“Jugar un mundial es un sueño”

Waldo Ponce es un exjugador de fútbol que la mayoría de su carrera la hizo en Chile. Llegó a jugar en el equipo nacional dirigido por Marcelo Bielsa. Fue parte del Mundial de Sudáfrica, en 2010. El club donde mejor rendimiento tuvo fue en la Universidad De Chile, donde ganó 4 campeonatos, jugó 149 partidos y anotó 8 goles. También tuvo  un paso exitoso por Vélez donde jugó dos temporadas y consiguió el campeonato del año 2009.


Su paso por el exterior no fue muy bueno. En la temporada 2003/2004 llegó a préstamo al Wolfsburgo desde Universidad con una opción de compra por 400 mil euros. Sólo llegó a jugar 262 minutos siendo titular un solo partido. Luego tenía una nueva oportunidad en la temporada 2010 pero jugó nada más que dos partidos.

Waldo tuvo un gran recorrido en la  selección de Chile. Estuvo convocado una vez, en el año 2004, pero no participó, y su debut tuvo que esperar hasta el 27 de abril del 2006, cuando sería titular en un amistoso ante Nueva Zelanda. Incluso fue el capitán del equipo.

Fue un fijo en la selección de Chile dirigida por Marcelo Bielsa y disputó el Mundial 2010 y la Copa América del 2011. Jugó 42 encuentros. Una lesión en el tendón de aquiles lo marginó de su gran nivel y no pudo volver con la S.

¿Cómo es jugar un Mundial ? ¿Qué diferencias hay respecto de un partido de torneo local, por ejemplo?

Jugar un Mundial un sueño, es algo que desde niño uno no lo piensa y yo, que tuve la suerte y el privilegio de haber disfrutado de algo así, ahora lo valoro. El partido se vive, creó yo, de una manera que es diferente, sea por el ambiente que se genera o  la expectativa de todo el equipo de  tu país y de repente te da un poco de ansiedad, un poco de nervios, pero después al momento de empezar a jugar eso ya se pasa y bueno ya no queda nada más que hacer bien tu trabajo y disfrutar.

¿Hay algo que te sorprendió de Sudáfrica, en 2010?

Lo que me sorprendió de Sudáfrica era la alegría de la gente. Nosotros no concentramos en grandes hoteles, estuvimos en una parte súper especial donde la alegría de la gente al  poder ayudarnos o las veces que llegamos de los partidos nos recibían cantando y bailando entonces eso me sorprendió mucho.

¿Cómo fue jugar contra España, que resultó campeón?

Jugar con el que sería el campeón del mundo no fue fácil,  siempre que tengo que enfrentar a grandes jugadores o equipos para mi es un desafío. Antes de la expulsión fue un partido parejo y  le pudimos dar pelea a España, pero  bueno después de una expulsión perdimos mucho territorio aunque fue una linda experiencia.

¿Te dió bronca o dolor perderte el partido contra Brasil por acumulación de tarjetas?

Sí, claro, cómo no. No poder jugar partidos tan importantes, claramente genera frustración. Uno empieza a  pensar el  por qué de la tarjeta que le mostraron, pero, bueno, así es  el tema y hay que asumir un poco la responsabilidad por esas amarillas.

¿Qué recuerdo te quedó del Mundial?

Del Mundial me quedo con lo logrado, haber cumplido el sueño, ser un privilegiado de mi país, ser considerado en esa Selección, una gran Selección,  de grandes personas y buenos futbolistas.

¿Cómo fue tener a Bielsa de técnico?

Un privilegio. Para mí un buen técnico es el que te saca provecho de toda tus condiciones y  creó que Bielsa hizo eso, aunque también uno tiene que responder un poco a esa confianza que le dan, además. No es fácil jugar tampoco en un equipo de Bielsa, pero lo más lindo que recuerdo también fue su cuerpo técnico y la gente que está detrás suyo, siempre una una gran Selección no está solo por los jugadores sino que toda la gente que la rodeaba, y Bielsa era la cara o la persona al mando en realidad de todo eso.