas tuvieron sus diez minutos para convencer a los productores de que estaban en condiciones para dar ese salto. Aquí, la crónica de una breve pero gran aventura.
Por Agustina Arredondo (@AgustinaArredo3) y Norman Flores (@normanesnombre)
 
“¿Las salas te escuchan?”, preguntan ansiosos a las dos de la tarde los miembros de una banda de cumbia francesa que tras conocer la respuesta de los organizadores, comienzan la espera detrás de las puertas del Auditorio de Conferencias 1 E del Centro Metropolitano de Diseño. La actividad que en minutos se realizará allí, podría generar un quiebre importante en sus carreras musicales. La edición 2013 del Festival Buenos Aires Feria Internacional de la Música (BAFIM) otorga la oportunidad de que diferentes bandas se entrevisten cara a cara con 19 programadores de los boliches y bares más importantes de la ciudad. Tras haber sido elegidos en una convocatoria que se realizó hasta el 6 de septiembre, los seleccionados aguardan su turno para poder venderse de la mejor manera posible. Ellos no saben qué entrevistan tendrán, con quiénes hablarán, pero son concientes que sólo tendrán diez minutos para mostrar sus proyectos de la forma más atractiva.
 

Computadoras a cuestas, auriculares, mp3 y una variedad de looks. ¿Cuál será la mejor estrategia para darse a conocer? En esta fila, hay desde un muchacho maquillado y vestido con un especie de kimono, hasta un metalero de pelo largo y campera de cuero que toma gaseosa light. Mientras tanto, dos guitarras, un violín y una trompeta musicalizan la espera. Los seleccionados necesitan descargar su ansiedad de alguna forma, antes sus pies golpeaban el suelo a destiempo; ahora, con sus suelas marcan el compás de la música que suena.
Dos y media de la tarde y la cola no avanza. Al contrario, se agranda. Ya no es posible ver dónde empieza y dónde termina la fila que parece una víbora con forma de espiral.     “¿Qué haces vos acá?”, se saludan y se escuchan los abrazos una y otra vez. Muchos de  ellos se conocen,  tal vez porque hace años que están en la lucha por ser ‘reconocidos’. Otros, sin haberse visto nunca, empiezan a hablar. Algunos recorren la fila distribuyendo tarjetas donde figuran los sitios web donde se puede escuchar su música.
Son las tres de la tarde. La cola se volvió recta hace un rato: no había dónde ubicarse para evitar que el espiral se convirtiera en un enigma para los que llegaban y no entendían donde se tenían que poner. “Ellos saben que el arte joven se puede quedar parado por más tiempo”, bromean los músicos que llevan largo rato de pie.
 

 
ATRAER DESDE EL TRANCE
En esa hora de espera, José Ajaka, recorre los años de su banda Marea en Trance, la inundación en una sala de ensayo y el porqué le resulta importante que se den oportunidades así, aunque explica: “La fantasía de las bandas como nosotros es pegarla, pero en realidad esto no es más que una ventanita que se abre, no debería cambiarnos la personalidad”. El vocalista y guitarrista del grupo que ‘etiqueta’ su música como “Electro Garage Rock” es de Ramos Mejía: “Mezclamos la electrónica pero desde la ‘suciedad’ que tienen las bandas rockeras de ‘garage’, nos cuesta definirnos en un estilo en particular”, asume a medida que avanza lentamente en la cola.
Empezaron en 2006 con la grabación del EP “Interfase”, pero en 2008 sufrieron la inundación de su sala de ensayo, perdieron la batería, pedales y algunas guitarras. Desde ahí, decidieron tomarse las cosas “más en serio”. En un mes sacarán su tercer EP, “Periferia”: “Para las bandas independientes como nosotros hacer un disco es un gesto romántico y epopéyico, pero es un gasto que no se puede hacer tan seguido”, reconoce José. Por esa razón, ante la posible llegada de un productor, sello o compañía que les ofrezca grabar un disco, duda y sentencia: “Cuando te vienen a buscar, es porque ya explotó, la industria llega cuando ya es tarde, el artista ya está desarrollado”.
De todas formas se lo nota nervioso, con un maletín en el que tiene una notebook, sus discos y el futuro arte de tapa de “Periferia”. Está a pasos de entrar. Sabe que puede entrevistarse con uno, dos o varios programadores; prefiere que sean muchos. Ya conoce a un par, porque con algunos armó eventos, y con otros, fechas que terminaron cancelándose.
 
 
Es su turno. Se acerca un joven con camisa blanca, la planilla en la mano y una lapicera sin capuchón: “¿De qué banda sos?”. Lo busca en las cuatro grillas que tiene. No lo encuentra con facilidad. Una y otra vez las revisa. La letra es pequeña y los nombres están en desorden alfabético. José pispea, y de reojo casi como un imán se encuentra, pide permiso y se señala. “Anotá”. Le dice tres nombres. Cuando se los repite, sólo le dice dos.
Ingresa, adentro hay alrededor de veinte mesas redondas cada una con su silla para los programadores y enfrente dos o tres para las bandas. De un lado, están los que llevan un cartel en el que se anuncia el nombre, las salas y fiestas a las que pertenecen. Del otro, los que llevan las ilusiones y la esperanza de ser escuchados.
José saca la computadora, visualiza su objetivo, le extiende la mano y se sienta. En la notebook intenta mostrarle un video, pero la mesa redonda, chiquita, no alcanza para poder acomodarla. Con la maquina de costado, el cantante trata que su oyente preste atención, y lo logra, porque éste estira el cuello y mira el pequeño monitor. Pone play, mientras habla del Oeste, de bandas amigas y fechas realizadas. Le dice que le mandó el disco, su interlocutor lo recuerda, ya que habían hablado alguna que otra vez por Internet, pero reconoce que todavía no lo pudo escuchar.
El programador casi no habla, porque José le quiere contar todo lo más rápido posible. Piensa que tiene diez minutos, como estaba establecido desde un principio, pero a los tres o cuatro, se acerca a la mesa uno de los asistentes del evento y pide que se apuren.
Cuando tiene que levantarse, el video ni había llegado a la mitad. Sigue hablando, mientras se agacha y guarda la computadora, los discos, el arte de tapa. También habló de la propuesta, los integrantes del grupo y cómo son los shows en vivo. Pudo decir todo eso, pudo contar quiénes son los Marea en Trance, pero no llegó ni a los cinco minutos de charla.
Se despide con una sonrisa, le da la mano al programador y busca al asistente que lo había recibido en la fila anteriormente. Le pregunta por la otra entrevista, y este, con la lapicera en la boca dice: “No llegó”. José le pregunta si va a aparecer: “La verdad, quiero saber si va a venir o si estoy esperándolo al pedo”. El colaborador se queda callado un segundo, hasta que su cara se transforma,  se lo nota fastidioso, enojado: “Andá, no va a venir, es un forro, nos cagó a todos”.
 
SOBRAN MOTIVOS PARA SEGUIR ESPERANDO
“¡Quiero entrar!”, exclama Leonel Martínez, que deja de lado la paciencia que había tenido en las dos horas de espera. La puerta está más cerca y empieza a sentir los nervios.
Leonel toca el bajo y representa a la banda de rock alternativo Osiris, de la Zona Norte del Gran Buenos Aires. Él, junto a Paola De Bonis y Gardo Agüero, conforma el grupo que se anotó para participar de “Las salas te escuchan” porque aseguran que es una gran oportunidad para mostrarse a una mayor cantidad de gente: “Podemos juntarnos con programadores que son de difícil acceso y que no te van a ir a escuchar a los recitales”.

 
Ahora está a dos pasos de los organizadores. Se impacienta al escuchar que varios músicos critican el poco tiempo que tuvieron para darse a conocer ante los seleccionadores. Tras algunas recomendaciones, decide dejar la computadora preparada para reproducir los videos lo más rápido posible, y piensa cuál es la mejor forma para venderse. Hace diez años que los jóvenes de Osiris trabajan en su música y todo lo que lograron lo hicieron en base al esfuerzo. Financian sus discos con los shows que hacen en diferentes bares y, con ese mismo dinero, alquilan la sala de ensayo. Aunque ahora, están viendo la posibilidad de comprar un espacio propio y piensan atraer a otras bandas amigas para compartir los gastos.
Ya  llega a la mesa. Uno de los asistentes del evento le pregunta: “¿De qué banda sos?”, mientras busca en la lista. Encolumnados están los nombres de los grupos y en filas, los 19 programadores. Donde dice “Osiris” no hay ninguna cruz, ni ninguna otra marca. Está en blanco. “No figuran con nadie”, afirma uno de los organizadores. A Leonel lo hacen esperar a un costado, mientras los otros, los que sí estaban en el listado, pasan por al lado y entran. A los pocos minutos, el coordinador vuelve a él y le dice: “Ahora está ocupado, pero vas a hablar con Carlos”.
 
 
El cartel dice “Carlos Sidoni”, pero él se presenta como Gustavo. Ni bien se sienta Leonel, le ordena que guarde la computadora: “Olvidate porque yo esto no lo veo”, aclara. En la reunión previa del viernes 13 le habían explicado que mostrar un video era la mejor forma de presentarse, y eso tenía pensado hacer hasta recién. “Bueno, a ver, contame quiénes son porque acá no los tengo”, le exige Gustavo mientras le muestra la hoja que sostiene en su mano, en la que figuran las bandas que él está interesado en ver. El bajista le explica brevemente quiénes son y qué hacen, aunque no está preparado para responder ante esa forma de interpelación.
“¿Vos sabes quién soy yo?”, le pregunta con una sonrisa socarrona el productor del sello discográfico independiente. Le explica que en su sala sólo tocan los que pueden asegurar “más de 150 entradas”. “¿Y vos cuánta gente metés?”, indaga a Leonel. Contesta que hasta 70 llegan. “Claro, eso no nos sirve ni a vos ni a mi”, afirma Gustavo. Entonces, el músico decide dejarle su CD y tímidamente consulta por alguna oportunidad de grabar para su compañía. “Para eso tendríamos que conocernos más”, responde. El CD queda a un costado de la mesa y el productor le asegura al miembro de “Osiris” que lo escuchará. “Mandame un e-mail y vemos”, concluye el representante del sello.
La reunión para la que Leonel se había estado preparando por tanto tiempo duró dos minutos. Una vez afuera, mensajea por celular a sus compañeros para contarles lo que pasó. “Están re contentos porque le dejamos el disco y nos pasó el mail”, cuenta. El bajista considera que hay muy buenos artistas en la sala, y el tiempo que se les otorga no es el indicado para defender lo que vienen a presentar aunque entiende que no es fácil llevar adelante algo de tamaña magnitud. “Igual, fue una nueva vía de interacción entre nosotros como banda, los productores del medio y la industria de la música en sí”, analiza luego de su fugaz encuentro con el productor musical.
 
LAS SALAS YA LOS ESCUCHARON
José Ajaka (Marea En Trance) y Leonel Martínez (Osiris) se cruzan por tercera vez en el transcurso de la tarde después de haber tenido su oportunidad ante los productores. La primera, se habían saludado y deseado suerte cuando la fila todavía no era fila. La segunda, cuando José salía de su encuentro y le anticipaba a su ocasional compañero: “No estuve ni cinco minutos, tené todo preparado porque te sacan enseguida”.
Ahora es Leonel el que sale de la reunión. Se lo nota abatido: “Son todos así, te menosprecian”, se consuela. José, que tiene más experiencia, le comenta que una vez un reconocido productor le había prometido que iban a tocar en un festival. Ya habían arreglado absolutamente todo; pero al momento de recibir los flyers de la fecha, no encontró escrito su nombre. Hablan de recitales, de bandas y de otras experiencias. En un café, que está al lado del auditorio, ven al programador del festival porteño Ciudad Emergente. Él no está entre los 19 que entrevistan a los músicos. José cuenta que es “copado”, y que su banda ganó un concurso para tocar en ese festival: “Nos ayudó mucho”.  Le recomienda a Leonel que vaya a dejarle discos. El bajista de Osiris vuelve a entusiasmarse, luego del fatídico encuentro con el representante del sello independiente,  y le deja su último CD: “Sobran Razones”. Vuelve sonriente, otra vez con las ilusiones intactas.
 
 
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PRODUCTOR: EL OTRO LADO DEL ENCUENTRO
Uno de los programadores cuenta cómo fue su experiencia en “Las salas te escucha”, sin los nervios que tuvieron la decena de bandas que desfilaron durante la jornada: “Fue muy interesante, para nosotros fue un aprendizaje, conocimos bandas nuevas y emergentes”.
Por Norman Flores  (@normanesnombre)
 
Los productores que estaban pautados para el encuentro de “Las salas te escuchan” eran 19: representantes de lugares grandes y conocidos, como el Centro Cultural Konex, Niceto y el Roxy Live Bar, espacios nuevos como La Oreja Negra, o los chiquitos que comienzan a ser emblemáticos para las bandas independientes con pocas convocatoria como Matienzo, El Quetzal y el Emergente.
Manuel Pizarro productor, manager y fundador de Clover Producciones, trabaja en la compañía independiente S-Music. Llegó a participar de la convocatoria por ser programador de eventos en el Centro Cultural San Martín y del ciclo “Underclub”, que se desarrolla hace tres años en el Roxy Live Bar.
 

 
“Fue una experiencia muy interesante, para nosotros fue un aprendizaje, conocimos bandas nuevas y emergentes”, explica sobre lo que sintió desde su lugar durante las casi tres horas que habló con cada uno de los artistas seleccionados. Cree que también fue una buena oportunidad para los grupos porque pudieron conocer a los programadores de las salas cara a cara. Además, agrega: “Los músicos tuvieron la posibilidad de recibir un breve asesoramiento que les viene bien para un crecimiento profesional”.
Por su trabajo, suele tener la agenda cargada, más en una ciudad donde “sobran bandas y escasean lugares para tocar”. Por eso siente que fue un grato encuentro para todos. “Estuve recibiendo material, había muchas bandas interesadas”, cuenta Pizarro.
A la hora de presentarse ante él, la mayoría de los músicos compartieron la forma de mostrarse: discos, mp3 y videoclips. También, recibió al joven que estaba con la cara pintada y vestido con un kimono rojo eléctrico: “Le pregunté si tenían un show cercano o si se vestían así en general, y me respondieron que siempre se vestían así, que era su look”, comenta sobre la extravagante situación.
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¿QUÉ ES EL BAFIM?
Por Daniela Santillan (@EugeSantillan)
 
El encuentro “Las salas te escucha” es una de las muchas actividades que se programaron durante los tres días del Festival Buenos Aires Feria Internacional de la Música (BAFIM) que organizo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el Centro Metropolitano de Diseño, entre el 19 y el 21 de septiembre.
Durante esos días coincidieron en el espacio cultural ubicado en el corazón de Barracas productores, managers, artistas y otros integrantes de la industria musical de distintos lugares del mundo. Además, en varios espacios se organizaron recitales de grupos y solistas locales como Bomba del Tiempo, y la Orquesta Típica Fernández Fierro, entre otros. También hubo shows internacionales como la noche dedicada a bandas chilenas, mesas debate y conferencias dirigidas a músicos en formación y al público melómano en general.
 

 
El BAFIM se realiza anualmente desde 2006. Este año, precedió la inauguración, el 28 de septiembre, de “Ciudad Rock”, un espacio para recitales con capacidad de 90.000 espectadores. Está en el viejo Parque de la Ciudad, en Fernández de la Cruz y Escalada, zona sur de la Capital Federal.
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ESTUDIO URBANO, DONDE EMPIEZAN LOS SUEÑOS
 Las bandas que quieren grabar el primer disco tienen su lugar en el barrio de Flores
Por: Gonzalo Albornoz (@gonzalo_alb)
 
Estudio Urbano es un proyecto creado en 2007 por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que permite que cientos de bandas independientes, que se encuentran fuera de la industria musical, puedan grabar sus primeros discos en un establecimiento profesional.
 
 
El lugar, ubicado en el límite del barrio de Flores y Caballito, les brinda todos los elementos necesarios de manera gratuita para que las bandas puedan aprovechar sus condiciones musicales al máximo: equipamiento tecnológico, ingenieros de sonido y talleres para que puedan hacer un disco de forma profesional y de calidad. De esta forma, los grupos evitan pagar estudios de grabación que, por lo general, son costosos para los que recién empiezan.
Cada año, Estudio Urbano selecciona a los mejores grupos que grabaron allí y editan un disco con temas de cada una de ellas. Este año lanzaron el quinto compilado con 17 canciones y dos videoclips: se llama EU!. “Los discos los regalamos, se los damos a las bandas y a los que vienen” afirmó Pablo Gutierrez, encargado del estudio de grabación del lugar. Admitió que después de la elección de “los mejores”, los siguen para ver si participan y ganan otros concursos. Si lo comprueban, se dan cuenta de que no están tan errados a la hora de elegirlas.

PRIMAVERA CULTURAL EN BOEDO

PRIMAVERA CULTURAL EN BOEDO

Como cada año desde 2004, el 21 de septiembre hubo en el Pasaje San Ignacio porteño una muestra de pinturas, arte callejero y obras de exponentes diversos. Fue sólo una de las muchas actividades en la “Semana Cultural de Boedo”, un programa que organizan anualmente distintas asociaciones y vecinos de un barrio de tangos, bares notables y San Lorenzo.
Por Verónica Del Vecchio (@verodelvecchio), Tatiana Fernández, Cecilia Tangir (@ceyarefue), Irupé Almude (@irupeyamila) y Carolina Carnevale
 
El dictador está quieto, uniformado de rosa, marcando un tres con la mano. Estático en el día gris que amaneció el sábado 21 de septiembre, se inmortaliza un Nunca Más en el retrato del ex presidente de facto Jorge Rafael Videla, obra que Julio Missart supo plasmar sobre un bastidor en el Pasaje San Ignacio de Boedo. Y es que con motivo de la décima edición de la “Semana de Boedo 2013”, la calle se transformó en un museo abierto a los vecinos, que se acercaron a ver los cuadros, dibujos y grabados de diferentes artistas frente al histórico Café Margot. Desde el 2004, una vez por año, esta fiesta convoca a la gente a participar de diferentes actividades gestionadas por la Red cultura de Boedo.
 
Desde un Elvis en tonos azules y rojos al lado de un Che Guevara de mirada firme, hasta una obra de naturaleza muerta, la Asociación Baires Popular que nuclea a diferentes pintores, se encargó de “romper con la estructura de los museos y acercar el arte al vecino de manera más militante, tratando así de aportar a construir la identidad de Boedo”, como aseguró la artista plástica Gabriela Jiménez, coordinadora de Baires Popular.
Así, desde las 11 se vivió una jornada en la que familias y jóvenes fueron acercándose a ver el arte callejero, desplegado en las paredes internas y externas del Margot. Curiosos y transeúntes ocasionales se paraban para sacar fotos, conversar con los artistas o simplemente mirar los trazos finos de los pintores que daban vida en ese instante a sus obras.
Saliendo del Margot, Inés Tojo (65), vecina del barrio hace 45 años, quien dijo sentirse joven para la historia del barrio, expresó que “al ser un lugar que identifica a varias generaciones, esta jornada lo adorna mucho más”. Mientras tanto, Esteban Sánchez de 58 años, observaba como una artista creaba un paisaje campestre frente a sus ojos: “Es una maravilla”, expresó.
 
En ese clima festivo es que la Red Cultura de Boedo, compuesta por 50 organizaciones se puso sobre los hombros la tarea de mantener viva la impronta de este barrio porteño, emblema del tango y de la literatura de principios de siglo XX. Y el lema elegido para este año fue: “Un barrio sin memoria, es un barrio sin identidad”. En esta línea, Missart habló de la repercusión de su cuadro de Videla: “Es contradictorio porque la gente me dice que la pintura está bárbara, pero en realidad lo que se ve reflejado allí es un monstruo”.
En un poste frente al Margot, un atado de globos rosas espera ser lanzado al viento al finalizar la exposición. En el hilo que los une, los vecinos pegan papelitos con buenos deseos para los artistas de Baires Popular, “para contagiar así de amor a este cielo gris”, aseguró Jiménez.
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EL ARTE TAMBIÉN ES POR AMOR AL CICLÓN
El caricaturista Luis Ordónez y el club San Lorenzo de Almagro organizaron una muestra de dibujos para honrar a los ídolos de la institución en el marco de la semana de Boedo.
Por Verónica Del Vecchio: (@verodelvecchio), Tatiana Fernández, Cecilia Tangir (@ceyarefue), Irupé Almude (@irupeyamila) y Carolina Carnevale
 
“Es un mimo a esos futbolistas del club que tuvieron su tiempo de estrellato y que después, con el paso del tiempo, fueron quedando de lado”, explicó el caricaturista Luis Ordóñez quien, en conjunto con el San Lorenzo, organizó la muestra “Por amor al ciclón” en el museo Monte de Piedad Av. Boedo 870.
La exposición arrancó para el público el viernes 20, en el marco de la semana de Boedo y se extenderá  hasta el 5 de octubre de lunes a viernes de 10 a 17 y los sábados de 12 a 17hs. La noche anterior a su apertura, se realizó una cena para las autoridades y ex futbolistas del club. Además del propio Ordóñez, una de las figuras más reconocidas, sin dudas, fue el máximo goleador del ciclón, José Sanfilippo. “Le gustó mucho el dibujo y me pidió que nos saquemos una foto juntos”, confesó el caricaturista. También mencionó el encuentro con Sergio “Sapo” Villar, el jugador que más veces vistió la camiseta n°4 y comentó que lo había conocido cuando dibujaba en el programa televisivo “Todos los goles”.
“Queríamos armar algo simbólico, pero con actualidad”, explicó el dibujante que, aunque aclaró que es hincha de River Plate, se definió como un “amante del futbol” y dentro de esos amores reconoce a San Lorenzo como un grande.
Además de poder ver dibujos de las glorias de la historia futbolística del equipo, como de Luis Monti, Isidro Lángara, Bernardo Romeo, Roberto “Oveja” Telch y René Pontoni, en las paredes del museo también se honra a uno de los fundadores de la institución y el creador del primer equipo de los cuervos, el sacerdote Lorenzo Massa. También se encuentran el actual vicepresidente Marcelo Tinelli, y el hincha ilustre, el Papa Francisco.
“No soy extremadamente religioso, pero cuando la estaba pintando se me caían las lágrimas. Un sentimiento extraño me recorría el cuerpo, algo distinto”, confesó Luis Ordónez con respecto a la pintura del Papa  y adelantó que está gestionando un encuentro en Roma para obsequiarle el original en persona.
 
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SEMANA PASADA POR AGUA
Por Verónica Del Vecchio: (@verodelvecchio), Tatiana Fernández, Cecilia Tangir (@ceyarefue), Irupé Almude (@irupeyamila) y Carolina Carnevale
 
Este año la fiesta de la semana cultural de Boedo se vio complicada por las condiciones climáticas pero, de todos modos, siguió su curso y su fecha inaugural se pasará a la de clausura, el próximo 29 de septiembre.
Para su realización se cortará la avenida Boedo en la intersección con el Pasaje San Ignacio. Durante todo el día desfilarán bandas como la Orkesta popular San bomba, Yira y La joven guarrior. Además habrá actividades relacionadas con las artes plásticas y feria de artesanías.
 
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SE TOCA CUANDO LOS BAÑOS LO PERMITEN

Los alumnos de la Escuela Popular de Avellaneda denuncian que hay días que no tienen clase porque se quedan sin luz y agua. Con pocos instrumentos y paredes rotas, recibe a más de 1.500 estudiantes. El reclamo de un nuevo edificio, que ya lleva 13 años, por ahora sólo tiene una promesa: aseguran que la obra estará terminada en abril. 
 
Por Hernán Cocchi (@cokyto), Jorge Andreani (@cronopio17), Diego Suárez (@suarezd82), Aramis Glauber (@aramis2487) y Joaquín Bianciotto (@Joacobianciotto)
 
La Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA), única en su tipo en la Argentina y en América Latina, funciona desde 1986 en edificios alquilados. La prestigiosa institución, en la que estudian cientos de vecinos de distintas partes de Capital y el Conurbano, no cuenta con las medidas básicas de higiene y seguridad. A diario, las clases se suspenden por la falta de servicios fundamentales como agua y luz. Sus alumnos, en marchas y protestas musicales que realizan desde 2001, aguardan la promesa de la construcción del nuevo edificio que lleva 13 años sin cumplirse. Si bien está pactada su inauguración para abril del año que viene, desde el Municipio de Avellaneda aseguran no tener una fecha precisa.
“Hay problemas con el agua porque el gimnasio de al lado comparte la misma estructura edilicia y, a determinada hora del día, ellos cargan sus tanques y se corta el servicio”, dice Ana Sofía Stamponi, integrante del Centro de Estudiantes de la EMPA. Mientras detalla los problemas del edificio de Belgrano 581, los baños de la sede central vuelven a pedir auxilio y las clases corren riesgo de suspenderse (otra vez, como ayer, o como mañana). Los reiterados cortes de luz también afectan la cursada: cuando no hay servicio, hay que cerrar las aulas.
 

 
En el 2000, se firmó el primer acuerdo entre la dirección de la Escuela, la Municipalidad de Avellaneda y la Provincia de Buenos Aires para dar solución al histórico reclamo. Casi 14 años después, los estudiantes se esperanzan con el avance de obra de la nueva sede y con la promesa de que el ansiado corte de cintas se concrete en abril próximo. Pero no se distraen. “Ni bien dejan de pagar, la constructora nos llama para avisarnos: ‘Chicos no nos pagaron, no se está avanzando ¿Qué hacemos?’, y ahí nosotros siempre estamos movilizando cosas porque sabemos que si uno no tiene constancia en el reclamo, las cosas no salen”, cuenta con cierta naturalidad la dirigente del Centro de Estudiantes.
Mientras, Andrés Pirruco, estudiante, carga su guitarra jazzera al hombro y lanza una queja que suena a costumbre: “Se hace lo que se puede con lo que se tiene”, admite. Impone un silencio reflexivo y agrega que “o que sostiene a esta escuela es que los profesores. “Están comprometidos con la enseñanza, parece que todo se hace con un motivo superior. Son de los mejores que hay en el país. También hace especial a esta escuela que es una de las pocas que enseña jazz y tango gratis, por ejemplo”, agrega Andrés.
El petit hotel ubicado a solo minutos de la bajada del Puente Pueyrredón, donde se une a gran parte del sur del Conurbano con la Ciudad de Buenos Aires, no alcanza para albergar a los más de 1.500 estudiantes. Son pocos los instrumentos que compra y mantiene la cooperadora con los $ 20 de cuota voluntaria. Ana Sofía insiste, sin dejar de sonreír: “También tenemos problemas con la acustización de las aulas para que cada clase tenga su propio sonido. Estás cursando una materia y escuchás muy fuerte lo que pasa en la de al lado”. O peor, una clase de guitarra se ve interrumpida por el estruendoso punchi punchi del dispositivo fitness vecino. Andrés lo vivió en carne propia: “Ellos ponen su música y nosotros tenemos nuestras músicas, es una guerra y a veces ganan ellos”. Para descomprimir, el Municipio de Avellaneda alquiló un anexo a metros del Bingo, en diciembre de 2002, donde actualmente funciona una subsede.

 
 
En el 2000, la promesa hablaba de un año para el final de la obra. Pero con la crisis de 2001 las prioridades cambiaron. El miércoles 13 de septiembre de 2000, los estudiantes de la EMPA tomaron el edificio de la calle Belgrano. Fue la primera de las protestas que intentaron hacer visible la necesidad que se resumió en la consigna “¡Edificio propio ya!”. Ese día y muchos días posteriores, durante muchos años posteriores, hubo música en la calle: “La música popular es el núcleo conector de todo”, argumentan desde el Centro de Estudiantes. Uno de esos recitales, cuentan, llegó a reunir más de cinco mil vecinos en las calles.
Pero hubo que esperar hasta 2004 para que el proyecto tome forma. La Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia propuso que el viejo Corralón Municipal de la esquina de Belgrano y Vélez Sarsfield (ocho cuadras al sur de la actual sede principal de la EMPA) se transformará en el edificio único que todavía hoy no llegó. “Estamos esperanzados porque sabemos que hay voluntad de empezar a pagar de a $2  millones por mes hasta abril del año que viene, que es la nueva fecha donde supuestamente se entregaría”, dice (y resopla) Ana Sofía.
Tras varios intentos fallidos de comunicación con la Municipalidad de Avellaneda, desde el área de Prensa informaron a Eter no estar seguros de cuándo se terminaría el edificio. “Calculamos que el año que viene”, comunicaron, antes de derivar el pedido de informes a la Secretaría de Obras Públicas, donde tampoco hubo respuestas.
Es jueves. Llega la hora de clase. Los estudiantes entran y salen de la EMPA con sus estuches rígidos chicos, medianos y grandes. Invitan a adivinar qué instrumentos cargan de acá para allá con el sueño de hacer música. Si hay clases, si no se corta la luz, si los baños tienen agua, si una batería no tapa a una flauta traversa, si la humedad no hinchó la madera de un piano, ese día toca tocar. Sino, silencio o el gimnasio de al lado impone su particular sonido sampleado.

LA ERA DESPUÉS DEL DERRUMBE

Construir sobre las ruinas
Por Matías Cardoso, Ezequiel Caserio, Lucas Novelle y Ezequiel Soria.
 
El pasado 7 de noviembre se cumplieron diez años de la desaparición de la Federación Argentina de Voleibol (FAV). La lucha de su titular Mario Goijman por un dinero que no aparece, los conflictos con la Selección argentina y la creación de las dos entidades madre del vóley nacional. Las claves de un deporte que murió y volvió a nacer.
Ya había pasado más de un mes del inicio del Mundial de voleibol que se realizó en Argentina en 2002 y la FAV no había cobrado los 400.000 dólares que le correspondían en concepto del 10% del contrato de televisión que se firmó con ESPN por la transmisión del torneo. En representación de la Federación nacional, Mario Goijman le escribió una carta a Rubén Acosta, por entonces titular de la FIVB, en la que le reclamaba el reintegro de ese dinero, puesto que como la Federación internacional no había pagado, Goijman había puesto dinero de su propio bolsillo e incluso había avalado un préstamo del banco Credicoop para concretar la realización del campeonato. La respuesta que recibió fue una citación para  una reunión en la sede de la FIVB en Lausana, Suiza.
En la ciudad europea las malas noticias cayeron en masa sobre la FAV. Acusaron a Mario Goijman y a la Argentina de haber cobrado contratos ilegítimos y los expulsaron del circuito mundial. La Selección argentina no podía volver a competir como un representativo nacional bajo el amparo de la FAV y el pago de los 400.000 dólares quedaba atado a una futura auditoría.
Los contratos ilegales de los que acusaron a Goijman fueron en realidad canjes. Uno fue con la empresa Plusmar, que puso los ómnibus para todos los traslados dentro de Buenos Aires y Córdoba, pidiendo a cambio publicidad estática. Otro que solicitó la misma modalidad, fue el diario La Nación, que cedió dos páginas durante todo el Mundial. Aeropuertos Argentina 2000 se hizo cargo de los stands informativos en los aeropuertos y se convirtió en el sponsor oficial. Aerolíneas Argentinas brindó un 10% de descuento en vuelos de cabotaje y fue el transportador oficial. Ninguno de esos “contratos ilegítimos” fue cobrado en billetes.
Según las cifras que publica el sitio web de Play the Game, los acuerdos económicos firmados en concepto de televisación del Mundial 2002 alcanzan la cifra de 4.600.000 dólares, mientras que los convenios de publicidad habían sido por 1.108.234 dólares. De todos estos contratos, correspondían a la FAV (o a Mario Goijman) el 10% por haberlos conseguido. El problema erradicó en que todo ese dinero fue depositado en las cuentas de la FIVB.
La FAV había arreglado la televisación con ESPN por 4.000.000 dólares y contratos con Quilmes, Quini 6, Sancor, Visa y Orígenes AFJP por 150.000 pesos.  Todo eso fue firmado por Acosta en nombre de la FIVB y sin embargo ese dinero nunca llegó a las arcas argentinas. A esto se le sumaban 600.000 dólares con la empresa de televisión japonesa TBS, que firmó también Acosta y del cual no hay registros, por lo que se calcula que la suma de dinero podría haber sido mayor.
 

 
Lo que molestó a la FIVB fue la amplia difusión que hizo Goijman del conflicto por el dinero. El titular de la Federación Argentina hizo lobby en los medios hablando del buen nombre de la FAV, que trabajaba con intensidad para la organización del evento y se quejaba abiertamente de la desconfianza del organismo internacional, que no se animaba a anticipar el dinero por la crisis que golpeaba al país.
Luego de tres horas de acusaciones en Suiza y con su expulsión consumada, Goijman se puso en contacto con abogados de ese país para comenzar su pelea histórica e iniciar dos juicios. El primero fue civil, contra la medida de expulsión. El otro fue penal: por la adulteración del balance, malversación de fondos y administración fraudulenta contra Acosta y Jean Pierre Seppey (gerente general de la FIVB). Mario Goijman había descubierto en 2002 que había un balance dibujado que correspondía al año 2000 en el que los auditores habían aclarado que “no se tenía en cuenta en dicha evaluación la suma de 8.300.000 dólares pagados en concepto de comisiones por la FIVB”. El apartado en el que esto se aclaraba fue borrado del balance que se presentó a los delegados nacionales, de allí la sospecha del dirigente argentino. También inició una acción de cobranza por el dinero que le debían a la FAV. Esto empezó el 7 de noviembre, y las acciones judiciales comenzaron el 20 de diciembre.
 
Mientras tanto Acosta le mandaba una carta a la FAV explicando que debían nombrar otro presidente para salvarse de la expulsión. La FAV se reunió y decidió apoyar a Goijman. De los 20 dirigentes, 17 estuvieron a favor del titular y tres se abstuvieron. El mexicano Acosta resolvió la expulsión de 14 miembros de la FAV, el resto presentó la renuncia antes. Entre los que se abstuvieron estaba Alejandro Bolgeri, secretario general de la institución argentina, quien se había reunido con Acosta en Mar del Plata. En esa reunión se acordó que Bolgeri quedaría a cargo de la Federación Argentina. Lo concreto es que tras la desaparición de la FAV, nació de sus cenizas la Federación de Voleibol Argentino, FeVA, a cargo del arquitecto Alejandro Bolgeri. Esta nueva entidad hoy nuclea a todas las actividades que tienen que ver con el seleccionado nacional y colabora en la organización de la liga femenina. Con la FeVA nació también la Asociación de Clubes Liga Argentina de Voleibol (ACLAV), entidad que maneja una competencia con un sistema de franquicias similar al de la NBA y un formato de juego similar al de la Liga Nacional de Básquet. Ambas instituciones tienen los derechos de comercialización reservados a una sola empresa: IDS Sports, manejada por Marcelo Tinelli.
 

 
A diez años del conflicto, se sabe que Rubén Acosta cobró 33.000.000 de dólares en comisiones, es decir, cuatro veces más de lo que había descubierto Goijman en 2002, y el doble de lo que había logrado indagar el juez en lo penal. La cifra fue blanqueada por la propia FIVB, que hoy preside el chino Jizhong Wei, el mismo que había sido secretario legal y luego vicepresidente de Acosta durante sus 24 años de mandato. Pero no hubo represalias, debido a que el cobro de estas comisiones estaba avalado por viejos estatutos del organismo internacional.
Los juicios de Goijman no obtuvieron los resultados esperados. El juicio penal murió cuando el juez le dio el beneficio de la duda al mexicano Acosta y rechazó la apelación del argentino, puesto que debía ser la FIVB quien presentara ese recurso al ser la víctima. Lo curioso es que el abogado de la FIVB era el mismo que defendió a Acosta. Por otra parte, el -juicio civil quedó inconcluso, ya que Goijman no pudo continuar pagando a sus abogados suizos a causa de un embargo del banco Credicoop por casi 2.000.000 de dólares.
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Acosta y el amor por lo propio
Joao Havelange y Juan Antonio Samaranch son conocidos en todo el mundo por sus largos periodos como presidentes de la FIFA y del Comité Olímpico Internacional (COI), respectivamente. Siempre se los ligó por el hecho de hacer negocios que generaron ganancias para sus propios bolsillos con esas entidades, que ya no presiden. El mexicano Rubén Acosta, quien fue presidente de la Federación Internacional de Volleyball (FIVB) durante 24 años, se lo puede vincular con estos nombres. Un hombre que siempre consideró los intereses personales por encima de sus responsabilidades colectivas. En su haber tiene gastos en cabarets con personajes VIP, compra de pasajes de avión a su esposa Malú y a sus familiares, residencias lujosas, entre otros lujos.Acosta tuvo una mano derecha, Jean Pierre Seppey, quien fue gerente general de la FIVB, hasta que decidió expulsarlo de la asociación. “En las elecciones de Tokio 2006, que todavía están bajo reclamo judicial, no propuso mi candidatura e hizo todo para ser reelegido por aclamación”, denunció el suizo. Además, reveló que Acosta mantuvo una relación íntima con la jugadora del equipo ruso de voleibol Kratcheva.El Tribunal de Ética del COI mandó una carta en la que recomendó la destitución de Acosta de la FIVB. La sugerencia nunca tomó efecto, dado que el mexicano amenazó con hablar sobre los trapos sucios en el olimpismo. Esta advertencia le permitió seguir en el poder hasta cumplir 70 años, edad límite para conservar el cargo. Todos estos acontecimientos sucedieron cuando ya tenía en sus bolsillos más de 30 millones de dólares por comisiones de contratos de patrocinio y de televisación que sólo él podía autorizar. Otra irregularidad apareció con la compra de una mansión en Suiza. A pedido de Acosta, la FIVB “invirtió” en este inmueble 1,2 millones dólares y remodeló los terrenos por la suma de 30 millones. Lo curioso es que esa residencia era habitada desde hacía 10 años por Acosta y su familia, ya que había pertenecido a su suegro.
 

 
Aún más llamativo es que el padre de Malú murió seis meses antes de la transacción. Entonces, ella y su hermana decidieron vendérsela a la FIVB, sin pagar los impuestos a la herencia porque en Suiza son muy elevados. Las firmas fueron falsificadas y todo siguió como si nada.Hoy, Acosta disfruta de su retiro.
Se jacta de ser Presidente Honorario Vitalicio de la FIVB y amigo de Havelange y Samaranch. Mientras tanto, la actual autoridad máxima del vóley mundial es el chino Wei Jizhong, ex vicepresidente durante el mandato de Acosta. Cuando el oriental asumió en mayo del 2009 declaró que seguiría el “legado” de “principios democráticos y justos” que dejó el mexicano.

VOTAR CON LOS HIJOS, IGUAL QUE EN EL ´73

VOTAR CON LOS HIJOS, IGUAL QUE EN EL ´73

Al ir a votar por primera vez con sus dos hijos, el autor de la nota recordó su primer sufragio, hace 40 años.
Por: José De Rosa

 
Son las once de la mañana  y me salgo de la vaina por llamar. Ya leí el  diario completo, tomé el segundo termo de mate, estoy listo. Por otra parte me pregunto ¿cuál es el apuro?
Aquel día el viejo me llamó temprano pero yo ya estaba despierto. Sobre la mesa tenía listo el mate y su libreta de enrolamiento 4.031.640, enorme, marrón  y con una protección de cuero. De chico me gustaba mirarla: tenía el himno, la bandera, los presidentes.
Ahora son las doce y acabo de llamarlos, ya agarré el DNI nuevo, el de plástico, el que saqué en la estación de Once hace apenas dos meses. Llevo el otro por las dudas. Una, dos, tres…veintinueve, son veintinueve las veces que voté.
El viejo sube al auto, manejo yo, mira por el parabrisas y con voz pausada, que siempre tuvo, desliza: “Es un día peronista, vamos”. Es el 11 de marzo del 73 y voy a votar por primera vez. Votamos en la escuela de Lope de Vega, en el barrio del viejo. Los dos tenemos la dirección del abuelo, la del Pasaje Ranqueles.
Es la una y ya voy en camino, cuando hablé con ellos ya estaban levantados, me atendió Felipe que vota por primera vez. Lleva su DNI celeste, cumplió 18 hace menos de un mes. Juan ya había votado en las anteriores, los tres votamos en la escuela de Carranza y El Salvador, yo figuro todavía con la dirección de Palermo.
Papá nunca me pregunto por quién iba a votar, aunque sabía perfectamente por donde andábamos mis compañeros y yo en los 70. Hacía nada más que dos años que me había mostrado un carnecito marrón de cuero, como el de un club, era el de afiliación al PJ, lo había escondido desde el 55.
Son las dos, hay 20 personas adelante, seguramente la dinámica se hizo más lenta por los troqueles, la firma del padrón y por la hora.

 
A papá le gustaba votar temprano, casi abrir la mesa y yo siempre lo hice así, incluso las veces que fui fiscal pedía hacerlo primero. Ya hay gente en la puerta esperando que el cabo de aeronáutica dejase entrar. Pregunta uno por uno la letra del apellido y le dice la mesa.
Felipe está ansioso, nos busca en el padrón, Juan ya desde atrás vio el número de mesa, 36. Hay mucha gente en la escuela, la nuestra es en el primer piso. Está bueno ver a mujeres y hombres juntos haciendo la cola y chicos corriendo  de acá para allá.
Aquel día eran en su mayoría hombres mayores, somos pocos los que tenemos el DNI libretita. Mi abuelo no vota, es italiano. El viejo me hace pasar primero. Es un aula enorme, las mesitas están en L, todas las boletas son blanco y negro veo la de Allende -Sueldo, la de Chamizo, la de Balbin, la de Ghioldi. ¡Me estaré demorando mucho! Está ahí la lista 2, la del Frejuli, Cámpora -Solano Lima. Es enorme y hay que doblarla en cuatro. Voy saliendo mientras mojo el sobre con la lengua para pegarlo. Es asqueroso, me parece que estuve una eternidad ahí adentro.
Ahora la mesa se demoró porque tuvieron que bajar la urna para un discapacitado. El tipo que está adelante nuestro se fastidió y habla por celular, no sé con quién. Le dice que va a poner cualquiera que ya se pudrió. Juan me mira mordiéndose el labio inferior y ladeando levemente las cejas. Creo entender que piensa que  el tipo es un boludo. Felipe camina, va y viene, lee los pizarrones que las maestras durante toda la semana, les hicieron  llenar a los chicos con consignas sobre derechos humanos, solidaridad y democracia.
Aquella vez, después de votar volvimos a Caseros, el viejo iba a hacer un asado, tempranito le pedí, le dije que me tenía que ir que nos íbamos a juntar con mis compañeros para esperar el escrutinio. Cruzamos la General Paz por el Puente de Francisco Beiró, llegamos a la esquina de la cancha de Almagro, se ve una enorme pintada “Cámpora al gobierno, Perón al Poder”, papá la mira mientras doblamos y desliza: “Va a arrasar”.
Lo dejamos votar a Felipe primero. Juan le dice “Te vamos a contar el tiempo 30 segundos no más”. Yo  por lo bajo le digo -”Dejá que vote tranquilo”-. Sale y antes de meter el voto en la urna me pide que le saque una foto con el celular, el hermano me hace un gesto parecido al que hizo hace un rato. La señora que está atrás nuestro se ríe y me pegunta si es la primera vez .Cuenta que ella fue fiscal en el 73. ¡Coincidencia!.
Juan ya votó me toca a mí. Estoy entrando al aula y ahora que lo pienso a mis hijos nunca les pregunté por quién iban a votar. Ya vi la boleta, la doblé en dos, voy saliendo mientras mojo el sobre con la lengua para pegarlo, sigue siendo asqueroso.

BUENOS AIRES ENMASCARADA

BUENOS AIRES ENMASCARADA

NUEVA FIESTA TEMÁTICA
 
En pleno barrio de Balvanera, una fiesta propuso un viaje directo al Renacimiento. Más de 400 personas disfrutaron de una noche en la que los miriñaques reemplazaron a los jeans.
 
Por: Germán Mercurio (@GermanMercurio) y Stephanie Zucarelli (@StephZuca)
 
Hay un día especial en la noche porteña, donde el tiempo y el espacio retroceden sin necesidad de una máquina. Se trata de la “Noche de máscaras”, organizada por Obturia Producciones, un evento en el que más de 400 personas se transportan a otras dimensiones y son partícipes del clima renacentista que envuelve el lugar.
La última edición comenzó con un clara consigna: “El rey ha muerto y no hay ningún heredero al trono”. La “Gala del Bufón” giró entorno a una obra que caracterizó esa  problemática: ¿quién sería el próximo rey?
La intriga sobrepasó el escenario. Entre los participantes se colaron enmascarados que permanecían pasivos y en vigilia hasta el comienzo del espectáculo. Sin embargo, lentamente el tema contagió a todos. Empezaron a bailar al ritmo de la música de época, caminar con otro porte y hasta cambiar su manera de hablar. Todo esto, combinado en un escenario ideal: el Teatro del Colegio San José. El edificio fue construido en 1858, fusionando un estilo neogótico y neoclásico.  Gracias a ello, el panorama general daba al espectador una sensación de haber sido introducido a una película de época.
Esto no es ninguna improvisación: el evento tuvo una preparación exhaustiva por parte del staff desde hace tres meses. “El 90 % de mi equipo son amigos. Muchos son artistas, maquilladores, peinadores, actores. En cada edición la gente se va sumando”, comentó Victoria Fretes, la principal responsable de la realización de estas galas.
Las “noches” que presenta la productora buscan crear una comunión entre el público y una puesta en escena que culminan en un cuadro donde la gente se olvida del año en el que vive. “Todo surgió cuando realicé una muestra de fotos con una producción de máscaras venecianas”, explicó Victoria. “La mascarada sale de un lado muy loco de mi cabeza. Mi idea es transportar a la gente y encerrarla en un mundo mágico, poder hacerlos partícipes de mi locura”.
No exagera. El público se compromete con la idea de la fiesta. “Me pasó que después de salir de presentar que gente del público muy caracterizada me diga ‘buen discurso my lord’. Las personas se compenetran mucho”, comentó Ignacio Linares, presentador y asistente de dirección.
En la entrada suelen haber personas repartiendo moños y cintas rojas. La iniciativa, que se difunde vía el grupo de Facebook, sirve para que la gente que concurre sola tenga la posibilidad de detectar a otra gente en la misma situación y forme pareja de baile, charlar, o pasar la fiesta en compañía.
 

 
 Aunque este entusiasmo y seguimiento por parte del público también se le puede atribuir a la productora. Vía la red social, impulsan publicaciones que informan sobre la vestimenta, costumbres y bailes que se desarrollan durante la noche. “La vez pasada practiqué la coreografía que habían subido al grupo”, contó María Lino, una de las personas que concurre a las galas desde la segunda edición.   
 A partir del anuncio de estas distintas noches –con una anticipación de cuatro o cinco meses-, los fanáticos arman o alquilan sus vestimentas, moldean sus personalidades y se ponen la máscara para toda la noche. “Esto es lo que nos parece interesante del evento. Es una puesta en escena muy lograda y todos se sumergen en ese mundo”, acotó Romina Trupa, encargada de la dirección general del espectáculo. 
“El año que viene tenemos pensado en seguir realizando las mascaradas pero con una historia con cierta continuidad”, adelantó Victoria Fretes. Siempre rondando el renacimiento y el romanticismo, Obturia se encarga de aglutinar diferentes agrupaciones artísticas de artes medievales y modernas para moldear una historia que le da sentido a los distintos eventos. “En la primera gala, nos fuimos para el mundo de Alicia en el País de las Maravillas. Esta vez, fue el renacimiento y una obra dramática de quién ocuparía el trono”, agrega sin dar más pistas. Como en sus noches, dejó la intriga por conocer las historias que vienen.
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UN DISEÑO FUERA DE ÉPOCA
Por Carolina Villagra (@carovfc_eter)
 
La noche viajó en el tiempo; se vistió con ropas de terciopelo, raso y telas de diferentes texturas. La diseñadora independiente, Rini, fue quien plasmó su arte en La Noche de Máscaras – La Gala del Bufón, y se encargó de confeccionar los trajes de los cinco protagonistas de la obra de la fiesta temática renacentista.
“Es la primera vez que Obturia- el estudio fotográfico que organiza la gala– me convoca como vestuarista en este evento. Me llevó tres meses hacer los trajes del Bufón, la Condesa, la Artista y el Caballero, que son los personajes principales”, contó Rini.
 

 
Los disfraces más vistosos fueron los del Bufón, quien vistió un traje típico con mangas caídas de terciopelo con franjas amarillas y bordó, calzas al cuerpo, zapatos y gorro de arlequín en los mismos tonos. El otro fue el de la Condesa, que lució un vestido largo con corset negro, combinado con rojo sangre y una capa exuberante en los mismos colores. Todo confeccionado con tafeta y raso. 
“Los trajes son bastante costosos a nivel económico porque llevan mucha tela y trabajo. Yo tengo el taller en mi casa pero hay cosas que tuve que mandarlas a coser afuera porque no llegaba”, detalló la vestuarista. Además, en algunos casos, fue ella misma quien fabricó las telas para darle exclusividad y su propio sello artístico.
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LOS ENCARGADOS DE LA MUSICA
Por María Laura Guzman (@lolaguzmanok)
 
Una combinación perfecta entre lo onírico y lo real. En las fiestas renacentistas, el tiempo se detiene y la sensación de limbo atemporal comienza a apoderarse de la gente. Los vestuarios y el glamour nocturno se funden junto a la música, pensada exclusivamente para este evento.
DelusionGlitch es la banda formada por Emiliano Torti y Rodrigo Fernández, ambos músicos. Se conocieron hace tan sólo dos meses y decidieron crear sonidos especiales para esta clase de fiestas. “DelusionGlicth es una mix de música pop, clásico y electrónico. Sería algo así como una fusión de irrealidad y falla tecnológica, por eso la denominación glitch”, explica Torti.
Efectivamente, la propuesta del dúo es un viaje musical, que a través de la ruptura y la fusión de sonidos de diferentes géneros, lleva al público a transportarse a cualquier fiesta del siglo XVI. Esa es la premisa de Emiliano Torti y Rodrigo Fernández, que seguirán musicalizando los encuentros temáticos de las noches extravagantes de Buenos Aires. 
 
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OTRAS FIESTAS QUE GANAN TERRENO
Por Martina María Bondone (@MarBondo)
 
Como ciudad cosmopolita, Buenos Aires alberga centenares de culturas y movimientos que saben convivir en las calles porteñas y convergen en las fiestas temáticas. Allí adolescentes y jóvenes rinden homenaje a sus gustos y formas de vida.
La Bizarren Miusic Parti empezó ocho años atrás como una fiesta de culto para aquellos que querían disfrutar la música popular de los ’80. “Ahora la gente se suma por curiosidad y se arma un ambiente especial, para divertirse sin hacer bardo y escuchar buena música, como Vilma Palma y Locomía”, cuenta Florencia Butta (30), quien concurre a cada edición de la Bizarren sin importar los cambios de locación que sufre el evento mensualmente.
Para Mónica Gardyn (25) el animé es un mundo totalmente diferente, considera que la gente ajena al movimiento muestra cierto recelo hacia él. Todos los años asiste al Animé Friends, el evento más grande de cultura japonesa en Argentina, donde se presentan artistas orientales además se encuentran cómics e historietas de manga que no se consiguen en el país.
La KPOP REVOLUTION es una fiesta dedicada a la música coreana, con competencias de baile, de disfraces y stands para la compra de artículos. Se realiza mensualmente y Carolina Gabaldón (27) no se pierde ninguno de los encuentros: “Desde chica he consumido la cultura oriental y me gusta asistir a eventos para disfrutar diferentes aspectos de la tradición de estos países”.

OPERACIÓN RETORNO

OPERACIÓN RETORNO

La historia de dos argentinos que viven con sus familias en Siria, un país devastado por una guerra civil que ya lleva dos años. Ambos comparten un objetivo: conseguir los documentos para regresar al país y escapar del horror.
Por: Andrea Blumtritt, Paula Amatista (@PaulaAmatista), Úrsula Asta (@ursuasta), Sandra Acosta (@sandraleda) y Erika Silva ( @7Erika)
 
“Nunca me imaginé que iba a intentar por todos los medios volver a Buenos Aires. Cada vez que hablaba con mi hermana o mi mamá, les repetía que estábamos muy bien acá, incluso después de que enviudé. Pero ya no podemos seguir así. Casi no dormimos. No tenemos casa y vamos de un hotel a otro, rogando que no vuelen en pedazos con el próximo coche bomba”. Alejandro H. es argentino. Nació en Capital Federal en 1964 y hace 25 años decidió visitar el país de sus progenitores, Siria. Allí conoció a Eljassa, con quien se casó y tuvo dos hijos: Mahmoud y Mahamed, quienes hoy tienen 22 y 18 años respectivamente. Alejandro, que apenas llegó a Siria consiguió un trabajo como cadete y así fue asentándose en ese país, nunca pensó en volver a Argentina, solo para alguna que otra visita ocasional. Pero desde hace un mes es lo único que quiere.
Nadie decide o elige su lugar de nacimiento. La mayoría de las veces esta potestad la tienen los padres y casi siempre esto sucede en el país donde ellos viven. Así se obtiene la nacionalidad y, con ella, todos los derechos y deberes que conlleva ser ciudadano de un Estado. Pero muchas veces la vida tiene caminos diferentes y entonces cualquier persona puede terminar viviendo en otro país, enfrentándose a todos las complicaciones que eso significa. Hoy, para muchos argentinos, sin importar el motivo original que hubieran tenido al momento de migrar a Siria, significa vivir bajo fuego, vivir en peligro constante, vivir una guerra civil que ya dejó más de 100 mil muertos (ver Un conflicto…).
Ese es el caso de este argentino, de Alejandro, quien además asegura que el problema es que sus hijos nunca tuvieron documentos argentinos. Y ahora tampoco tienen los sirios. “En el consulado argentino en Líbano están haciendo todo lo posible por conseguirles documentos de emergencia a los chicos, pero al no tener ningún papel de ellos se hace más complicado todavía”, expresa preocupado. Su posición es difícil. Él puede salir del país casi sin inconvenientes, pero sus hijos no pueden moverse. Y el ser mayores de edad también dificulta que se los traslade bajo un mandato de “patria potestad”. Desde Buenos Aires, Amalia y María Delia, hermana y madre de Alejandro, están también desesperadas por la situación. Amalia, con una voz acongojada, relata: “La última vez que hablé con Ale no sabían dónde iban a parar. No tiene casa y cada vez que cruza al Líbano tiene que dejar a los chicos. Y tiene miedo de no volverlos a ver”, y sigue: “Mi mamá no para de llorar y yo no quiero contarle todo. Sin embargo en el consulado son bastante confiados y piensan que todo se puede resolver vía el ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) o Naciones Unidas. Yo no lo sé. No entiendo nada y tengo miedo”.
 

Foto: AFP
Desde el inicio de la actual crisis en Siria, la Cancillería argentina ha prestado toda la asistencia necesaria a los compatriotas que residen en ese país, tanto en la evacuación para los que así lo desearon, como a los que decidieron permanecer en ese país. Esa es la situación de la señora Palmira B, que no fue la excepción. Jubilada y residente en Siria, tiene cuatro hijos adultos de nacionalidad siria, argentinos por opción, y ocho nietos sirios.
La familia B posee pasaportes sirios pero, dadas las actuales circunstancias, la tenencia de los documentos argentinos les facilitaría sus desplazamientos a países occidentales. Es por ello que Palmira se puso en contacto con las autoridades consulares. Su idea es salir de Siria, junto a sus nietos residentes en Damasco (son tres) y las nueras de dos de sus hijos: del que recientemente se traslado a Egipto y del que vive en Damasco, capital de Siria. “Yo le expliqué a la señora cónsul que una vez que termine con mis trámites personales, materiales y familiares concurriré, con mis nueras y nietos a la Embajada argentina en Beirut, capital de Líbano, a fin de que me entreguen los pasaportes correspondientes”, relata tranquila Palmira. Sin embargo, según indicaron sus nueras, ellas no quieren viajar a Argentina, sino que desean irse a Egipto. “Está claro que no entienden que Egipto es lo mismo, que no podemos quedarnos acá. Por eso yo le dije a la señora Cónsul que le estoy sumamente agradecida por las gestiones”, plantea Palmira y continúa: ”Estoy tomando todos los recaudos para salir de Siria e intentar convencer a todos mis hijos y nueras de trasladarse a la Argentina o permitir que los nietos que se encuentran en Damasco (tres de los ocho) viajen conmigo”.
 
Un conflicto que comenzó en 2011
La “Primavera Árabe” tuvo su primer estallido mediáticamente conocido en Túnez en 2009 y desde allí fue extendiéndose a otros países como un reguero de pólvora. En 2011 la guerra civil se desató en Siria y en lugar de menguar ha recrudecido cada vez más.
En el marco del debate internacional sobre la situación en Siria y los últimos enfrentamientos, el presidente norteamericano Barak Obama sostuvo que “nadie pone en duda que se usaron armas químicas” y agregó que “si Estados Unidos no actúa, el régimen de Al Assad no verá razón para dejar de utilizar armas químicas”. El gobernante sirio Bashar Al Assad niega haberlas utilizado y acusa de su uso a la insurgencia, relacionada con distintos grupos políticos y religiosos, que desde hace más de dos años lucha por derrocarlo, en un sangriento conflicto armado que ya dejó más de 100.000 muertos, según la Organización de Naciones Unidas.
A su vez, el presidente ruso, Vladimir Putin, declaró que la iniciativa ofrecida al país árabe para que ponga su arsenal químico bajo control internacional tendrá éxito sólo si Estados Unidos y sus aliados renuncian a atacar Siria.
Política internacional aparte, Siria hoy es un país devastado. Allí, en medio de una calle donde días, semanas, meses antes los niños jugaban para después entrar a sus hogares, hoy sólo se ven las ruinas de las casas que albergaban a estas familias. Son pocos los que aún las habitan. La mayoría de la población civil de Siria abandonó sus hogares y está migrando. Más de 1.500.000 ciudadanos han llegado al Líbano como refugiados y se estima que otros tantos lo han hecho a Egipto y Arabia Saudita. De todas formas, millares de sirios todavía se encuentran dentro de las fronteras del país, sólo trasladándose internamente, huyendo de los bombardeos y disparos, esperando poder volver a lo que un día fue su hogar, o a lo que quede de él.