Seguinos

GÉNEROS

Once femicidios y contando: el mes rosa teñido de rojo

En octubre de 2025, una mujer era asesinada cada 28 horas en Argentina. Mientras, los programas de asistencia del Estado están prácticamente disueltos. Ser mujer es vivir con temor en nuestro país. 

Créditos: Guido Piotrkowski

El “mes rosa” comenzó teñido de rojo. Once femicidios en menos de dos semanas. Cada 28 horas, la inacción del sistema judicial se cobró –al menos– una vida. Y, de acuerdo con el Observatorio de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá), fueron 196 mujeres las que corrieron este destino atroz en lo que va del año -escalando a 231 en noviembre-.

La secuencia fatal inició con casos hipotéticos: dos compañías petroleras publicaron en la red social TikTok videos de “la de marketing” metida en una bolsa de consorcio. Pese a las disculpas públicas, esa broma de mal gusto fue la antesala de un escenario que se presentó días después. 

Lara Gutiérrez, Brenda del Castillo y Morena Verdi aparecieron sin vida en Florencio Varela. Bajo el pretexto de una “fiesta VIP con una paga de 300 dólares”, una banda narco las secuestró y filmó su muerte. En redes sociales, la mayoría de los comentarios rondaban sobre lo mismo: fue una vendetta, no un femicidio

Los focos giraron entonces hacia el motivo de la “narcovenganza” y la captura de los implicados. Pero nadie dudó de los casos posteriores. Luego, en octubre resonaron las muertes de Adriana Velázquez y su hija Mariana Bustos en Bahía Blanca; Daiana Mendieta en Entre Ríos; y Luna Giardina y su madre Mariel Zamudio en Córdoba. Las primeras pericias determinaron que hubo premeditación, es decir, ensañamiento.

En el caso de Giardina, las denuncias, perimetrales, el botón antipánico, no fueron suficientes. Su expareja Pablo Laurta cruzó el Río Uruguay en kayak, se tomó un remis –con el detalle de que mató y descuartizó al chofer en el trayecto–, y acabó con su ex y su madre con dos disparos, para luego huir con su hijo. El año anterior, una pericia judicial había determinado que Laurta “no era peligroso”. 

Sin embargo, el femicida publicaba en la red social X mensajes como “No hay futuro en una sociedad donde las mujeres tienen un estatus mayor al de los hombres”, al mismo tiempo que lideraba Varones Unidos, un grupo de derecha que buscaba “incorporar una perspectiva masculina a las discusiones de género”.

Estado cómplice de la violencia contra las mujeres

En este presente, las políticas estatales para proteger a las víctimas de violencia –como el Programa Acompañar, la Línea 144, la Ley Brisa, Acercar Derechos y el Registro Nacional de Organizaciones Sociales de Género– ya no se encuentran disponibles o van hacia ese rumbo. El Presupuesto 2026 prevé una reducción del 89% de los fondos destinados a las mismas.

“Formalmente se eliminaron del organigrama nacional todas las políticas públicas que teníamos para abordar la violencia machista. Es evidente que hay un aliento a no concurrir al Estado”, criticó Gabriela Sosa, directora ejecutiva de MuMaLá en diálogo con Página 12. 

Mientras tanto, la violencia avanza sin freno. MuMaLá estimó que hubo 758 intentos de femicidio en el transcurso del 2025. De las mujeres asesinadas, solo un 14% se atrevió a denunciar a su agresor. 

Los discursos de extrema derecha profundizan esta situación. Aseguran que la violencia de género es “algo del feminismo”, un “invento para aventajarse de los hombres” en el marco legal. El Gobierno nacional incluso anunció que eliminará la figura de femicidio del Código Penal, dado que “ninguna vida vale más que otra”. Pero, ¿acaso la premeditación, la extrema violencia y la misoginia tampoco tienen peso alguno?


*Estudiante de la carrera de Periodismo y Producción de contenidos a distancia.

Además en ETER DIGITAL:

La Ley Micaela, una conquista bajo amenaza

La Ley Brisa: una reparación que corre peligro  

Seguir leyendo
Si te gustó la nota, dejanos tu comentario

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más notas sobre GÉNEROS

GÉNEROS

Es tiempo de soltar la lengua: sobre la Colectiva Escritoras Patagónicas, Las Guachas y la poesía de Tamara Padrón Abreu 

Seguir leyendo

GÉNEROS

Cuando la pasión se apaga: Victoria Marín y los desafíos del fútbol femenino en Jujuy 

Seguir leyendo

GÉNEROS

Fuera del clóset dentro de la cancha: homofobia, machismo y masculinización en clave Olympo

Seguir leyendo

ETERDigital

Discover the thrill and excitement of online betting with 1win, your ultimate destination for a seamless and rewarding gaming experience.