EVITANDO LA VUELTA DEL MARACANAZO


En el primer partido que abre los cuartos de final de la Copa América, en Porto Alegre, Brasil y Paraguay se medieron en un encuentro decisivo, para definir al siguiente integrante camino a las semifinales. Tite apostó por un tridente ofensivo con Gabriel Jesús, Coutinho y Everton, dejando exclusivamente a Firmino cómo único delantero en el área rival. Por el lado Paraguayo, el entrenador argentino Eduardo Berizzo, presentó su planteo defensivo con un claro 4-4-1-1, con Celso Ortiz y Richard Sánchez cubriendo el centro de la mitad de la cancha.

Por Julian Ledesma

El primer tiempo comenzó con el control de la posesión por parte de los brasileños, aunque las dos líneas defensivas de Paraguay ya eran muy pobladas y el equipo del “Toto” se centró en buscar una salida rápida en caso de la recuperación de la pelota. Con un césped que deja mucho que desear, Brasil siguió buscando alternativas en lo ofensivo, pero con muy poca profundidad. Se tornó un juego trabado y fueron ya cinco faltas por parte de los paraguayos, para cortar las jugadas de los locales.

A pesar de ser un claro dominador, Brasil fue perdiendo esa intensidad y entre faltas y escasez de ocasiones, no le permiten crear ocasiones de juego. Son conscientes de que el partido es complejo y no lograban tomar esa ventaja deseada. En los duelos individuales, Paraguay es el que marcó la diferencia en la primera parte y fue sosteniendo el empate parcial con paciencia. Inclusive, la más clara lo tuvo el equipo de Berizzo, en uno de los ataques, que ejecutó Derlis Gonzalez, pero todo terminó cuando el arquero Alisson evitó lo que podía haber terminado en gol.

Ya en el segundo capítulo, y con fastidio del público brasileño cómo se vio en la fase de grupos, Brasil siguió con los mismos problemas al no mejorar en el plano individual y permitió que Paraguay siga aguantando desde la parte física.

El uso de la asistencia arbitral por video (VAR) vuelve a ser protagonista, como en todo este torneo, y el árbitro chileno, Roberto Tobar, decidió expulsar al paraguayo Fabían Balbuena, luego de la falta a Firmino afuera del área. A partir de aquí, Paraguay intentó volver a reconstruirse en zona y proteger el aspecto defensivo. Berizzo tuvo que retirar a Arzamendia y poner en cancha a Bruno Valdez, para apoyar a los defensores. Brasil, aprovechando la ventaja de tener un jugador más, sentenció aun más el ser el dominador en los pases.

foto2El partido se volvió en una constante presión de Brasil ante Paraguay. Los de Berizzo aguardaban con dos líneas defensivas, una de cinco y otra de cuatro, en campo propio y aspirar a un contraataque. Los anfitriones siguieron depositando su ataque con Willian y Gabriel Jesús, pero fueron infinitas las ocasiones perdidas. Dominaba, pero dejó mucho que desear.

Con el paso de los últimos momentos del partido, Brasil empieza a oler los penales y Tite agotó los cambios con la salida de Dani Alves. Paraguay siguió aguantando y buscó mantener ese planteo defensivo desde el minuto uno, debido a que en el ataque solo Derlis González fue el único que estuvo al acecho de un posible “maracanazo”. foto3

Con el público impaciente, Tobar dictaminó los terroríficos penales para Brasil y prevaleció el planteo defensivo de Berizzo para Paraguay, que terminó sufriendo en el último minuto de juego.

Finalmente y en un mar de emociones por parte del público, el último tiro desde el punto penal de Gabriel Jesús sentenció una noche feliz para Brasil y evitó lo que podría haber sido una catástrofe. Fue un sufrido 4-3 en la tanda de penales. El equipo de Tite ya entró por la puerta grande de las semifinales y espera rival entre Argentina o Venezuela pero, a pesar de ser un dominador en los 90 minutos, nunca pudo derribar una muralla defensiva construida por Paraguay y terminó sufriendo hasta el final.

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