“Fue un sueño cada paso que di con la selección”

Capitán de la Selección argentina de fútbol de salón, Maximiliano Rescia (34 años) juega actualmente en el Anderlecht de la liga de Bélgica. Pinocho fue el club donde creció y se destacó en la liga Argentina. Llegó a la sede de Manuela Pedraza al 5100 con 15 años y debutó en Primera a los 17. Ganó títulos en 2005, 2006, 2007 y 2008, cuando se fue a jugar a Europa. Jugó en las ligas de Italia y España, donde obtuvo más títulos. Con la Albiceleste fue campeón de la Copa América en 2012 y 2022. Jugó 4 Mundiales. Obtuvo el título en Colombia 2016 y fue subcampeón en Lituania 2021.


¿Qué se siente representar a la Selección Argentina en un Mundial?

Hoy por hoy es una responsabilidad, una mezcla de responsabilidad y orgullo. Tengo la suerte de haber participado en cuatro mundiales, el primero en 2008. Entonces el primero tal vez lo tomé más como una experiencia, con más nervios, más mirándolo ya en ese momento más como un reto personal. Haber llegado a jugar un mundial tan joven, con 19 años, era para mí algo increíble haber llegado casi a lo máximo con tan poca edad. Después con el tiempo y con el correr de los mundiales lo fui tomando de otra manera hoy y lo que te digo es una responsabilidad, un orgullo representar a toda la gente que viene detrás nuestro, que sigue el deporte y lo que se transformó el deporte. Así que hoy te lo puedo definir así.

¿Qué te generó escuchar el Himno dentro de la cancha ?

Para mí escuchar el Himno siempre que juego en la selección, en los más de 180 partidos que llevo, casi 200 en competencias internacionales, siempre, donde sea, la parte del mundo que sea eso es como estar en mi país por un ratito estando en cualquier parte del mundo. Para mí ese momento es trasladarme a mis raíces, trasladarme a donde salí, donde nací, donde crecí, donde espero muy pronto volver, donde es mi lugar. Así que escuchar el Himno es el ratito ese dónde me lleva por 3 o 4 minutos a casa.

Tras ganar el Mundial 2016 en Colombia ¿qué sentís cuando un argentino te reconoce y te dice “hola campeón”?

Ser campeón del Mundial cambió todo. Cambió la historia, al menos en nuestro país, también en el resto del mundo. Me pasa lo mismo en España, que es una potencia mundial hace muchísimas décadas y te reconoce como un campeón mundial. Mismo los compañeros o gente que está a mi par, digamos. Siempre trato de tomarlo con naturalidad, con parte de lo que me tocó vivir y con  normalidad. Creo que con el tiempo tomaré dimensión de lo que fue y lo que es, pero bueno creo que cambió todo ahí mismo. Justamente hablaba con una persona que se había hecho un tatuaje de también una fecha importante nuestra en el mundial y cosas que hace unos años eran impensadas. Haber sido campeón del mundo cambió todo, y sobre todo también el post campeón de mundo, creo que a partir de ahí es donde nació realmente el salto nuestro. Muchos piensan que todo terminó ahí en el Mundial y yo creo que fue todo lo contrario, que nuestra historia empezó ahí. Ahí empezó el deseo, la ilusión, los flashes estaban mucho más cerca. Empezaron a ver el deporte, a reconocer el deporte por gente importante y también muchísimas personas que seguían el deporte y otras que no. El poder haberle dado continuidad, por casi 6 años, después de ese mundial es algo que es muy difícil. Sí que tomó dimensión de la dificultad de lo que fue, durante 6 años seguidos jugando todas las finales, ganar otra copa América,  ganar otras eliminatorias y llegar a otra final del mundo, perder la final. Fuimos sub campeones del mundo, pero volver a jugar la final del mundo, de los últimos mundiales Argentina jugó las dos finales, fue finalista en las dos ediciones, es algo que no hace nadie ni lo hace cualquiera. No lo hizo Brasil, ni España, no lo hizo Portugal, no lo hizo nadie. Entonces creo que más allá de la importancia del 2016, creo que también es así igual importante de la continuidad que le dimos.

¿Tenías algún hobby, cábala o costumbre en cada Mundial?

No, en mundiales no tengo. Mi hobby como jugador, en cualquier partido que enfrentó, tengo mis cosas personales pero no las cambio. Son iguales que en un Mundial, que para un partido de liga, que para una copa, que un partido para la Selección. Así que más o menos las cábalas son las mismas, las costumbres son las mismas y trato de tomar esos partidos con naturalidad, que es la única forma de no volverse loco. Uno tiene que mantener la cabeza fría, el corazón caliente y no voy a cambiar lo que soy en ese momento, sino estaría equivocado.

¿Qué es lo que más se destaca de esta Selección en los Mundiales?

Y está Selección en los mundiales da un plus. Da ganas, motivación de querer ganar más que lo demás, de llevar nuestra bandera con orgullo por el mundo. Estamos todos muy arraigados a nuestra bandera, a nuestro lugar, nuestro país. Salimos a defender lo que somos con uñas y dientes. Si alguien nos gana, bueno es parte del deporte, pero en nuestra esencia está dejar la vida en cada pelota. Creo que los partidos los jugamos de esa manera. Hacemos que los rivales, también entre comillas, sufran todo eso y el estar luchando 40 minutos, a veces con más armas tácticas, otras menos, pero siempre con la motivación y el corazón por encima de todo.

¿Fue un sueño cumplido representar a Argentina en un Mundial?

Sí, sí, fue un sueño cumplido. Como te dije antes, cada Mundial lo viví de una manera diferente, completamente diferente. Son cada 4 años, entonces también te da un proceso en esos años en los que el jugador va modificando su forma, no solo de jugar sino de pensar, de analizar las cosas, la cabeza. Entonces cada uno lo puede ir viendo de distinta manera. Soy un privilegiado de haber estado 16 años en la élite del deporte, en la élite de la selección, en la élite mundial. Los últimos seis o siete años, dejar a Argentina y mantener sobre todo a Argentina en lo más alto. Espero que así sea hasta el último día que me pongas la camiseta. Sí que fue un sueño, en su momento, fue un sueño también salir campeón del mundo y fue un sueño también el volver a repetir una final mundialista, con todo lo que implicaba eso detrás. Con toda la presión que había, con toda las ganas de  mucha gente tenía que nos vaya bien y otras que no. Así que fue un sueño cada paso que di con esta Selección.