A 25 AÑOS DE UN GRITO ATRAGANTADO: ¡SAN LORENZO, CAMPEÓN!


Desde 1974 hasta 1995 pasó mucho tiempo. En ese eterno período, el pueblo azulgrana vivió un verdadero calvario y hasta llegó a tocar fondo en 1981 con el descenso por primera vez de un equipo grande a la segunda categoría. La resurrección, el Nuevo Gasómetro y el título en 1995 son recuerdos imborrables para una hinchada que se merecía ese éxito.

Por Ignacio Miravalle

El campeonato Clausura 95 tuvo como protagonistas a San Lorenzo, dirigido por Héctor Veira, y a Gimnasia, bajo la conducción de Carlos Timoteo Griguol. Hasta la última fecha, ambos conjuntos tenían posibilidades de salir campeón: el Lobo, de conseguir su primer título local como profesional; San Lorenzo, de conseguir uno después de más de dos décadas sin trofeos y, encima con el detalle de haber sufrido un descenso en ese período. Claro que el club había sufrido además varios embargos por deudas, el cierre y posterior demolición del Gasómetro. También había logrado recuperarse y realizar la construcción del nuevo estadio sobre la Avenida Fernández de la Cruz.

La definición del torneo se trasladó a los estadios de Rosario Central, que recibía al escolta dirigido por el Bambino, y al Bosque de La Plata, donde el local enfrentaba a Independiente. El equipo de Griguol superaba en un punto al de Veira en las posiciones y dependía de sí mismo. 

Ya desde la inauguración del estadio el 16 de diciembre de 1993, la afición azulgrana sentía que ese nuevo estadio no era su casa, porque la verdadera se la habían sacado el 2 de diciembre de 1979 cuando el Viejo Gasómetro había cerrado sus puertas para dar paso luego al supermercado Carrefour. Sin embargo, la barriada de Boedo estaba esperanzada con este 1995 en lo futbolístico. No obstante, un par de fecha antes del final, una derrota en cancha de Vélez dejó al equipo de Veira como escolta del Lobo. Y así llegaron a la jornada definitoria.

En la tarde de Rosario, Claudio ‘el Pampa’ Biaggio y Esteban ‘el Gallego’ González saltan más que Federico Lussenhoff.

El partido en Arroyito estuvo cargado de emociones, Neto había errado un penal en el segundo tiempo y llegaban voces de que Gimnasia lo perdía en La Plata gracias a ese inolvidable gol de la Chancha Mazzoni para Independiente. En el minuto 32, Paulo Silas mandó un centro, Esteban González se elevó y estampo un cabezazo inolvidable, el que le dio la victoria y el título tan anhelado a San Lorenzo. 

Norberto Ortega Sánchez, volante histórico de San Lorenzo, integró ese plantel campeón y además es hincha del club. En diálogo con ETER Digital, contó que ese día estaba muy nervioso, más que nada porque era una final. “Me comí un gol que habitualmente hacía. Eso es por los nervios”, dijo el Beto. “Cuando el árbitro pitó el final fue como tocar el cielo con las manos”, aseguró el talentoso enganche.

El 25 de junio se cumplirán 25 años desde ese inolvidable festejo sanlorencista. Desde ese momento, el Ciclón vivió muchos momentos de felicidad: 3 títulos internacionales (Mercosur 2001, Sudamericana 2002, Libertadores 2014) y títulos locales (Clausura 2001, Clausura 2007, Torneo Final 2013 y Supercopa Argentina 15); además podría sumarse la Promoción en 2012 ganada frente a Instituto. Sin embargo, esa celebración del 95 siempre tendrá un lugar especial en el corazón de Boedo.

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