EL ENEMIGO MAYOR DEL FUTBOLISTA


Tanto Luis Zubeldía como Sebastián Battaglia debieron dejar el fútbol por lesiones; una promesa frustrada de Lanús y un multicampeón con Boca. El médico Donato Villani, en diálogo con ETER digital, explicó y diferenció los casos.

Por Matías Rodríguez

La carrera de futbolistas parece estar marcada. Todos creen saber su principio y su final. Desde las inferiores hasta el debut soñado, cerca de los 20 años. Lo que pasa en el medio es lo único que puede variar: a algunos le va mejor, mientras que otros, van de club en club buscando mantenerse. Después de 15 o 20 años llega el momento de colgar los botines. Eso es lo común, lo que uno está acostumbrado a ver cuándo un chico debutó en Primera y siguió su carrera, pero no todos cuentan con la misma suerte. Probablemente sea una minoría la que cumple el sueño, pero por alguna cuestión extra futbolística, ese sueño se pincha y pasa a ser una pesadilla.

Luis Zubeldía, actual entrenador de Lanús y  exjugador del club, debutó a los 17 años y era una promesa para el granate. Representó a la Selección argentina en dos mundiales, uno Sub 17 y otro Sub 20. Apenas 60 partidos llegó a jugar en Primera y no pudo decirle chau al fútbol, sino que el fútbol se despidió de él debido a una osteocondritis en una de sus rodillas. Fue en 2004, cuando tenía apenas 23 años, cuando cualquier jugador se está asentando y formando su carrera.

El TOC es una enfermedad rara que se produce en sólo 15/30 personas por 100.000 habitantes al año. “El dolor en las articulaciones es muy fuerte y en el caso de Luis, lo sufrió en su adolescencia hasta que ya no pudo soportarlo más y decidió pensar en su futuro”, cuenta Donato Villani, médico de Lanús durante más de 20 años y actual coordinador y representante médico de la Asociación de Fútbol Argentina en FIFA. Esta lesión lo acompañó durante su carrera. En 2001, por un dolor en la rodilla, debió ser desafectado de la selección poco tiempo antes del Mundial Sub 20 que estaba próximo a disputarse en el país.

A pesar de no poder volver a estar dentro de una cancha, Zubeldía siguió ligado al fútbol: primero como ayudante de campo de Ramón Cabrero para luego sucederlo en el cargo con 27 años. Fue el entrenador más joven en dirigir en la Primera división del fútbol argentino.

“Esta lesión, a pesar de tener el mismo nombre, es diferente a la que sufrió Battaglia. Lo de Zubeldía fue algo particular de su cuerpo, en cambio lo de Sebastián fue producida por otras lesiones”, explica Villani. Sebastián Battaglia, ídolo y máximo ganador de títulos de la historia de Boca, es otro de los jugadores que tuvo que retirarse por problemas físicos. Las lesiones fueron su gran compañero durante su carrera: fueron muchas y sobre todo, esguinces en el tobillo lo que le provocó una osteocondritis en esa zona. A comienzos  de 2011 se sometió a una operación que lo dejó meses sin jugar y encima, en la recuperación, se resintió. Volvió a jugar en diciembre. Apenas 15 minutos que le bastaron para sumar la estrella del torneo Apertura que lo dejaría como el máximo ganador de la institución. Pero sin saberlo y tratando su lesión en grandes centros médicos de Europa. Ese sería su último partido. Estuvo más de un año sin jugar hasta que en 2013 decidió dejar atrás los tratamientos y retirarse. Cinco años más tarde, Battaglia debutó como director técnico.

Para todos, el final no es el mismo. Muchas promesas terminaron sus carreras después de luchar diariamente con problemas físicos, como también grandes jugadores con una larga trayectoria.  Los golpes, las dolencias mal curadas, los tiempos cortos de recuperación terminan finalizando los sueños, y sin esperarlo y sin ni siquiera quererlo, despidiéndolos del fútbol.

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