Son las 14 de un lunes y él está. Detrás del vidrio transparente, con una tasa de café a su lado espera como un abuelo a su nieto. De pronto Humberto Maschio...
Son las 14 de un lunes y él está. Detrás del vidrio transparente, con una tasa de café a su lado espera como un abuelo a su nieto. De pronto Humberto Maschio...