En el último minuto de adición, Alemania les recordó a todos quién es el campeón vigente: con un gol de tiro libre de Toni Kroos, selló la remontada 2-1 a Suecia y se aseguró no depender de otros para meterse en la siguiente ronda de Rusia 2018.

Por Darío Musa

Alemania estuvo a un puñado de minutos de extender la maldición que pesa sobre los campeones del Mundial desde hace ocho años. Desde Sudáfrica 2010, los ganadores de la última Copa del Mundo han quedado eliminados en la fase de grupos de la siguiente edición del torneo: Italia se consagró en 2006 y quedó última en su grupo cuatro años después, cuando España consiguió su primera copa; la Roja, en Brasil 2014, se despediría en la segunda jornada.

En el primer cuarto de hora, la selección teutona fue una furia. Desbordes por derecha, centros por izquierda. Del lado sueco, puros rechazos. Manuel Neuer tuvo que interferir en una única oportunidad cuando le tapó un mano a mano a Marcus Berg con la ayuda de un buen cruce de Jérôme Boateng. Pero la historia del partido viró con dos golpes y en menos de cinco minutos. El primero lo recibió Sebastian Rudy, que tuvo que ser reemplazado por Ilkay Gündogan después del impacto que padeció su cara por parte de un rival. El segundo lo dio Ola Toivonen al equipo de Löw: a los 32, tras un pase entre líneas de Viktor Claesson, el delantero del Toulouse francés paró la pelota con el pecho y se la picó a Neuer para marcar el uno a cero.

Alemania no pudo empatar sino hasta el inicio del complemento, cuando Marco Reus, con el muslo izquierdo, empujó la pelota adentro del arco de Robin Olsen. Ahí fue cuando los teutones sacaron la chapa de campeón, con Kroos a la cabeza. El jugador de Real Madrid mejoró y también lo hizo el equipo: siete ocasiones de gol y un tiro en el palo: Y todo con un jugador menos por la expulsión de Boateng a los 36 minutos por doble amarilla.

Hasta la última jugada del partido, el empate parecía el destino inexorable, uno que le convencía a Suecia Pero apareció la derecha del cuatro veces campeón de Champions League. Faltando veinte segundos para que se cumplieran los cinco de adición que había dado el árbitro polaco Szymon Marciniak, Toni Kroos hizo partícipe a Reus de la jugada de tiro libre que sorprendería a todo Sochi. El volante acarició la pelota y ésta, contenta ante el mimo, se clavó en el ángulo izquierdo de Olsen. Los gritos de una hinchada alemana eufórica se extendieron lo suficiente para tapar el pitazo final, que decretó el primer triunfo de Alemania en Rusia.

Los últimos dos partidos del Grupo F, que se jugarán el miércoles próximo, podrían arrojar un triple empate al cabo de la jornada y forzar la definicion de los clasificados por diferencia de gol o cantidad de amonestaciones y expulsiones. La Selección alemana jugará contra Corea del Sur en Kazan y México, frente a Suecia en Ekaterimburgo.

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