CHA CHA CHA, CULTO TELEVISIVO

Cuando un político gana una elección por amplia mayoría, a los pocos años de gestión resulta que nadie lo votó. Con Cha cha cha pasó al revés: el programa medía pocos puntos de rating, lo que ocasionó su cancelación en 1997, sin embargo hoy es un programa de culto. Si uno pregunta, ahora todos dicen que lo veían.