Argentina 2011: el sueño frustrado

El domingo 13 de junio comienza en Brasil la Copa América 2021, donde la Selección de fútbol de Venezuela, con José Peseiro a la cabeza, buscará superar la hazaña conseguida en el certamen continental una década atrás: el histórico cuarto puesto.

Si hay un torneo que los seguidores de la selección vinotinto recuerdan es la Copa América de 2011 disputada en nuestro país. En aquella ocasión, el conjunto venezolano tuvo su mejor participación en la copa al alcanzar las semifinales y estuvo cerca de llevarse el trofeo continental por primera vez en su historia. Los criollos, entonces comandados por Cesar Farías y capitaneados por Juan Arango, se salieron del guión para convertirse en el dream team del fútbol venezolano.

Ubicado en el grupo B, junto a Brasil, Ecuador y Paraguay, la Vinotinto inició su participación en el torneo con un empate sin goles ante la Verdeamarela, para luego derrotar a su par ecuatoriano por la mínima. En el tercer encuentro igualó 3 a 3 con Paraguay, resultado que le valió para sellar en el estadio Padre Ernesto Martearena su pase a la segunda ronda de la copa, con cinco unidades.

Venezuela volvió a disputar los cuartos de final, tal como había hecho en 2007 en su país. En esa nueva ocasión el rival fue el duro seleccionado de Chile, en el estadio Bicentenario de San Juan. Tras 34 minutos de juego, donde ambos conjuntos buscaron imponerse sin éxito, una falta de Gary Medel terminó en tiro libre en favor de los criollos. El centro de Juan Arango encontró en el punto penal a Oswaldo Vizcarrondo, que abrió de cabeza el marcador del partido. En la segunda mitad, el chileno Humberto Sauzo, logró el empate parcial, sin embargo, nadie contaba con que esa noche la historia la escribiría Venezuela. A diez minutos del final, Gabriel Cichero conectó un rebote junto al primer palo, decretando así el 2-1 definitivo y la gran sorpresa: la Vinotinto eliminó a La Roja y se metió por primera vez en semifinales de Copa América.

El próximo rival era Paraguay, conjunto con el que había igualado en el partido final de la fase de grupos. La Albirroja venía de eliminar a Brasil, campeón defensor, por lo que el conjunto dirigido por Farías supo que estaría ante una difícil tarea en aquella impensada semifinal. El duelo fue de alto voltaje, pero la fortuna no le sonrió a los seleccionados. El árbitro Francisco Chacón dio por terminado el tiempo reglamentario con el marcador en cero, por lo que el boleto a la gran final se definiría desde el punto penal. La eficiencia guaraní en esta instancia, y el tiro de Franklin Lucena atajado por Justo Villar, llevó a la Vinotinto a caer en la serie por 5-3. El sueño venezolano había llegado a su fin, pero los criollos querían despedirse a lo grande. El podio estaba a 90 minutos de distancia.

El Estadio Único de La Plata fue el escenario en el que Renny Vega; Roberto Rosales, José Manuel Rey, Oswaldo Vizcarrondo, Gabriel Cichero; Tomás Rincón, Luis Manuel Seijas, Yohandry Orozco, César González, Nicolás Fedor y Giancarlo Maldonado salieron en busca del tercer puesto ante Perú, pero la suerte, una vez más, no estuvo de su lado. Los criollos cayeron por 4-1, con gol de Juan Arango en su último partido como capitán. A pesar de la tristeza por no haber alcanzo el objetivo, los de la Vinotinto fueron recibidos en casa como “campeones sentimentales” por miles de hinchas y el presidente Hugo Chávez.

De aquel plantel hoy quedan Salomón Rondón, Tomás Rincón, Roberto Rosales y Alexander González, jugadores que servirán como puente entre el equipo que pasó a la historia una década atrás y el plantel actual, que buscará el éxito en una nueva edición de Copa América.