Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque es una referencia del voleibol metropolitano. Christian Coffen, exjugador y actual entrenador de la primera masculina, contó su historia.


Más allá de que GEVP está muy emparentado con el básquet gracias a los campeones del mundo del 50, el vóley en los últimos 30 años ha sido muy importante para la institución en cuanto a su nivel competitivo. Uno de los máximos referentes de Parque es Christian Coffen, quien fue jugador en los 80 y los 90, y sigue vinculado a la institución como entrenador de las categorías sub-18, sub-21 y la mayor. Además, es colaborador en las selecciones nacionales. Ha vivido muchísimas experiencias a lo largo de su carrera y, en el marco del Centenario del club, lo convocamos para contarnos algunas de ellas. “Es muy bueno encontrar un lugar donde uno se sienta cómodo y es lo que todos los días tratamos de dejarle a los chicos”, expresó el destacado entrenador.

– ¿Cómo fue tu llegada a GEVP?

– Mi llegada al club fue a los 11 años. En ese momento jugaba al fútbol y en verano mis viejos me trajeron a la colonia. Entre todos los deportes que se hacen en GEVP, estaba el vóley y fue el que jugué durante ese verano. Cuando terminó la colonia, la profesora nos ofreció seguir jugando el resto del año. Así empecé a hacer los dos deportes, vóley y fútbol, hasta que se me complicaron los horarios y me terminé eligiendo al vóley.

– ¿Cómo fue tu adaptación al club y al grupo de chicos en ese momento, a tus 11 años?

– A partir de mi llegada la adaptación fue como la de cualquier chico que llega a un club. No fue nada traumática, seguí y jugué durante muchos años. Siempre me llamó la atención y me gustaba dirigir. Entonces, empecé como técnico con las categorías sub-14 y sub-16.

– ¿Qué importancia se le da al vóley en el club?

– Bueno, el club históricamente tiene tres deportes que son los que predominan, por decirlo de alguna manera, que son el básquet, el vóley y el cestoball. Se le da mucha importancia actualmente a nuestro deporte y eso hace que estemos muy bien posicionados en el Torneo Metropolitano y en inferiores estamos en Nivel A hace unos 20 años más o menos. O sea que, al no tener problemas de descenso, nuestro objetivo permanente es competir por los primeros puestos, todo el tiempo pensando en la formación de los chicos y que lleguen a selecciones tanto metropolitanas como argentinas.

– Tu trabajo en GEVP además te llevó a la Selección.

– Sí. Algunos años después por tener jugadores en la Selección, me llamaron y me convocaron y empecé a trabajar como segundo entrenador de la sub-19 nacional. Después de eso fui cambiando de puestos y también hice durante muchos años la parte de estadística y scouting para la Selección. Voy variando mis funciones año a año. El año pasado fui estadígrafo de la sub-21, en el Mundial de Italia, y actualmente soy su entrenador asistente.

– ¿Cuál es tu objetivo personal actual?

– Hoy en día mi objetivo personal es sostener a GEVP donde está. Estamos muy bien posicionados en el torneo y por supuesto el objetivo para la primera es ascender a División de Honor, pero ese ya es un torneo profesional, o sea que los jugadores cobran y viven de eso. Entonces, de acuerdo a cómo está la situación económica, cada año eso va variando y con ello sus objetivos. El año pasado perdimos la final de la segunda categoría y ahora justamente estamos buscando el ascenso.

– ¿Cómo viviste el Centenario?

– Sinceramente yo no soy muy afecto a todas las conmemoraciones de fechas y esas cosas, con lo cual para mí no fue nada distinto. Yo al club lo disfruto todos los días, me gusta trabajar donde trabajo, prácticamente me crié aquí. Además, es adonde conocí a la mayoría de mis amigos. Así que la importancia que yo le doy al club es enorme. Acá vivo el día a día, siempre de la mejor forma. Es un lugar donde verdaderamente nos sentimos cómodos todos los que estamos trabajando. Y también los socios, claro.

– ¿Quiénes son tus referentes?

– De las personas que más me marcaron, seguramente la más importante sea Claudio Trigo. Fue mi entrenador desde los 17 años y me dirigió durante casi 15 años. Me enseñó prácticamente todo lo que sé. Además, tuve la suerte de ser su colega tiempo más adelante. Cuando tomó la decisión de jubilarse, fue cuando yo me hice cargo de la primera. Otra persona de la cual aprendí mucho es Fabián Muraco, que fue por muchos años el entrenador de la Selección y fue el que me llevó. Aprendí mucho de él también.

– ¿Tenés alguna anécdota destacada que nos puedas contar?

– Tengo alrededor de 30 años dentro del club por lo que sobran las historias. Puedo resaltar el hecho de haber encontrado un lugar donde formarme, donde trabajar, donde compartir con amigos y jugadores que después incluso terminaron siendo amigos, cuando la diferencia de edad no era tan grande. Es muy bueno encontrar un lugar donde uno se sienta cómodo y es lo que todos los días tratamos de dejarle a los chicos en GEVP.

En el año 2007 Javier Weber, emblemático armador de la Selección, ya se había retirado del vóley y era técnico de Bolívar. El equipo de Marcelo Tinelli jugaba de local en aquella ciudad, pero se entrenaba en la Ciudad de Buenos Aires en las instalaciones de GEVP. Por eso, Weber recibió la oferta y vistió la camiseta de Parque en algunos partidos: fue un hecho histórico para el club.