Colombia conquistó América

Hace 20 años se jugó una Copa América que no se tendría que haber realizado por los conflictos sociales y políticos que azotaban a Colombia. Sin desprestigiar el título obtenido en su propia tierra, pero al no contar con Argentina por los problemas de seguridad y tampoco con el mejor equipo brasileño, la atracción por el evento fue menor.

La situación que envolvió al país local en la previa a la copa empeoró, Colombia pasaba por un conflicto de índole bélico interno en la cual se encontraba en una lucha con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El año comenzó movido, ya que el 11 de enero un coche bomba explotó frente a un centro comercial provocando seis muertos y 100 heridos en Medellín, sede del grupo C que integraba Argentina. Los próximos atentados fueron a comienzos de mayo, cuando explotó un coche bomba en la puerta de un hotel en Cali y el 19 de del mismo mes otro coche estalló en Medellín, cerca de la Federación Colombiana de Fútbol, ocasionando ocho víctimas fatales. Días más tarde la policía encontró explosivos en las ciudades de Bogotá, Itagüí, Bello y Barrancabermeja pudiendo haber sido una catástrofe. Por último, el 25 de junio la FARC secuestró a Hernán Mejía Campuzano, vicepresidente de la Federación Colombiana de Fútbol, aunque días más tarde lo soltaron, esto demostró que no se tendría que haber jugado allí.

Con el visto bueno de la Conmebol la competencia comenzó el 11 de julio dando como principal candidata a la selección colombiana. El camino de los cafeteros fue exitoso, ya que logró ganar todos los partidos en la competencia y a su vez logró un récord, mantener la valla invicta en su arco durante todo el torneo. En la fase de grupos le ganó a Chile y Venezuela por 2 a 0 y a Ecuador por la mínima. Su juego consistió en ser un equipo corto con una doble línea de 4 sólida y su objetivo era asistir a su goleador, Víctor Hugo Aristizábal.

En cuartos de final se enfrentó a Perú y le ganó con holgura 3 a 0 con un doblete de Aristizábal. Por el otro lado de la llave apareció Honduras dando la sorpresa al eliminar a Brasil por 2 a 0, campeón en las ediciones 1997 y 1999, aunque no pudo contar con Rivaldo, Ronaldo y Roberto Carlos que pidieron no ser citados. El equipo de Centroamérica fue llamado de manera urgente, ya que Argentina se había bajado faltando dos días a que comience la competencia. En la semifinal que se jugó ante 42.000 personas en el Estadio Palogrande, en Manzanares, Colombia no titubeó y le ganó a Honduras por 2 a 0 logrando su segunda final en la Copa, la anterior había sido en 1975 en la que perdió con Perú.

En el partido final, el local se enfrentó a México en el estadio Campín de Bogotá, con 48.200 espectadores. El partido comenzó con Los Cafeteros queriéndose llevar por delante a los visitantes, Aristizábal tuvo una situación clave en el primer tiempo, pero el palo se lo negó, luego debió ser reemplazado por una lesión antes que termine el primer tiempo. En el complemento se vio a un equipo nervioso que comenzó a sentir la presión de la gente, pero a los 65 minutos en una pelota apareció el capitán, Iván Córdoba, para sellar el 1 a 0 que le dio el primer título a la selección cafetera.

Colombia logró su título siendo un seleccionado sólido, primero con Óscar Córdoba, impecable en el arco, Mario Yepes e Iván Córdoba dando garantías en el juego aéreo tanto en defensa como en ataque también. Su mediocampo estuvo conformado por Freddy Grisales y Fabián Vargas, siendo jugadores polifuncionales y Giovanni Hernández como la manija del equipo. En ataque se encontraba el goleador Víctor Hugo Aristazábal, que acumuló seis goles durante la competencia.