Dos equipos con mística olímpica: el Alma y las Leonas

El seleccionado argentino de básquet masculino consiguió el oro en 2004 y el tercer puesto en 2008. El de hockey femenino tiene las medallas de plata de Sídney y Londres, más las de bronce de Atenas y Beijing.

Una marca histórica: la Generación Dorada

Los Juegos Olímpicos 2004 marcaron un antes y un después en el básquet argentino. Fue un proceso de constante crecimiento, repleto de figuras, que quedó en la historia. Cuando uno piensa en la Generación Dorada es imposible no recordar automáticamente los Juegos Olímpicos de Atenas, entre otros momentos importantes. Para hablar del equipo de Rubén Magnano, hay que remontarse al 2001. Cuando Argentina ganó el Sudamericano en Chile y el torneo FIBA Américas, por primera vez en su historia. Allí formó un gran plantel.

Al ganar el certamen continental, Argentina clasificó al Mundial Indianápolis 2002, en el que llegó a la final, pero no logró superar a Yugoslavia y cayó 84-77, en un encuentro definido en el tiempo extra y con polémica. Sin embargo, lo mejor llegaría dos años después. En 2004, el combinado nacional se colgaría la medalla de oro en los Juegos, quedando en la retina de todos, momentos como: la Palomita de Manu frente a Serbia, la eliminación al local en cuartos, mandar al Dream Team de vuelta a Estados Unidos en semis y la contundente victoria sobre Italia en la final.

En agosto de 2008, de la mano de Sergio Hernández, consiguió la medalla de bronce en Beijing 2008 tras vencer a Lituania. Luego de dichos Juegos, la Selección quedó en el puesto 1 del Ranking de la FIBA. Además del gran Manu Ginóbili, hubo muchos jugadores de gran jerarquía como Pepe Sánchez, Fabricio Oberto, Luis Scola, Andrés Nocioni, Hugo Sconochini, Alejandro Montecchia, Carlos Delfino, Walter Herrmann, Leo Gutiérrez, Pablo Prigioni y Rubén Wolkowyski, entre muchos otros.

Simplemente Leonas

El nombre de la selección femenina de hockey nació en Sídney 2000, por la necesidad de hacer crecer el optimismo del equipo. Tras dos décadas de éxitos, recordamos cómo fue ese bautismo…

El seleccionado de hockey femenino de la Argentina fue un equipo que en el juego crecía, pero en los momentos claves se derrumbaba. El Champions Trophy era el torneo en el que siempre estaba cerca, pero no podía subirse al podio. Sergio “Cachito” Vigil, el carismático entrenador del seleccionado, junto a Nelly Giscafré, la psicóloga del equipo, llegaron al acuerdo de que algo debían hacer para cambiar el espíritu del equipo y poder avanzar hasta lograr ese tan ansiado podio.

La leona, la que en la selva busca su propio alimento. Ese fue el animal elegido para estar en el pecho de la camiseta albiceleste. Inés Arrondo, delantera del seleccionado y hoy secretaria de Deportes de la Nación, fue quien se encargó de armar distintos bocetos de la leona que las iba a representar. Finalmente se eligió el diseño final y las chicas por fin iban a tener a su animal representativo en la camiseta. El escudo fue estampado en 16 camisetas y todas viajaron a los Juegos Olímpicos.

El primer plantel oficial de “Las Leonas”: Mariela Antoniska, Magdalena Aicega, Inés Arrondo, Luciana Aymar, María Paz Ferrari, Anabel Gambero, Soledad García, María de la Paz Hernández, Laura Maiztegui, Mercedes Margalot, Karina Masotta, Vanina Oneto, Jorgelina Rimoldi, Cecilia Rognoni, Ayelén Stepnik y Paola Vukojicic. Entrenador: Sergio Vigil. PF: Luis Barrionuevo. Asistente Técnico: Gabriel Minadeo. Jefe de Entrenadores: Luis Ciancia. Jefa de Equipo: Claudia Medici. Kinesiólogo: Sergio Lemos. Médico: Francisco D’ Angelo.

Grupo A de los JJ.OO.: Australia, Corea del Sur, España y Gran Bretaña. Fueron dos victorias: 3-2 ante Corea del Sur y 1-0 a Gran Bretaña; y dos derrotas: 3-1 con Australia y 1-0 ante España. Por el sistema de arrastre de puntos, se logró la clasificación a la ronda final, ocupando el último puesto sin puntos.

En la segunda ronda llegó el partido más difícil: enfrentar a Holanda. En la antesala del encuentro, el plantel de jugadoras y CT decidieron que ese día, ese 24 de septiembre del 2000, iban a utilizar la remera con la leona en el pecho. El espíritu de Las Leonas se encendió y el equipo fue más que Holanda. El partido finalizó con victoria por 3 a 1. Los goles de ese primer triunfo -como Las Leonas- fueron de dos de Sole García y Lucha Aymar. Fue el principio de un cambio que terminaría siendo rotundo para el seleccionado femenino de hockey. Las chicas lograron el objetivo de volverse a casa con una medalla; en ese Juego consiguieron la plateada, algo que era un premio al esfuerzo, a la superación y a las ganas de creer en un cambio. El campeón fue Australia.

Ese paso fue el comienzo a una larga historia. Hoy, un plantel de jugadoras se entrena con la ilusión de conseguir la dorada en Tokio 2021.

Hasta el momento han alcanzado un total de siete medallas en la Copa Mundial de Hockey sobre Césped. Se consagraron dos veces campeonas del mundo (2002 y 2010). Obtuvieron cuatro medallas olímpicas (dos de plata y dos de bronce), diez medallas del Champions Trophy (seis de oro), y ocho medallas en los Juegos Panamericanos (seis de oro y dos de plata): Simplemente Leonas…