NO ESTAMOS TODOS


Hace unos años, Nilda Eloy, integrante de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos y compañera de militancia de Jorge Julio López, dijo que “el viejo desapareció cuatro veces: en dictadura, en democracia, en el expediente judicial y por último en los medios”. No se equivocó. Y ahora, al ver en la ciudad de Buenos Aires la dimensión de marcha al cumplirse 10 años de su desaparición, se podría sumar una quinta: en las calles.

El Encuentro Memoria, Verdad y Justicia había convocado para ayer a una movilización desde el Congreso de la Nación hasta Plaza de Mayo. Se esperaba una mayor participación al cumplirse diez años de la desaparición del testigo clave en el juicio contra el genocida Miguel Etchecolatz y en rechazo al retroceso en la política de derechos humanos del gobierno de Mauricio Macri.

14368718_526794850856835_5398249845469299274_n

A unos metros de la columna pirncipal, con su bandera colorada, estaba el Colectivo Lohana Berkins. En la delantera se ubicó Lara Bertolini, referente de la agrupación. “Reclamamos que se aclare este tema y también demostramos que no nos encerramos solo en los hechos ocurridos a travestis, sino que nos solidarizamos con las problemáticas de nuestro pueblo”, subrayó. También repudió la iniciativa del gobierno nacional: “Me sorprendió. No me parece que se tengan que presentar como querellantes y, sobre todo, ellos (por la gestión de Cambiemos). No deben tomar estas banderas”.

Mientras la marcha avanzaba por Avenida de Mayo, en sentido a Casa de Gobierno, entre cánticos se podía ver que los containers, paradas de colectivo, medidores de gas y bocas de subte tenían imágenes de López. Esto se debe a la iniciativa del fotógrafo Gerardo Dell’Orto que invitaba por medio de las redes sociales a empapelar la ciudad con fotos del testigo que había declarado en 2006 cómo, por orden del represor Miguel Etchecolatz, torturaban y asesinaban a Patricia Dell’Orto, la hermana del autor de esa fotos.
“Como a los nazis/ les va a pasar/ adonde vayan los iremos a buscar”, se escuchó durante todo el recorrido. Pero en la esquina de Avenida de Mayo y Bolívar sonó con más fuerza. Un fragmento de audio de la declaración de López en el juicio motivó a las organizaciones a cantar con más énfasis y con los puños en alto. Un retrato de un pueblo que no olvida, no perdona ni busca reconciliarse.

14368718_526794850856835_5398249845469299274_n

Otras agrupaciones que participaron fueron el PTS, la CTA Autónoma, el Partido Comunista Revolucionario (PCR), la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), el MST, el Frente de Izquierda y el MAS.
En la Plaza de Mayo, sobre un camión, montaron un escenario desde el que diferentes oradores le recriminaron al kirchnerismo haber hecho “poco y nada” para que Jorge Julio López apareciera, y remarcaron que de este nuevo Gobierno no esperan mucho.
“En la denuncia y en el reclamo de nuestro pueblo hemos recibido como única respuesta el silencio de la impunidad, el silencio de la complicidad”, se escuchó y Rubén Cabot, integrante de Trabajadores y Delegados de los ´70, que estaba junto a sus compañeros agregó: “Con el macrismo no tengo perspectivas de que se avance en la causa; no la tuve antes, menos la voy a tener ahora. Sabemos con quién tratamos, esta gente viene por todo”.
Entre los manifestantes “sueltos” estaba Graciela Lemes, quien con la misma postura de los oradores consideró: “La causa no va a avanzar. Si no se hizo nada antes, ahora menos. Estamos en un retroceso en las políticas de derechos humanos. Es de terror que (desde el Estado) se quieran presentar como querellantes”.
La aparición de López no fue el único reclamo. También exigieron, entre otras demandas, la apertura de todos los archivos de la dictadura y la restitución de los nietos a los que le falta recuperar su identidad.
Antes de terminar el discurso hubo un reconocimiento para las Madres de Línea Fundadora: “Acá están las Madres que se mantuvieron como luchadoras consecuentes. No han dejado de marchar ni hacer la ronda de la resistencia. Nunca cambiaron la lucha por el silencio”.
Alrededor de las 17, la mayoría de las columnas habían desconcentrado. Por los parlantes aún se escuchaba la declaración de López. En uno de los bancos verdes de la Plaza quedó un cartel: “¿Dónde está?”

Leave a Comment


Your email address will not be published.